GUERRA EN PRIMERA PERSONA

El argentino que pudo escapar de Emiratos Árabes tras jugar una final bajo los misiles

Manuel Armoa Morel es jugador de vóley de la Selección Argentina y se desempeña en el Al Jazira, de Abu Dabi: "Vivimos noches interminables", aseguró
Por J.M.
ACTUALIDAD - 12 de Marzo, 2026

La carrera de un deportista de élite suele estar marcada por la adrenalina de la competencia, pero lo que vivió Manuel Armoa Morel en las últimas semanas superó cualquier ficción. El receptor punta de la Selección Argentina de vóley, actualmente en las filas del Al Jazira de Abu Dabi, relató el calvario que atravesó junto a su madre mientras los misiles cruzaban el cielo de los Emiratos Árabes Unidos en medio de una escalada bélica sin precedentes.

Lo que debía ser una fiesta deportiva -la final de la liga local- coincidió con el estallido del conflicto el pasado sábado 28 de febrero. "Escribo estas palabras con un nudo en la garganta", confesó el jugador en sus redes sociales tras lograr abordar un vuelo de evacuación. Según relató, el ataque con misiles y drones contra bases militares y aeropuertos transformó su lugar de residencia en una zona de peligro inminente en cuestión de horas.

El posteo de Manuel Armoa Morel, con un carrousel de imágenes de lo vivido estos días en Abu Dabi

A pesar del caos y el peligro evidente, la organización del torneo decidió no postergar el encuentro decisivo. Manuel tuvo que trasladarse por carretera para cumplir con su compromiso profesional, aunque su mente estaba lejos de la red. "Por más increíble que parezca, la final no se suspendió. Colaboré con 30 puntos, pero nuestras cabezas estaban en el cielo de Abu Dabi", recordó el deportista sobre aquel surrealista partido.

Tras el encuentro, la realidad de la guerra se trasladó al interior de su hogar. Lo que siguieron fueron jornadas de angustia donde el descanso era imposible y la supervivencia se convirtió en la única prioridad. Armoa Morel describió la desesperante rutina de esos días: "Vivimos noches interminables, encerrados en el baño, sin dormir, con el segundo subsuelo del estacionamiento como búnker", explicó.

Mientras los teléfonos no dejaban de sonar con mensajes oficiales que pedían "protéjase en un lugar seguro, estamos interceptando misiles", Armoa Morel y su madre llegaron a armar un kit de supervivencia: "Fue horrible". La presencia de Carla, su mamá, fue lo que le dio fuerza al deportista, según él mismo contó: "Nunca vi a alguien tan guerrero como vos. No merecías vivir esto, pero nos tocó y por suerte lo pasamos juntos", le dedicó Manuel en un emotivo mensaje, destacando que ella fue clave para mantener la calma y lograr salir del país.

El regreso a Sudamérica fue igual de tenso que la estadía. Lograron conseguir plazas en uno de los pocos vuelos disponibles de la aerolínea Emirates. "Los primeros minutos de vuelo fueron clave para salir de la zona de peligro y que ninguno de los misiles que vimos sobre nuestras cabezas nos alcanzara", relató sobre el despegue desde Dubái. Ya a salvo, el jugador solo espera que las secuelas del trauma se disipen: "Deseo que de a poco sonidos y luces dejen de aparecer en mi cabeza", cerró.

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