Ola de frío extremo en EE.UU.: rige alerta para 170 millones de personas ante una feroz tormenta de nieve
Una feroz tormenta de nieve denominada Fern golpea buena parte de Estados Unidos, lo que obligó a poner bajo alerta a más de 170 millones de personas en distintos estados.
Los meteorólogos definieron la tormenta como un "evento potencialmente catastrófico generalizado" producido por un vórtice polar extendido que afectará a varios estados, desde Texas hasta las Carolinas.
Nueva York declaró el estado de emergencia ante la llegada de una de las mayores tormentas de nieve de su historia, que impactará con fuerza durante el fin de semana y traerá nevadas intensas, temperaturas extremas y vientos peligrosos en gran parte de Estados Unidos.
La gobernadora Kathy Hochul anunció la medida este viernes durante una conferencia de prensa, en la que pidió a la población extremar las precauciones. "Esta es una combinación muy peligrosa de fuertes nevadas y temperaturas extremadamente frías. Los riesgos son tan intensos que declaro el estado de emergencia en todo el estado de Nueva York", sostuvo.
La declaración habilita al gobierno estatal a coordinar de manera directa con los municipios, desplegar recursos con mayor rapidez y activar centros de operaciones de emergencia, refugios y dispositivos de asistencia, además de facilitar un eventual pedido de ayuda federal si la situación lo requiere. Desde el Ejecutivo aseguraron que ya se están realizando tareas preventivas, como el salado de rutas y autopistas, y que el sistema está preparado para enfrentar la tormenta.
Con esta decisión, Nueva York se sumó a una lista creciente de estados que adoptaron medidas similares. En los últimos días, Georgia fue el primero en declarar la emergencia, seguido por Arkansas, Luisiana, Carolina del Norte, Oklahoma, Carolina del Sur y Virginia, mientras que Maryland y Virginia Occidental activaron estados de preparación.
Nevadas, frío extremo y sensación térmica récord
El fenómeno afectará con especial intensidad a la costa este, con impacto directo en ciudades como Washington y Nueva York. En la capital estadounidense se espera una acumulación de entre 15 y 30 centímetros de nieve entre la noche del sábado y la madrugada del domingo. En Nueva York, las estimaciones indican más de 15 centímetros entre el domingo y el lunes, aunque el volumen final dependerá de la trayectoria de la tormenta y de si las precipitaciones se combinan con lluvia.
Las temperaturas serán extremas: para este sábado, el pronóstico en la Gran Manzana marca -14 °C de mínima y -9 °C de máxima, y no se esperan registros superiores a -2 °C hasta, al menos, fin de mes. En Washington, los termómetros también podrían caer por debajo de los -10 °C.
El Centro de Predicción Meteorológica de Estados Unidos (NWS) advirtió que más de 30 estados están bajo alerta por una "extensa tormenta invernal" que comenzó en Colorado y avanzará desde las Montañas Rocosas hacia el centro y el este del país, atravesando estados como Texas, Kansas, Tennessee y Misuri, antes de llegar a la costa atlántica y afectar a Boston, Washington y Nueva York.
Además de la nieve, el organismo alertó por la sensación térmica, que podría descender por debajo de los -45 °C en algunas regiones debido a los fuertes vientos. Estas condiciones, muy por debajo de los promedios históricos, podrían extenderse hasta fines de enero e incluso principios de febrero, especialmente en el valle del Ohio y la costa este.
Canadá, bajo un vórtice polar extremo
El fenómeno también golpea con fuerza a Canadá, donde más de la mitad del país se encuentra bajo condiciones de frío extremo. El Servicio Meteorológico de Canadá activó alertas naranjas en Saskatchewan y Manitoba, con sensaciones térmicas de entre -45 y -50 °C, capaces de provocar congelación de la piel en pocos minutos. Otras provincias como Alberta, Ontario, Quebec y Nueva Brunswick permanecen bajo alertas amarillas.
Las autoridades atribuyen la situación a un vórtice polar particularmente intenso, que empuja aire ártico hacia el interior de Norteamérica, combinado con un río atmosférico cargado de humedad, un evento poco habitual que potencia las nevadas.
En el área metropolitana de Toronto, donde viven más de seis millones de personas, se esperan fuertes precipitaciones de nieve durante el fin de semana. Este viernes, la sensación térmica ya rondaba los -24 °C, con ráfagas de viento de hasta 50 km/h, y podría descender a -31 °C por la noche. Ante este escenario, el municipio reforzó los operativos para asistir a personas en situación de calle y derivarlas a refugios.