• 5/3/2026
ALERTA

La Ciudad de Buenos Aires prohibe el uso de celulares en los colegios secundarios

La medida se aplica tanto en establecimientos tanto públicos como privados, y se aplicará tanto en alumnos como en los docentes
05/03/2026 - 19:47hs
Colegios privados

El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires dispuso una nueva regulación que prohíbe el uso de celulares durante las clases en el nivel secundario, tanto para estudiantes como para docentes. La medida alcanza a escuelas públicas y privadas, y establece que cada institución deberá definir si los dispositivos podrán utilizarse o no durante los recreos.

La decisión forma parte de una política educativa orientada a reducir las distracciones en el aula y mejorar las condiciones de aprendizaje. En ese marco, el uso de teléfonos celulares quedarán restringidos durante el desarrollo de las clases y solo se permitirá en situaciones específicas vinculadas a actividades pedagógicas.

Colegios de CABA aplica eestricciones al uso de celulares en las aulas

La normativa indica que en todos los establecimientos educativos secundarios los teléfonos móviles solo podrán utilizarse en contextos determinados. En particular, se habilita su uso en aulas de aprendizaje equipadas con computadoras y para actividades educativas específicas.

La resolución establece además que cualquier actividad pedagógica que implique herramientas digitales deberá realizarse con equipos provistos por la institución y bajo la supervisión del docente. De esta manera, el acceso a dispositivos personales queda limitado dentro del horario de clase.

La regulación actual se suma a medidas previas implementadas por el gobierno porteño. La primera decisión en este sentido se adoptó en agosto de 2024, cuando la gestión de Jorge Macri comenzó a regular el uso de celulares en las escuelas.

A partir de la nueva resolución, en los niveles inicial y primario, la prohibición es aún más amplia. Allí no solo se impide el uso de teléfonos móviles durante las clases, sino también de otros dispositivos digitales durante toda la jornada escolar, incluidos los recreos, el comedor y otros espacios de la escuela.

Sin embargo, la normativa contempla excepciones en determinados casos. Entre ellos se incluyen situaciones vinculadas a discapacidad, enfermedad o necesidades específicas de apoyo que puedan requerir el uso de dispositivos tecnológicos.

"El celular en la escuela es una máquina de distracción y no ayuda para que los chicos aprendan. Es un problema grave que tenemos y nos hacemos cargo de encontrarle una solución", subrayó el jefe de Gobierno, Jorge Macri, y añadió: "El objetivo del aula es aprender y, como gobierno, tenemos que generar las condiciones para que los maestros vuelvan a tener la atención de los alumnos. El celular no es una herramienta imprescindible en el aula".

De acuerdo con datos recopilados tras la implementación inicial de estas restricciones, los resultados reflejaron cambios en la dinámica de las aulas. Los estudios realizados entre estudiantes un año después de la regulación mostraron mejoras en la atención y en la interacción entre compañeros.

Siete de cada diez alumnos de primaria y seis de cada diez estudiantes de secundaria señalaron que prestan más atención durante las clases y que perciben mejoras en su aprendizaje. Además, más de la mitad afirmó que conversa más con sus compañeros y coincidió en que las restricciones no generan mayor aburrimiento en el aula.

Resultados del primer año de regulación

Los resultados también fueron valorados por docentes y equipos directivos. Según las encuestas realizadas, la mayoría indicó que disminuyeron las interrupciones en las clases y que también se redujeron los llamados de atención a los estudiantes.

Al mismo tiempo, los educadores señalaron que aumentó la interacción cara a cara entre los alumnos, un aspecto que forma parte de los objetivos buscados por la política educativa impulsada por el gobierno porteño. "Fuimos pioneros en Argentina y Latinoamérica en prohibir el uso de celulares en nivel inicial y primaria y regularlo en secundaria. Hoy, con la evidencia en la mano, decidimos dar un paso más y declarar aulas libres de celulares", sostuvo la ministra de Educación de la Ciudad, Mercedes Miguel.

"La escuela debe ser un espacio de atención, vínculo y aprendizaje. Estamos a favor de usar la tecnología con sentido pedagógico; no estamos en contra de la tecnología. Pero nuestra obligación es cuidar el bienestar digital de los chicos. Ordenar su uso es una decisión educativa, no disciplinaria", cerró la funcionaria.

La decisión también se apoya en datos sobre el uso cotidiano de los dispositivos entre los estudiantes. Los estudios que sirvieron de base para la medida indican que el 94% de los alumnos de nivel secundario lleva su celular todos los días a la escuela.

Además, los relevamientos señalaron que cinco de cada diez estudiantes afirman que quisieran dejar de usar el celular, pero no pueden, lo que refleja el nivel de dependencia digital existente entre los jóvenes.

Según los mismos análisis, la distracción digital aparece asociada de manera negativa con el rendimiento escolar. También se observó que el uso predominante de los teléfonos dentro de las escuelas está vinculado principalmente al entretenimiento y a las redes sociales, más que a actividades académicas.

Para implementar la normativa, cada escuela secundaria deberá elaborar su propio reglamento interno, en el que se definirán los mecanismos para el guardado de los dispositivos durante las clases. Las instituciones también tendrán que comunicar la normativa a toda la comunidad educativa y elevarla a las autoridades de supervisión correspondientes. En paralelo, se fortalecerá el rol del Facilitador Pedagógico Digital (FPD), que actuará como referente institucional en materia de protección digital infantil y adolescente.

La política pública incorpora además la participación de las familias, promoviendo una corresponsabilidad entre el hogar y la escuela con el objetivo de construir una cultura digital basada en el cuidado y el uso responsable de la tecnología.

Temas relacionados