Cuánto cuesta comer en el restaurante de Germán Martitegui: la lista de precios que se volvió viral
La gastronomía de autor en Buenos Aires siempre fue un terreno fértil para el debate, pero cuando el protagonista es uno de los cocineros más famosos del país, la repercusión es inmediata. Germán Martitegui, histórico jurado de MasterChef y referente indiscutido de la cocina local, se convirtió en tendencia en las últimas horas debido a la viralización de los costos de su propuesta culinaria, Tegui. La polémica se encendió a partir de la experiencia del usuario @BurgerFcts en X, quien compartió el ticket de su cena, desatando una oleada de comentarios sobre lo que significa pagar por exclusividad en un contexto económico donde cada peso cuenta.
Este tipo de controversias no son nuevas en el ámbito porteño, donde la inflación y la pérdida de poder adquisitivo sensibilizan el bolsillo de los consumidores. Sin embargo, el caso de Martitegui tiene un componente adicional: su nombre es sinónimo de una elite gastronómica que parece jugar en otra liga. La exposición de los precios de una carta que presenta valores de tres o cuatro cifras para ítems que en cualquier otro lugar serían bastante más económicos, reabrió la discusión sobre los límites del lujo y si el prestigio de un chef justifica los montos que se exhiben al final de la velada.
El detalle del ticket: cuánto cuesta comer hoy en el restaurant de Martitegui
Para entender el origen de la indignación que recorre las redes sociales, es fundamental desglosar los precios que dispararon el escándalo. La carta presenta opciones que comienzan con entradas cuyo valor puede superar el valor de una cena en un local promedio. Por ejemplo, las rillettes de trucha y el tartar de lomo se ofrecen a $32.000, mientras que el paté de ave alcanza los $28.000. Estos números son solo el preludio de una lista de platos principales donde los valores escalan de manera vertiginosa.
El ítem que más impacto generó entre los platos fuertes es el ojo de bife con queso azul (600 g), que tiene un valor de $90.000. Otras opciones incluyen el confit de pato a $60.000 y la pesca del día con manteca blanca a $54.000. Sin embargo, lo que realmente desató la furia de los usuarios no fueron solo los platos principales, sino el costo de los acompañamientos y los extras que muchas veces suelen pasar desapercibidos en otros establecimientos. Un claro ejemplo son las papas fritas con cheddar inglés, que se cobran $25.000, o el puré de papas, que llega a los $20.000. Pero el dato que se volvió viral por lo insólito fue el costo de dos rodajas de pan de nuez a $8.000.
La grieta gastronómica: ¿experiencia exclusiva o abuso de precios?
Como ocurre en cada una de estas situaciones virales, la sociedad digital se dividió en dos posturas irreconciliables. Los defensores de Martitegui sostienen que su restaurante no es un lugar para "matar el hambre", sino para vivir una experiencia artística y sensorial única. Argumentan que el precio incluye no solo los alimentos, sino también la infraestructura de un local de primer nivel, el pago a personal altamente capacitado y la selección de materias primas de una calidad que no se encuentra en el mercado masivo. Para este grupo, quien decide sentarse en esa mesa sabe de antemano que está pagando por el sello de uno de los mejores chefs del mundo.
En la vereda opuesta, la crítica es feroz y se centra en lo que consideran una desconexión total con la realidad argentina. Muchos usuarios de X e Instagram cuestionan que, bajo el rótulo de "experiencia", se esconden márgenes de ganancia desmedidos. Mientras el debate sigue encendido y los memes se multiplican, el restaurante de Martitegui continúa siendo uno de los más buscados, demostrando que la polémica, lejos de ahuyentar a la clientela, parece alimentar el aura de exclusividad que rodea a su figura.