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Casa Bogotá: la joya de 1914 que es el restaurante sensación en Floresta

Una histórica casona Art Nouveau reabrió sus puertas con un jardín soñado, cocina de autor, piano y un exclusivo brunch de 10 pasos
Por P.L.
09/01/2026 - 08:16hs
Casa Bogotá: la joya de 1914 que es el restaurante sensación en Floresta

Buenos Aires no deja de sorprender a los amantes del buen comer, y esta vez el epicentro de la movida gastronómica se trasladó a un barrio con alma de adoquín y vecinos de toda la vida. En los últimos meses, un rincón recuperado del olvido comenzó a robarse todas las miradas —y los flashes de Instagram— gracias a una propuesta que combina arquitectura patrimonial con una cocina que rinde culto a los sabores de la infancia.

Se trata de un espacio que parece detenido en el tiempo, donde cada moldura y cada ventana de vitraux cuentan una historia diferente. Lejos de los circuitos tradicionales de Palermo o San Telmo, este restó logró que el público cruce la ciudad para sentarse a sus mesas, demostrando que Floresta tiene mucho para decir cuando se trata de experiencias gourmet con identidad porteña y un entorno natural inigualable.

Ubicada estratégicamente frente a la Plaza Vélez Sársfield, en la intersección de las calles Bogotá y Chivilcoy, Casa Bogotá no es solo un restaurante, sino un viaje sensorial al pasado. La propiedad, declarada Patrimonio Histórico, fue originalmente la vivienda de la familia Saralegui y lleva la firma del arquitecto José J. Barboni, un discípulo del célebre Gianotti que dejó su huella en el barrio con un estilo Art Nouveau finísimo antes de su prematuro fallecimiento.

Un rescate arquitectónico con espíritu de jardín

Cruzar el umbral de esta casona de 1914 es sumergirse en una atmósfera donde el lujo de principios del siglo XX se fusiona con la calidez de lo cotidiano. El salón principal conserva sus pisos de parquet originales, una imponente escalera de roble y fragmentos de empapelado dorado que evocan el esplendor de la Belle Époque porteña. Sin embargo, el gran protagonista es su "jardín gastronómico", un pulmón verde donde conviven especies exóticas y una antigua bañera convertida en estanque con plantas acuáticas.

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El brunch de 10 pasos, la estrella del lugar

El ambiente se completa con detalles que invitan a la pausa: mesas de hierro blanco bajo la sombra de jacarandás y fresnos, un metegol para los más nostálgicos y, frecuentemente, el sonido de un piano en vivo que termina de musicalizar una experiencia que va más allá del plato.

La propuesta gastronómica: de Italia a Floresta

Detrás de los fuegos se encuentra la chef Daniela Lobeto, quien tras una extensa trayectoria en Italia regresó al país para diseñar una carta que dialoga perfectamente con el entorno. La propuesta es versátil y se adapta a diferentes momentos del día, desde desayunos y almuerzos de lunes a miércoles, hasta cenas más sofisticadas los jueves, viernes y sábados. La cocina de autor se manifiesta en opciones a la carta y un menú de "caminos" diseñado para dejarse sorprender por ingredientes estacionales de alta calidad y una amplia carta de vinos.

Los domingos, Casa Bogotá se transforma en el destino predilecto para los amantes del brunch, ofreciendo una experiencia exclusiva de 10 pasos que recorre sabores dulces y salados con la firma de Lobeto. Este ritual matutino, que requiere reserva previa debido a su alta demanda, se convirtió en el sello distintivo del lugar, ideal para compartir en familia o con amigos en las galerías de la casa.

Con horarios extendidos hasta la medianoche los fines de semana, el restaurante no solo busca alimentar el cuerpo, sino también preservar la memoria de un barrio que resiste la modernidad impersonal. Casa Bogotá es, en definitiva, la prueba de que el patrimonio histórico de Buenos Aires tiene un futuro brillante cuando se lo sabe condimentar con pasión, respeto por las raíces y una gastronomía de primer nivel.

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