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Alemania le da la espalda a Trump y afirma: "Esta guerra no tiene nada que ver con la OTAN"

Reino Unido y Alemania respondieron al pedido de Donald Trump para proteger el estrecho de Ormuz mientras la Unión Europea analiza posibles medidas
16/03/2026 - 09:52hs
Alemania le da la espalda a Trump y afirma: "Esta guerra no tiene nada que ver con la OTAN"

Las declaraciones del presidente de Donald Trump sobre la situación en el estrecho de Ormuz generaron respuestas de distintos gobiernos europeos y abrieron un nuevo capítulo en el debate internacional sobre la seguridad de una de las rutas marítimas más utilizadas para el transporte de petróleo. Las reacciones se produjeron luego de que el mandatario estadounidense exhortara a varios países que dependen del crudo que atraviesa ese paso a participar en su protección en coordinación con Estados Unidos.

El estrecho de Ormuz conecta el Golfo Pérsico con el golfo de Omán y el océano Índico, y constituye una vía estratégica para el comercio energético global. En ese contexto, el bloqueo del paso marítimo por parte de Irán, en el marco de la escalada del conflicto regional, motivó pedidos de Washington a aliados y socios comerciales para que participen en tareas de seguridad marítima.

Respuesta del Reino Unido al pedido de Estados Unidos

El gobierno del Reino Unido fue uno de los primeros en responder públicamente a los planteos de la Casa Blanca. El primer ministro británico, Keir Starmer, señaló que su país mantiene conversaciones con aliados para evaluar alternativas destinadas a restablecer la navegación en la zona.

Según explicó el mandatario, el gobierno británico trabaja con socios europeos y otros aliados en la elaboración de un plan que permita reabrir el tránsito marítimo en el estrecho. "Estamos trabajando con todos nuestros aliados, incluidos nuestros socios europeos, para elaborar un plan colectivo viable que pueda restablecer la libertad de navegación en la región lo antes posible y aliviar los impactos económicos", afirmó ante periodistas.

Starmer también indicó que el Reino Unido busca evitar una ampliación del conflicto en la región. En ese sentido, sostuvo que su gobierno "no se dejará arrastrar a una guerra más amplia", en una declaración que fue interpretada como una respuesta directa a los pedidos formulados por Trump.

Las declaraciones reflejan la posición de Londres de mantener consultas con aliados antes de adoptar decisiones sobre una eventual participación en operaciones de seguridad marítima en el Golfo Pérsico.

Posición del gobierno de Alemania

Desde Alemania también hubo pronunciamientos sobre el conflicto y su vínculo con la estructura de defensa atlántica. El portavoz del gobierno alemán, Stefan Kornelius, afirmó que la actual confrontación entre Israel y Estados Unidos contra Irán no se encuentra vinculada con la Organización del Tratado del Atlántico Norte.

El funcionario explicó que la alianza militar tiene un mandato centrado en la defensa del territorio de sus países miembros. "La OTAN es una alianza para la defensa del territorio de sus miembros", señaló.

Kornelius agregó que, en el escenario actual, no existe un mandato para desplegar fuerzas de la OTAN en relación con este conflicto. "Esta guerra no tiene nada que ver con la OTAN. No es la guerra de la OTAN", afirmó el portavoz del canciller Friedrich Merz.

Las declaraciones del vocero del gobierno alemán se produjeron en medio de consultas entre países europeos sobre posibles medidas destinadas a garantizar la seguridad de las rutas marítimas de la región.

Debate en la Unión Europea sobre la misión naval

En paralelo, los ministros de Asuntos Exteriores de la Unión Europea analizaron en Bruselas posibles cambios en una misión naval del bloque en el mar Rojo. El debate se centró en la operación denominada Operación Aspides, que actualmente cuenta con tres buques patrulleros.

La jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, indicó que el bloque evalúa alternativas para contribuir a mantener abierto el tránsito en el estrecho de Ormuz. "Nos interesa mantener abierto el estrecho de Ormuz y por eso estamos debatiendo qué podemos hacer al respecto desde el lado europeo", declaró antes del inicio de la reunión.

Durante el encuentro, varios ministros plantearon la necesidad de analizar la situación antes de tomar una decisión sobre eventuales modificaciones del mandato de la misión naval. La operación Aspides fue creada originalmente para proteger rutas comerciales en el mar Rojo frente a amenazas a la navegación.

La discusión dentro de la Unión Europea refleja las diferencias entre los gobiernos sobre el alcance que debería tener una eventual intervención marítima en la región.

El pedido de Trump a aliados y socios comerciales

Las reacciones de gobiernos europeos surgieron luego de declaraciones de Trump en las que solicitó a distintos países que participen en la seguridad del estrecho de Ormuz. El mandatario estadounidense argumentó que varias economías dependen del petróleo que atraviesa ese paso marítimo.

Durante una entrevista con el diario británico Financial Times, Trump señaló que esperaba una respuesta de los países aliados frente al pedido de Washington. Según afirmó, una negativa podría tener consecuencias en el futuro de la alianza atlántica.

"Si no hay respuesta o si es negativa, creo que será muy malo para el futuro de la OTAN", sostuvo el presidente estadounidense.

Consultado sobre el tipo de asistencia que esperaba de otros gobiernos, Trump mencionó el envío de dragaminas y personal especializado que pueda actuar frente a amenazas en la zona costera iraní.

Reacciones internacionales al pedido estadounidense

Hasta el momento de las declaraciones, ningún gobierno había confirmado su participación en un operativo conjunto para garantizar la seguridad marítima en el estrecho de Ormuz.

El Ministerio de Defensa de Japón informó que no está considerando una operación de seguridad marítima en respuesta al pedido formulado por la Casa Blanca. El país asiático figura entre los principales importadores de petróleo que atraviesa esa vía marítima.

En declaraciones a periodistas mientras regresaba a Washington desde Florida a bordo del avión presidencial, Trump reiteró su planteo sobre la responsabilidad de los países que dependen de ese corredor marítimo.

"Estoy exigiendo que estos países vengan y protejan su propio territorio, porque es su propio territorio", afirmó el mandatario estadounidense.

Aunque no mencionó una lista específica durante esa intervención, el presidente había citado previamente a China, Francia, Japón, Corea del Sur y el Reino Unido como países que dependen del tránsito de petróleo por el estrecho de Ormuz.

Impacto del bloqueo del estrecho de Ormuz

El estrecho de Ormuz es uno de los principales puntos de tránsito para el comercio energético global. Una parte significativa de las exportaciones de petróleo del Golfo Pérsico se transporta por esa vía hacia mercados de Asia, Europa y América.

El bloqueo del paso marítimo por parte de Irán se produjo en el marco del conflicto regional que involucra a ese país con Israel y Estados Unidos. La interrupción del tránsito de buques petroleros generó preocupación entre gobiernos y empresas vinculadas al comercio energético.

En ese contexto, las consultas diplomáticas entre países aliados y socios comerciales se concentraron en evaluar mecanismos que permitan restablecer la navegación y reducir los impactos en el suministro global de petróleo.

Las discusiones continúan en distintos foros internacionales mientras gobiernos europeos y asiáticos analizan posibles respuestas a la solicitud formulada por la administración estadounidense. La evolución del conflicto en la región y las decisiones que adopten los países involucrados determinarán el alcance de eventuales operaciones de seguridad marítima en el Golfo Pérsico.

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