La Bombonera cambia para siempre: nuevas fotos y videos revelan cómo quedará la cancha de Boca
La dirigencia de Boca Juniors, encabezada por su presidente Juan Román Riquelme, avanza con un ambicioso proyecto de ampliación para el estadio Alberto J. Armando, conocido mundialmente como La Bombonera. El objetivo es llevar la capacidad hasta los 80.000 espectadores hacia 2027, mediante una profunda transformación estructural que actualmente se encuentra a la espera de la autorización final de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte.
El plan contempla la construcción de una cuarta bandeja, la instalación de nuevas torres de acceso y cambios en la circulación interna del estadio. Entre las obras más visibles aparece la edificación de cuatro grandes columnas estructurales, que albergarán 18 ascensores destinados a conectar la actual tercera bandeja con la futura tribuna superior. Cada uno tendrá capacidad para 12 personas, lo que permitirá ordenar mejor el movimiento de público dentro del estadio.
En estas últimas horas trascendieron en distintas cuentas partidarias nuevas imágenes de cómo quedaría la mítica Bombonera luego de las remodelaciones, con el tren pasando entre la platea y las nuevas columnas que contendrán los ascensores.
Cómo es el ambicioso plan de Boca para ampliar la Bombonera
Las torres se levantarán detrás de las vías ferroviarias, luego de que la empresa concesionaria Ferrosur Roca autorizara la obra al confirmar que no interferirá con la infraestructura del tren. La nueva bandeja agregará 6.000 ubicaciones sentadas, ampliando significativamente la capacidad del estadio.
De acuerdo con el cronograma preliminar, las obras principales comenzarían a mediados de 2026, una vez concluidas otras mejoras ya iniciadas dentro del estadio, como la renovación del acceso principal de Brandsen 805, la modernización del patio de comidas de la Platea L y la construcción de un nuevo gimnasio para socios.
Una segunda etapa del proyecto, prevista tentativamente para 2027, incluye la demolición de los actuales palcos y sectores preferenciales ubicados sobre la calle Doctor del Valle Iberlucea. En ese sector se construirán dos nuevas plateas más compactas y 216 palcos distribuidos en seis niveles, todos con terrazas. Con esta intervención, el club busca cerrar el histórico anillo asimétrico de la Bombonera.
Durante esa fase de las obras, el primer equipo deberá mudar temporalmente su localía. Entre los estadios que se analizan como sedes alternativas aparecen el Estadio Único Diego Armando Maradona, el Estadio Tomás Adolfo Ducó y el Estadio José Amalfitani.
El plan maestro también incorpora innovaciones tecnológicas y de infraestructura. Entre ellas, la instalación de un techo moderno que cubrirá la totalidad de las tribunas, lo que permitirá mejorar la acústica del estadio y ofrecer mayor protección climática a los espectadores. Además, se colocará una pantalla LED continua en el perímetro interno del estadio.
El campo se correrá cuatro metros hacia el lado de las vías del tren
Otro cambio relevante será el corrimiento del campo de juego cuatro metros hacia el sector de las vías del tren, sin modificar la altura del césped ni la fosa perimetral destinada a la seguridad. También se trasladarán los bancos de suplentes hacia la Platea L, se unificará el acceso de los equipos de acuerdo con las normas de la FIFA y se reubicará el gabinete del VAR para cumplir con los estándares internacionales. A su vez, se eliminará el tradicional ingreso del equipo visitante junto al arco norte.
El desarrollo del proyecto demandó más de dos años de estudios técnicos, legales y estructurales antes de su presentación ante la CNRT y el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. En un primer momento, la dirigencia evaluó la posibilidad de comprar viviendas linderas al estadio para expandir el predio, pero esa opción fue descartada.
La investigación detectó que cerca de la mitad de esos inmuebles está protegida por el régimen patrimonial de la ciudad, lo que impide su demolición o modificación. Además, muchos de los lotes presentan problemas legales complejos, como hipotecas, embargos, sucesiones sin resolver, conflictos entre herederos o situaciones de ocupación irregular.
Por ese motivo, el club decidió avanzar con un plan de expansión completamente dentro del actual código urbano, evitando afectar a los vecinos o depender de cambios legislativos.
Para iniciar formalmente las obras, Boca deberá presentar ante las autoridades porteñas los planos arquitectónicos completos, memorias de cálculo estructural, estudios de impacto ambiental, planes de evacuación y circulación, además de la documentación vinculada a seguridad y normativa contra incendios.
El proyecto también incluye la remodelación de las tribunas populares bajas, que modificarán su pendiente para sumar escalones, acercar a los espectadores a los arcos y aumentar la capacidad en ese sector. Según explicaron desde el club, el diseño se basó en estudios detallados de visual del campo de juego, que analizaron distancia, ángulo de visión, altura de filas y pendiente de las tribunas con el objetivo de preservar la histórica experiencia visual que caracteriza a la Bombonera.