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ALERTA

Atropelló a un ladrón que intentaba robarle a un motociclista: ¿quedará libre o puede ser condenada?

La mujer se presentó de manera voluntaria y admitió haber atropellado al delincuente. Fue notificada de cargos por el delito de lesiones culposas
01/02/2026 - 19:22hs
Martillo

La salud del joven que fue atropellado el viernes pasado durante un intento de robo en el Acceso Sudeste, a la altura del partido bonaerense de Quilmes, empeoró en las últimas horas y permanece internado en coma con asistencia respiratoria mecánica, según informaron fuentes médicas. El caso, que quedó registrado por cámaras de seguridad y se viralizó en redes sociales, abrió un debate judicial sobre la eventual responsabilidad penal de la conductora del vehículo, una oficial de la Policía de la Ciudad, imputada por lesiones culposas.

El episodio ocurrió el viernes alrededor de las 7.30 de la mañana, a la altura de la bajada Bernal del Acceso Sudeste. De acuerdo con la reconstrucción oficial, dos hombres intentaron robarle la motocicleta a un conductor que circulaba por la autopista. En las imágenes captadas por una cámara de seguridad se observa cómo los sospechosos ingresan de manera repentina a la calzada y se acercan al motociclista, quien logra esquivarlos y escapar por el carril izquierdo.

En ese contexto, uno de los presuntos ladrones quedó detenido en medio de la autopista y fue embestido por un automóvil Ford Ka negro conducido por una oficial de la Policía de la Ciudad, que regresaba a su domicilio en su vehículo particular. El impacto fue de tal magnitud que el joven salió despedido varios metros y cayó sobre la banquina. Incluso, las imágenes muestran cómo una de sus zapatillas se desprende tras el choque.

Estado de salud y situación del sospechoso

El hombre atropellado, de 26 años y sin antecedentes penales, fue trasladado inicialmente al hospital Isidoro Iriarte de Quilmes con fracturas en ambas piernas y quedó internado bajo custodia policial. Con el correr de las horas, su estado clínico se agravó y actualmente se encuentra en coma ventilado, con pronóstico reservado.

El segundo involucrado en el intento de robo logró escapar del lugar y se ocultó en Villa Azul, un asentamiento cercano al acceso de la autopista. Hasta el momento, permanece prófugo y es intensamente buscado por las fuerzas de seguridad.

La imputación a la oficial y la causa judicial

Tras el hecho, la conductora del vehículo se presentó voluntariamente en la comisaría de Bernal y quedó a disposición de la Justicia. La agente admitió haber atropellado al delincuente y fue notificada de la formulación de cargos por el delito de lesiones culposas.

La investigación quedó a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción N.º 5 de Quilmes, encabezada por el fiscal Jorge Saizar. En paralelo, el magistrado ordenó que el joven herido continúe bajo custodia policial y lo imputó por tentativa de robo agravado por el uso de arma, en relación con el ataque al motociclista.

Qué son las lesiones culposas según el Código Penal

El delito de lesiones culposas, regulado principalmente en el artículo 94 del Código Penal, sanciona los daños causados al cuerpo o a la salud de una persona sin intención, pero como consecuencia de imprudencia, negligencia, impericia o inobservancia de los reglamentos.

La norma prevé penas de un mes a tres años de prisión o multa, además de inhabilitación especial de uno a cuatro años, especialmente cuando el hecho ocurre en el marco de la conducción de un vehículo. Si las lesiones son graves o gravísimas, o si se verifica conducción imprudente, las penas pueden agravarse.

En este tipo de delitos, la clave está en determinar si el conductor violó el deber de cuidado exigido por la ley o si el resultado lesivo fue consecuencia de una situación extraordinaria e inevitable.

La posible estrategia de defensa: legítima defensa de terceros

En el avance de la causa, no se descarta que la defensa de la oficial invoque la legítima defensa de terceros como eximente o atenuante de responsabilidad penal. Esta figura, contemplada en el Código Penal argentino, justifica una conducta típica cuando se actúa para repeler una agresión ilegítima, actual o inminente, contra derechos propios o ajenos.

Para que opere la legítima defensa, deben concurrir tres requisitos esenciales: la existencia de una agresión ilegítima, la necesidad racional del medio empleado para detenerla y la falta de provocación suficiente por parte de quien se defiende. La ley también reconoce su aplicación cuando se actúa en protección de un tercero, como en casos de robos violentos en la vía pública.

No obstante, los tribunales analizan con especial detenimiento la proporcionalidad de la respuesta. Si se concluye que la reacción fue excesiva o que la agresión ya había cesado, puede configurarse un exceso en la legítima defensa, lo que no excluye totalmente la responsabilidad, pero sí puede derivar en una imputación de menor gravedad.

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