EN NUEVA YORK

Maduro será juzgado por narcoterrorismo en EE.UU.: ¿qué penas prevé la Justicia norteamericana para este delito?

Donald Trump confirmó que Maduro será juzgado en Estados Unidos. Las penas que contempla la ley y las semejanzas con el caso Manuel Noriega
Por iProfesional
ACTUALIDAD - 03 de Enero, 2026

La captura de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos abrió un escenario inédito en la región y colocó al líder del régimen venezolano ante el sistema judicial más severo: la Justicia federal estadounidense, donde los delitos de narcoterrorismo se castigan con penas que pueden llegar hasta la prisión perpetua.

En Nueva York -y en todo el país- el narcoterrorismo no se juzga bajo leyes estatales, sino exclusivamente en tribunales federales, dado que se trata de delitos vinculados al tráfico internacional de drogas, terrorismo y apoyo a organizaciones designadas como terroristas.

Narcoterrorismo: un delito federal con penas extremas

En la legislación de Estados Unidos no existe una pena autónoma denominada "narcoterrorismo" a nivel estatal, pero sí un entramado de leyes federales que permiten aplicar condenas severísimas cuando el narcotráfico se vincula con violencia, terrorismo o estructuras criminales organizadas.

Las acusaciones suelen encuadrarse en figuras como conspiración para importar drogas, empresa criminal continuada o delitos bajo la ley RICO, lo que habilita condenas que van de 20 años de prisión a cadena perpetua.

Prisión perpetua y condenas de largo plazo

De acuerdo con el U.S. Code, la ley federal contempla prisión de por vida cuando se comprueba una conspiración continuada para distribuir o importar drogas asociada a actividades terroristas o violentas. En tribunales federales de Nueva York ya se dictaron sentencias de decenas de años e incluso perpetuas contra líderes de alto rango acusados de narcotráfico agravado.

Apoyo a organizaciones terroristas

Otro eje clave de la acusación es el presunto apoyo material a organizaciones terroristas extranjeras. Bajo esta figura, proporcionar recursos, protección logística o financiamiento puede derivar en penas de hasta 20 años de cárcel, y si se demuestra que la ayuda provocó muertes, la condena puede escalar nuevamente a cadena perpetua.

Este punto cobra relevancia en la causa contra Maduro, señalado como líder del denominado "Cartel de los Soles", organización que Washington incluyó en su listado de grupos narcoterroristas.

Tráfico de drogas a gran escala

Los cargos federales por tráfico internacional de drogas, especialmente cuando involucran grandes volúmenes de cocaína u otras sustancias, imponen penas mínimas obligatorias que parten de 10 años de prisión y pueden extenderse hasta la perpetua, según la cantidad, los antecedentes y las consecuencias del delito.

Un antecedente histórico: el caso Manuel Noriega

La ofensiva militar que derivó en la captura de Maduro no es un hecho aislado en la historia regional. Durante la Guerra Fría, Estados Unidos llevó adelante una operación similar contra Manuel Noriega, exdirigente de Panamá, arrestado en 1989 por sus vínculos con el Cártel de Medellín.

La intervención se justificó entonces por narcotráfico, violaciones a los derechos humanos y el quiebre del orden democrático, un patrón que hoy vuelve a aparecer en el caso venezolano.

Tanto Maduro como Noriega fueron acusados de mantener relaciones estrechas con organizaciones narco-terroristas —el Cartel de los Soles y el Cartel de Medellín, respectivamente— y de liderar regímenes autoritarios sin elecciones libres ni transparentes.

La principal diferencia radica en su llegada al poder: Noriega emergió tras un golpe militar, mientras que Maduro asumió tras la muerte de Hugo Chávez y consolidó su poder con el paso de los años. En ambos casos, organismos internacionales documentaron graves violaciones a los derechos humanos.

Noriega pasó de ser un colaborador estratégico de Estados Unidos a convertirse en su enemigo, tras quedar expuestos sus vínculos con el narcotráfico y su doble juego de espionaje. Maduro, en cambio, profundizó desde el inicio una política confrontativa con Washington, heredada del chavismo, que ahora desemboca en un conflicto judicial y geopolítico sin precedentes.

La causa contra el líder venezolano podría marcar un antes y un después en América Latina, tanto en materia de lucha contra el narcotráfico como en la relación entre Estados Unidos y los regímenes autoritarios de la región.

Te puede interesar

Secciones