Israel y Estados Unidos bombardearon Irán y Teherán lanzó una contraofensiva regional
En una escalada militar sin precedentes en los últimos años, Israel y Estados Unidos ejecutaron una ofensiva aérea conjunta contra objetivos estratégicos en Irán, mientras Teherán respondió con una serie de ataques con misiles balísticos y drones contra territorio israelí y bases estadounidenses en Medio Oriente. El conflicto abrió un nuevo capítulo de tensión regional, con impacto inmediato en la seguridad aérea, la actividad diplomática y la política interna de los países involucrados.
Ataque conjunto y estado de emergencia en Israel
La operación fue confirmada por el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, quien anunció el inicio de la ofensiva denominada "León Rugiente". Según las autoridades israelíes, el objetivo es "eliminar amenazas existenciales" vinculadas al programa nuclear y al desarrollo misilístico iraní.
El Gobierno israelí declaró el estado de emergencia especial e inmediato en todo el país. El Comando del Frente Interno ordenó suspender actividades no esenciales, prohibió reuniones públicas y cerró el espacio aéreo. Hospitales como el Centro Médico Sourasky, Sheba y Rambam trasladaron operaciones a instalaciones subterráneas, mientras las sirenas antiaéreas sonaron en Jerusalén y Tel Aviv ante el lanzamiento de misiles iraníes.
Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) informaron que los ataques se dirigieron a infraestructura militar, lanzamisiles balísticos y centros vinculados al régimen iraní. Medios iraníes reportaron explosiones en Teherán, Isfahán, Qom, Karaj y Kermanshah. También se registraron detonaciones en el distrito Pasteur de la capital iraní, donde se ubican la residencia y oficinas del líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei.
Dos fuentes israelíes señalaron que entre los objetivos figuraban altos funcionarios iraníes, aunque no se confirmó oficialmente si alguno fue alcanzado.
La participación directa de Estados Unidos
Desde Florida, el presidente Donald Trump confirmó la intervención estadounidense mediante un mensaje en video difundido en redes sociales.
"Nuestro objetivo es defender al pueblo estadounidense eliminando las amenazas inminentes del régimen iraní", afirmó. También sostuvo que la campaña es "masiva y continua" y que apunta a destruir la industria misilística iraní.
Trump instó al pueblo iraní a "tomar el control de su Gobierno" y aseguró que su objetivo final es la "libertad" del país. No obstante, fuentes citadas por medios estadounidenses indicaron que algunas de las afirmaciones presidenciales sobre la capacidad iraní de atacar territorio continental de Estados Unidos no estarían respaldadas por evaluaciones de inteligencia actuales.
Funcionarios del Pentágono señalaron que la operación se centra en objetivos militares y que se adoptaron medidas para proteger al personal estadounidense desplegado en la región.
Debate interno en Washington
El jefe del Estado Mayor Conjunto, general Dan Caine, habría analizado durante semanas distintas opciones de intervención, desde ataques limitados contra instalaciones nucleares hasta campañas aéreas de mayor alcance.
Según trascendió, Caine expresó en reuniones privadas incertidumbre sobre las consecuencias de una operación extensa, particularmente en relación con bajas estadounidenses y la complejidad regional. También habría planteado dudas sobre los efectos de un eventual escenario de cambio de régimen en Irán.
En el Congreso, las reacciones fueron mixtas. El senador republicano Lindsey Graham calificó la operación como "necesaria y justificada desde hace mucho tiempo", mientras que el demócrata John Fetterman expresó apoyo a la ofensiva. En contraste, el senador demócrata Jack Reed cuestionó que el Ejecutivo no hubiera brindado "información o inteligencia real" previa a la acción militar. El representante republicano Thomas Massie criticó la falta de autorización formal del Congreso.
La contraofensiva iraní
Horas después de los primeros bombardeos, la Guardia Revolucionaria iraní anunció el inicio de una "primera oleada de amplios ataques con misiles y drones".
Irán lanzó decenas de misiles balísticos hacia Israel y también atacó instalaciones militares estadounidenses en la región. Entre los objetivos mencionados se encuentran:
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La base aérea Al-Udeid en Qatar
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La base Al-Salem en Kuwait
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La base Al-Dhafra en Emiratos Árabes Unidos
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La sede de la Quinta Flota de la Armada estadounidense en Bahrein
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Una base en el norte de Iraq
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La base Muwaffaq Al-Salti en Jordania
Autoridades de Qatar, Kuwait y Jordania informaron que sus sistemas de defensa aérea interceptaron misiles entrantes. En Emiratos Árabes Unidos, restos de proyectiles interceptados cayeron en una zona residencial de Abu Dhabi y provocaron la muerte de un civil, según la agencia oficial WAM.
Un funcionario estadounidense confirmó que la base naval en Bahrein fue blanco de un ataque con misiles y describió la situación como "activa".
Israel también interceptó múltiples proyectiles, aunque se escucharon explosiones en Tel Aviv y Jerusalén. Las autoridades advirtieron que la defensa aérea "no es hermética" e instaron a la población a permanecer en refugios.
Apagón en Irán y cierre del espacio aéreo
El espacio aéreo iraní fue cerrado por completo tras los ataques. Además, el organismo de monitoreo Netblocks reportó un apagón casi total de Internet, con niveles de conectividad reducidos al 4% de lo habitual.
En paralelo, Israel mantuvo cerrado su espacio aéreo y activó protocolos de emergencia en hospitales y servicios de seguridad.
Embajadas de Estados Unidos en Israel, Emiratos Árabes Unidos, Bahrein, Kuwait, Qatar y Jordania pidieron a sus ciudadanos permanecer en sus hogares y revisar planes de contingencia.
Reacciones internacionales
La escalada generó respuestas inmediatas de líderes mundiales. La jefa de política exterior de la Unión Europea, Kaja Kallas, calificó la situación como "peligrosa" y subrayó la prioridad de proteger a civiles.
Suiza expresó estar "profundamente alarmada" y pidió moderación. El primer ministro de Malasia, Anwar Ibrahim, advirtió que los ataques colocan a Medio Oriente "al borde de la catástrofe". La presidenta de Eslovenia, Nataša Pirc Musar, manifestó preocupación por la estabilidad regional.
Australia respaldó la acción estadounidense para impedir que Irán obtenga armas nucleares, mientras India recomendó a sus ciudadanos en la región extremar precauciones.
Impacto político en Israel
El contexto se da en un escenario político sensible para Netanyahu, con elecciones previstas para octubre de 2026 y tensiones internas en la coalición de gobierno.
El líder de la oposición, Yair Lapid, expresó apoyo institucional a la operación y afirmó que "no hay coalición ni oposición, solo una nación". Analistas señalan que las crisis de seguridad suelen generar un efecto de unidad nacional, aunque el impacto político dependerá de la evolución militar y del alcance de posibles represalias iraníes.