¿Nuevo puerto argentino? Una provincia busca construir una terminal a orillas del Paraná
El Gobierno de Santa Fe, encabezado por Maximiliano Pullaro, ha comenzado a trabajar en silencio pero con firmeza en uno de los proyectos de infraestructura más audaces de la gestión actual: la reconstrucción de Puerto Ocampo. Ubicada unos 600 kilómetros al norte de Rosario, esta terminal -hoy abandonada tras décadas de desuso- se perfila como una pieza estratégica para cambiar la logística del Norte Grande argentino y potenciar la salida de la producción regional hacia el mundo.
La iniciativa busca aprovechar una ubicación privilegiada sobre la vía navegable troncal del Paraná. El objetivo central es que las barcazas que bajan desde Paraguay puedan cargar allí la producción de provincias como Chaco, Santiago del Estero y Corrientes, evitando que miles de camiones deban recorrer cientos de kilómetros adicionales hasta el congestionado complejo agroexportador de Rosario. Según informó el medio Letra P, el proyecto no solo apunta a reducir costos, sino también a disminuir el impacto ambiental y el desgaste de las rutas nacionales.
Nuevo puerto en el norte de Santa Fe: beneficios económicos y conectividad regional
Desde el punto de vista financiero, los números del proyecto son contundentes. Estudios de prefactibilidad indican que la terminal podría mover entre 3 y 5 millones de toneladas anuales de soja, maíz, trigo y productos forestales. El ahorro logístico es la gran carta de presentación: al evitar el flete terrestre hasta el sur santafesino, se estima un recorte de costos de entre u$s 10 y u$s 18 por tonelada, lo que devolvería competitividad a los productores del norte argentino.
Además, el proyecto ha despertado el interés inmediato de la provincia de Corrientes. El plan incluye la implementación de un sistema de balsas para cruzar camiones desde Bella Vista hasta Puerto Ocampo en apenas 20 minutos, creando un corredor transversal que hoy no existe. Esta alianza estratégica entre Pullaro y el gobernador correntino, Gustavo Valdés, refuerza la identidad de la flamante Región Litoral como un bloque económico con intereses comunes sobre la Hidrovía.
A pesar del entusiasmo oficial, el camino hacia la reactivación no está libre de obstáculos. El principal desafío es la conectividad terrestre: la Ruta Provincial N° 32, que une la ciudad de Villa Ocampo con la zona costera, cuenta con puentes de madera de más de 50 años que deben ser reconstruidos íntegramente. El gobierno santafesino ya finalizó el primero sobre el río Paraná Miní y ya trabaja en la segunda de las cuatro conexiones necesarias para que el puerto sea operativo para el tránsito pesado.
Otro punto complejo es la titularidad de las tierras, que actualmente pertenecen a privados y se utilizan para ganadería. El Gobierno provincial evalúa desde la compra directa hasta la expropiación para recuperar un predio con una historia cargada de simbolismo: allí operó hace un siglo la empresa británica La Forestal, protagonista de una de las etapas más oscuras de la explotación laboral en Argentina. Hoy, un siglo después, se busca transformar ese pasado en un motor de desarrollo moderno que no requiera dragados costosos, gracias a las profundidades naturales que ofrece el río en esa zona.