Marine Le Pen cuestionó la intervención de EE.UU. en Venezuela: "La soberanía de los Estados nunca es negociable"
La líder de la extrema derecha francesa, Marine Le Pen, se pronunció este sábado sobre la intervención militar de Estados Unidos en Venezuela, que derivó en la detención del presidente venezolano Nicolás Maduro. En su mensaje, expuso su posición frente al operativo y señaló que la discusión principal se vincula con el respeto a la soberanía de los Estados.
En una publicación realizada en la en la red social X (ex Twitter), Le Pen hizo una referencia a las críticas históricas dirigidas a la administración venezolana. Sobre ese punto expresó: "Había mil razones para condenar al régimen de Nicolás Maduro (...). Pero hay una razón fundamental para oponerse al cambio de régimen que Estados Unidos acaba de instaurar en Venezuela".
Según la dirigente, esa razón principal es la preservación de la soberanía nacional como principio estructural del orden internacional. En ese sentido señaló: "La soberanía de los Estados nunca es negociable, independientemente de su tamaño, poder o continente. Es inviolable y sagrada".
En su publicación, Le Pen sostuvo que la aceptación de un cambio de gobierno impulsado desde el exterior podría constituir un precedente con implicancias para otros países. Desde su perspectiva, relativizar la soberanía estatal en un caso particular podría abrir la puerta a futuras intervenciones bajo distintos argumentos.
La líder francesa vinculó el episodio venezolano con el contexto geopolítico global. En su mensaje escribió: "Renunciar hoy a este principio por Venezuela, por cualquier Estado, equivaldría a aceptar nuestra propia servidumbre mañana".
Según su análisis, el escenario internacional actual ya presenta disputas estratégicas y situaciones de tensión en distintas regiones. En esa línea añadió: "Esto sería un peligro mortal, sobre todo cuando el siglo XXI ya presencia importantes convulsiones geopolíticas que proyectan una sombra permanente de guerra y caos sobre la humanidad".
Le Pen también hizo referencia al futuro político de Venezuela y al rol de su ciudadanía en la definición del rumbo institucional. En ese punto afirmó: "Solo podemos esperar que el pueblo venezolano tenga voz lo antes posible. Son ellos quienes deben tener el poder de definir, soberana y libremente, el futuro que desean forjar como nación".
La postura de la UE
Desde Bruselas, la reacción fue igualmente crítica, aunque con un tono institucional. Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, afirmó que la Unión Europea sigue "muy de cerca" los acontecimientos en Venezuela y reiteró su respaldo al pueblo venezolano, pero insistió en que cualquier salida debe ser pacífica, democrática y ajustada al derecho internacional.
"Respaldamos una transición pacífica y democrática. Cualquier solución debe respetar el derecho internacional y la Carta de las Naciones Unidas", señaló von der Leyen, quien también destacó la coordinación con los Estados miembros para proteger a los ciudadanos europeos en territorio venezolano.
En la misma línea se pronunció Kaja Kallas, alta representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores, quien confirmó contactos directos con el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, y con el embajador europeo en Caracas.Kallas recordó que la UE ha cuestionado reiteradamente la legitimidad de Maduro, pero dejó claro que ni siquiera ese señalamiento justifica el uso de la fuerza.
"Bajo todas las circunstancias, los principios del derecho internacional y la Carta de la ONU deben ser respetados. Llamamos a la contención", afirmó.