PANORAMA POLÍTICO

¿Se rompe el Frente de Todos?: Alberto Fernández queda aislado en medio de las internas

Dirigentes del Gobierno excluyeron al Presidente de un encuentro en la Provincia y crece la presión para armar una mesa que defina la estrategia electoral
ACTUALIDAD - 03 de Febrero, 2023

Mientras se exponen públicamente las internas, el Frente de Todos busca llegar a acuerdos para evitar una fractura antes del inicio de la campaña electoral. El riesgo de romper la unidad de la coalición quedó expuesto esta semana por el enojo del ministro del Interior, Eduardo Wado de Pedro, al ser sido excluido de un encuentro con Lula da Silva y organizaciones de Derechos Humanos; y un encuentro del kirchnerismo y el massismo sin Alberto Fernández.

Ante el fracaso de una reunión entre Cristina Kirchner y el presidente de Brasil, el kirchnerismo sospecha que la decisión de no invitar a De Pedro puede estar vinculada con la interna que atraviesa el frente desde las PASO de 2021. La disputa en el FDT no es nueva e incluso hizo peligrar varios puestos dentro del gabinete nacional. Desde el entorno del Ministerio del Interior dejaron trascender que su titular "no piensa en renunciar" y que "nada de lo que pasó estuvo vinculado a peleas electorales".

Presión por la pelea con Wado de Pedro y la mesa bonaerense

El albertismo intenta creer que el planteo por "la falta de códigos" está superado, luego de que el ministro aclaró que su "intención no es seguir abonando a esta polémica", sino fortalecer la coalición creada en 2019. El kirchnerismo apunta a bajar la espuma en este momento que se avecina la discusión de las candidaturas. "Si ya no se rompió, no se va a romper en vísperas de las elecciones", aclararon desde el ala dura.

Sin embargo, un grupo de dirigentes de la provincia de Buenos Aires dieron los primeros pasos para esbozar la estrategia electoral. En la mesa de negociación política se sentaron el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, el ministro de Economía, Sergio Massa; el diputado y presidente del PJ provincial, Máximo Kirchner; el ministro De Pedro; y los intendentes de la primera y tercera sección electoral. "El encuentro fue para ordenar la provincia de Buenos Aires", reconocieron desde La Plata. También se acordó acelerar los tiempos políticos pese a que faltan siete meses para los comicios. Todos coincidieron en preservar la unidad y mejorar los índices económicos para lograr un mejor resultado electoral.

Fuentes que conocieron detalles de la reunión en Merlo, a la que no estuvo invitado Alberto Fernández, confirmaron cierta intención de "condicionar las intenciones reeleccionistas del Presidente". Sectores cercanos a la vicepresidenta no perdonan el reto del jefe de Estado hacia el ministro del Interior, uno de los potenciales candidatos del cristinismo. La charla del martes de la noche fue leída como una advertencia al Ejecutivo para que reúna a todos los integrantes del Frente de Todos. 

Tras el cónclave bonaerense y la presión de convocar a una mesa nacional, Alberto Fernández resolvió armar un espacio donde se discutan las listas y diseñar una estrategia electoral. Hasta ahora el Presidente se resistía a tomar las decisiones políticas dentro del peronismo en una mesa de negociación. Un sector del FDT descree de la convocatoria presidencial. "Es el rey del amague. Ya veremos", reflexionaron.

Alberto y "Wado" de Pedro protagonizaron la última interna en el Gobierno, que dejó más aislado al Presidente.

En el Frente de Todos, se replican las críticas al Presidente

En la misma línea, Máximo Kirchner pidió en una entrevista el domingo pasado "una mesa política donde yo no quiero estar, pero corresponde que estén otros compañeros y compañeras". "Hay que sentarse a hablar, no es conveniente ir a la elección con un grado de distorsión tan grande respecto de la realidad política", reclamó el hijo de la exmandataria. También el ministro de Desarrollo bonaerense y referente de La Cámpora, Andrés Larroque, acusó días atrás al jefe de Estado de "ingrato" e "irresponsable", y además de "minimizar" el atentado contra la vicepresidenta.

Cualquier decisión que tome el Presidente sobre su candidatura deberá debatirse en ese espacio, al igual que el resto de los que se quieran anotarse para sucederlo en la Casa Rosada. No hay competidores que reconozcan públicamente sus intenciones electorales, mientras la militancia organiza un operativo clamor por Cristina Kirchner para el 24 de marzo.

El líder del Frente Renovador, Sergio Massa, reafirmó su intención de no jugar en las presidenciales. "Es incompatible ser ministro de Economía y candidato a presidente", aseguró a los presentes en la reunión de Merlo. La definición del ministro no es nueva, pero si quedaban dudas, dejó atrás las especulaciones electorales. La vicepresidenta mantiene el silencio sobre las cuestiones internas, tras aclarar que "no hay un renunciamiento" sino una "proscripción" por parte de la Justicia. Algunas agrupaciones plantean que Cristina tiene que ser "candidata sí o sí". 

Las fisuras en el Frente de Todos tal vez no logren solucionarse en una mesa política, sino que se frenan las turbulencias que ponen de una vereda a los albertistas y de la otra a los kirchneristas. Las diferencias por el armado electoral deberán diluirse en el mismo momento en que la oposición de Juntos por el Cambio muestra fotos de unidad. Las definiciones políticas quedarán atadas al cronograma electoral, donde según la Ley 26.571, las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias deberán realizarse el segundo domingo de agosto, en este caso el 13 de agosto, y las generales el 22 de octubre. 

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