EE.UU. e Israel intensifican ofensiva contra Irán y crece la tensión en el Mediterráneo
La guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán entró este martes en su cuarto día desde el inicio de los ataques lanzados el sábado por Washington y Tel Aviv contra territorio iraní, en una operación que incluyó la muerte del líder supremo de la República Islámica, Ali Khamenei. Desde entonces, el conflicto se expandió por el Golfo Pérsico y alcanzó nuevos escenarios en Medio Oriente y el Mediterráneo, con repercusiones diplomáticas y militares en Europa.
Durante la jornada, Irán amplió su respuesta con ataques sobre países árabes de la región. En Qatar y Bahréin se registraron impactos en instalaciones estratégicas, mientras que en Arabia Saudita dos drones alcanzaron la embajada de Estados Unidos en Riad. El Ministerio de Defensa saudí informó que el ataque provocó un incendio limitado y daños menores en el complejo diplomático. La representación estadounidense instó a sus ciudadanos a evitar la zona.
Washington ordenó la evacuación de personal no esencial y familiares de sus sedes diplomáticas en Kuwait, Bahréin, Irak, Qatar, Jordania y Emiratos Árabes Unidos. El Departamento de Estado emitió además una recomendación para que ciudadanos estadounidenses abandonen más de una docena de países de Medio Oriente ante los riesgos derivados de la escalada militar.
Escalada en el Golfo y expansión hacia el Mediterráneo
En paralelo a los ataques iraníes, Israel continuó con bombardeos sobre Teherán. El ejército israelí confirmó que lanzó decenas de bombas contra el complejo del liderazgo iraní, incluyendo la Oficina del Presidente y la sede del Consejo Supremo de Seguridad Nacional. Testigos en la capital iraní reportaron explosiones durante la noche y la madrugada, así como sobrevuelos de aeronaves.
La Media Luna Roja iraní informó que el número de muertos en Irán asciende a 787 desde el inicio de la ofensiva. En Israel, los misiles iraníes impactaron en distintos puntos del país y causaron la muerte de 11 personas. En Líbano también se registraron víctimas, en el marco de la ampliación de operaciones israelíes contra el movimiento Hezbollah.
El conflicto alcanzó además el Mediterráneo oriental. Un dron impactó en una base británica en Chipre, lo que llevó a una movilización de recursos militares europeos en la isla. El Gobierno chipriota confirmó que Francia enviará sistemas antimisiles y antidrones, además de una fragata. Grecia desplegó cuatro cazas y dos fragatas para reforzar la defensa de Chipre, Estado miembro de la Unión Europea desde 2004 y usuario del euro como moneda oficial.
Francia también trasladó aviones de combate a Emiratos Árabes Unidos para proteger sus bases militares en ese país. El presidente chipriota solicitó apoyo adicional a Alemania en una conversación telefónica con el canciller Friedrich Merz.
Advertencia de Irán a potencias europeas
En Teherán, el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Esmaeil Baqaei, advirtió que cualquier intervención directa de Alemania, Francia o Reino Unido sería considerada un acto de guerra. La declaración respondió a manifestaciones previas de esos países, que señalaron que podrían emprender acciones defensivas para neutralizar capacidades de lanzamiento de misiles iraníes.
"Irán considerará cualquier acción de ese tipo como complicidad con los agresores", sostuvo Baqaei en conferencia de prensa. El señalamiento se produjo en un contexto de creciente involucramiento indirecto de actores europeos en la región.
Por su parte, el presidente estadounidense Donald Trump afirmó que la campaña militar podría extenderse entre cuatro y cinco semanas, aunque aseguró estar preparado para prolongarla. Indicó que los objetivos incluyen destruir la capacidad iraní de producción de misiles, neutralizar su marina, impedir el desarrollo de un arma nuclear y frenar el apoyo a grupos aliados como Hezbollah.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, declaró que Irán estaba reconstruyendo instalaciones subterráneas para fabricar bombas atómicas, aunque no presentó pruebas. Teherán sostiene que su programa nuclear tiene fines pacíficos y afirmó que no enriquece uranio desde junio, aunque defendió su derecho a hacerlo.
Operaciones en Líbano y daños en infraestructura nuclear
En el frente norte, Israel envió tropas terrestres al sur del Líbano para establecer una zona tapón de seguridad. El portavoz militar Effie Defrin indicó que el Comando Norte avanzó para crear una franja entre localidades israelíes y posiciones de Hezbollah. La Agencia Nacional de Noticias libanesa informó que el ejército del Líbano evacuó algunas posiciones en la frontera ante el avance israelí.
El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, había ordenado horas antes ampliar el control sobre posiciones estratégicas en territorio libanés con el objetivo de impedir ataques contra comunidades fronterizas.
En el ámbito nuclear, el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) confirmó que la instalación de enriquecimiento de Natanz sufrió daños recientes, aunque señaló que no se esperan consecuencias radiológicas. Natanz ya había sido blanco de ataques durante enfrentamientos previos entre Irán e Israel.
Impacto en energía y comercio internacional
La ampliación de los ataques iraníes incluyó instalaciones energéticas en Qatar y Arabia Saudita, así como acciones contra embarcaciones en el estrecho de Ormuz, paso por el que transita cerca de una quinta parte del petróleo comercializado a nivel mundial. El general iraní Ebrahim Jabbari afirmó que el estrecho estaba cerrado y advirtió que cualquier barco que intentara cruzarlo podría ser atacado.
La tensión en esa vía marítima generó subas en los precios internacionales del petróleo y del gas natural. Empresas privadas también reportaron incidentes: Amazon informó que dos centros de datos en Emiratos Árabes Unidos fueron alcanzados, mientras que en Bahréin un dron cayó cerca de otra instalación tecnológica.
En Kuwait, la embajada estadounidense permaneció cerrada tras registrarse un ataque en la víspera. Las autoridades locales reforzaron las medidas de seguridad en instalaciones diplomáticas y estratégicas.
La agencia semioficial iraní Tasnim reportó la muerte de 13 soldados iraníes en un ataque aéreo en Kerman, al sureste de Teherán. También se registraron víctimas en Emiratos, Kuwait y Bahréin, aunque no se difundieron cifras consolidadas.
Perspectivas de un conflicto prolongado
La combinación de bombardeos sobre territorio iraní, represalias en el Golfo, despliegues europeos en el Mediterráneo y operaciones terrestres en Líbano configura un escenario de confrontación regional ampliada. La muerte de Ali Khamenei marcó un punto de inflexión en la dinámica del conflicto y elevó la tensión diplomática entre las principales potencias involucradas.
Estados Unidos reiteró que dispone de suministros militares previamente posicionados en la región y que puede sostener operaciones prolongadas. Mientras tanto, el espacio aéreo parcialmente cerrado en varios países complica la evacuación de ciudadanos extranjeros y altera rutas comerciales.
La evolución de los próximos días dependerá de la intensidad de los ataques, del grado de involucramiento europeo y de la situación en el estrecho de Ormuz, considerado estratégico para el comercio energético global. Por el momento, no se reportaron iniciativas formales de mediación que apunten a un alto el fuego.