Los números sorprendentes de la guerra: cuánto cuesta cada misil disparado o un solo vuelo de un bombardero
La ofensiva militar ordenada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, contra Irán abrió un nuevo frente de conflicto en Medio Oriente y generó un gasto inicial que, según estimaciones preliminares, ya supera los US$ 1.000 millones para los contribuyentes estadounidenses. Las primeras evaluaciones difundidas por especialistas y medios de Estados Unidos indican que los costos comenzaron a acumularse desde el despliegue militar previo al inicio de los ataques y se incrementaron con el uso de armamento de alto costo y la pérdida de aeronaves durante el operativo.
La operación militar comenzó el sábado por la madrugada, luego de más de un mes de tensión creciente entre Irán e Israel. En ese contexto, Washington decidió ejecutar ataques directos en territorio iraní. El despliegue incluyó el traslado de tropas, buques y aeronaves hacia bases estratégicas en Medio Oriente, además de una serie de bombardeos y ataques con distintos sistemas de armas.
Costos iniciales del despliegue militar
Antes del inicio de los bombardeos, el gasto militar ya había alcanzado cifras significativas. El traslado de tropas y equipamiento a la región demandó alrededor de US$ 630 millones, de acuerdo con estimaciones citadas por medios estadounidenses. Ese cálculo fue mencionado por la investigadora Elaine McCusker, del American Enterprise Institute y ex funcionaria de presupuesto del Pentágono, en declaraciones publicadas por The Wall Street Journal.
El traslado de fuerzas militares incluyó aeronaves, buques de guerra y equipamiento logístico necesario para sostener una operación de gran escala. Ese despliegue suele implicar costos asociados al transporte, el mantenimiento de las unidades y la preparación operativa de las tropas.
Además de esos gastos iniciales, el operativo registró pérdidas materiales durante las primeras horas de la ofensiva. El United States Central Command (CENTCOM), responsable de las operaciones militares estadounidenses en Medio Oriente, confirmó la pérdida de tres aviones de combate F-15E Strike Eagle que se estrellaron en Kuwait.
Cada uno de esos cazas tiene un valor aproximado de US$ 90 millones, lo que eleva el costo total del incidente a cerca de US$ 300 millones. Esa cifra se suma a los gastos asociados a la operación militar en curso.
Más de 1.200 objetivos atacados
De acuerdo con datos difundidos por el United States Central Command, las fuerzas estadounidenses atacaron más de 1.250 objetivos dentro de Irán durante las primeras 48 horas de la ofensiva. El organismo militar también informó que en la campaña se utilizaron más de 20 sistemas de armas y activos militares diferentes.
Cada uno de esos recursos tiene costos operativos distintos. En el caso de algunos drones de ataque unidireccional, conocidos como drones "kamikaze", el costo unitario ronda los US$ 35.000. Estos dispositivos están diseñados para destruirse durante el impacto contra el objetivo.
Si se tomara como referencia el uso de 1.250 unidades, el gasto estimado alcanzaría los US$ 43,8 millones. Sin embargo, no se conoce con precisión cuántos de los ataques fueron ejecutados con ese tipo de sistema.
Los bombardeos también incluyeron el uso de aeronaves tripuladas. Entre ellas se encuentran los bombarderos furtivos Northrop Grumman B‑2 Spirit, que fueron utilizados para operaciones de mayor alcance. Según estimaciones citadas por The New York Times, el costo operativo de esos bombarderos oscila entre US$ 130.000 y US$ 150.000 por hora de vuelo.
Misiles y sistemas de defensa
El arsenal empleado en la ofensiva incluyó además misiles de crucero BGM‑109 Tomahawk, utilizados para atacar objetivos a larga distancia. Informes citados por medios estadounidenses estiman que cada uno de esos misiles tiene un costo cercano a los US$ 2 millones.
A su vez, los sistemas de defensa antimisiles desplegados para proteger a las fuerzas estadounidenses en la región implican costos adicionales. Entre ellos se encuentran los interceptores del sistema Terminal High Altitude Area Defense (THAAD), diseñados para interceptar misiles balísticos enemigos. Documentos del Pentágono citados por The Hill indican que cada interceptor cuesta alrededor de US$ 12,8 millones.
Hasta el momento no se informó cuántos de estos interceptores fueron utilizados durante el conflicto.
El costo diario de la operación
El gasto militar continúa en aumento a medida que se prolonga la operación. Uno de los principales costos diarios está asociado a la presencia de portaaviones en la región.
Según información difundida por The Wall Street Journal, el ejército estadounidense trasladó dos portaaviones hacia Medio Oriente. Datos del Center for a New American Security indican que la operación de un portaaviones costaba alrededor de US$ 6,5 millones por día en 2013, lo que implica unos US$ 13 millones diarios para dos unidades.
Estimaciones citadas por Bloomberg indican que operar el portaaviones USS Gerald R. Ford puede costar cerca de US$ 11,4 millones por día en determinadas circunstancias.
El despliegue militar también incluye personal. Informes publicados por The Washington Post señalan que alrededor de 50.000 soldados estadounidenses participan actualmente en la operación, una cifra que podría aumentar en función de la evolución del conflicto.
Proyecciones sobre el costo total del conflicto
Las estimaciones sobre el costo final de la guerra varían según la duración de las operaciones y el nivel de despliegue militar que mantenga Estados Unidos en la región.
Kent Smetters, director del Penn Wharton Budget Model, estimó en declaraciones citadas por Fortune que el costo directo del conflicto podría alcanzar al menos US$ 40.000 millones.
Ese cálculo incluye los gastos asociados a las operaciones militares y a la reposición de armamento y suministros utilizados durante los ataques.
Sin embargo, el mismo análisis proyecta que el costo total podría ubicarse entre US$ 65.000 millones y US$ 95.000 millones si el conflicto se prolonga. En el sector de defensa existen estimaciones que advierten que el gasto podría acercarse a los US$ 100.000 millones en caso de una escalada mayor.
Gastos militares previos en la región
Estados Unidos ya había destinado miles de millones de dólares a operaciones militares relacionadas con Irán antes de la ofensiva actual.
El proyecto Costs of War Project de la Brown University estimó que las operaciones militares vinculadas a Irán costarían entre US$ 2.000 millones y US$ 2.250 millones durante 2025. Ese cálculo incluye ataques realizados durante el conflicto conocido como la "Guerra de los 12 Días" ocurrido en junio.
La presencia militar estadounidense en Medio Oriente aumentó durante los últimos meses. Un informe publicado por The Wall Street Journal indicó que en las semanas previas se trasladaron más aeronaves estadounidenses a la región que en cualquier otro momento desde 2003.
Los costos de la ofensiva en Irán se suman a los gastos registrados en otras operaciones militares recientes. Un informe del Center for Strategic and International Studies señaló que un despliegue militar estadounidense en Venezuela demandó alrededor de US$ 31 millones por día.
Datos citados por Bloomberg indican que el gasto total de las operaciones militares estadounidenses en Medio Oriente ya superó los US$ 3.000 millones durante el actual período de tensiones en la región.
El proyecto Costs of War Project también estimó que Estados Unidos gastó entre US$ 31.500 millones y US$ 33.700 millones en Medio Oriente entre octubre de 2023 y septiembre de 2025. Esa cifra incluye ayuda militar a Israel y operaciones en Irán, Yemen y otros países de la región.
A más largo plazo, el mismo proyecto calculó que el gasto total de Estados Unidos en conflictos posteriores a los atentados del September 11 attacks alcanzó los US$ 5,8 billones hasta 2021, una cifra que incluye operaciones militares, atención médica para veteranos y programas antiterroristas dentro del país.
Impacto económico más allá del gasto militar
El costo directo de las operaciones representa solo una parte del impacto económico del conflicto. La guerra también generó efectos en mercados energéticos y financieros.
Durante los primeros días del conflicto se registraron movimientos en los precios internacionales del petróleo y el gas, además de fluctuaciones en los índices bursátiles. Antes de la apertura del mercado el lunes posterior a los ataques iniciales, los principales índices de Estados Unidos registraron caídas cercanas al 1%, aunque posteriormente recuperaron parte de esas pérdidas.
El conflicto también tiene implicancias para los consumidores estadounidenses debido a la posible suba del precio de los combustibles. Las tensiones en Medio Oriente suelen influir en el mercado global de energía, lo que puede trasladarse al costo de la gasolina y al transporte.
Las operaciones militares también dejaron víctimas en la región. Informes preliminares indicaron que más de 500 personas murieron en Irán durante los primeros días del conflicto.
El United States Central Command informó además que al menos seis miembros de las fuerzas armadas estadounidenses murieron en combate. También se registraron víctimas en otros países de Medio Oriente, entre ellos Israel, los Emiratos Árabes Unidos y Omán.
La evolución del conflicto y la duración de las operaciones militares determinarán el costo final para el presupuesto estadounidense y el impacto económico en la región.