Irán confirma muerte de Ali-Mohammad Naeini, portavoz de la Guardia Revolucionaria, tras ataques de EE.UU. e Israel
El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) de Irán anunció que este viernes que Ali-Mohammad Naeini, su portavoz, murió tras un nuevo ataque de Estados Unidos e Israel.
Un informe de la cadena de televisión pública iraní, IRIB, resaltó el trabajo de Naeini "durante más de cuatro décadas" en servicio de "la protección de la Revolución Islámica", a la vez que indicó: "Sus ideas revolucionarias y modelos eficientes en el campo de la ‘guerra blanda’ guiarán a la Guardia Revolucionaria y sus oficiales en la guerra psicológica contra las potencias arrogantes".
Irán confirma más de 1.200 muertos tras ofensiva de Israel y EE.â¯UU., mientras ONG eleva la cifra a 3.000
En tanto, señaló que Naeini fue "un general valiente y sincero" y añadió que prometen "continuar su camino de perseverancia en la lucha contra los terroristas". Además, las autoridades de Irán confirmaron en su último balance que hubo más de 1.200 muertos por la ofensiva de Israel y Estados Unidos, aunque la organización no gubernamental Human Rights Activists in Iran, con sede en Estados Unidos, elevó a más de 3.000 los fallecidos, en su mayoría civiles.
Según indicó, entre los muertos figuran destacadas figuras como el líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei; el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Alí Lariyani; y los ministros de Defensa e Inteligencia, Aziz Nasirzadé e Esmaeil Jatib, respectivamente, así como altos cargos de las Fuerzas Armadas y otros organismos de seguridad.
Países de Europa y Japón están listos para actuar en Ormuz
El estrecho de Ormuz se convirtió en el epicentro de una crisis energética sin precedentes. Reino Unido, Francia, Alemania, Italia, Países Bajos y Japón anunciaron que están dispuestos a intervenir para garantizar la navegación en este paso estratégico, cerrado de facto por Teherán. La decisión llega tras una serie de ataques iraníes contra infraestructura clave en Qatar, Arabia Saudita, Kuwait y Emiratos Árabes Unidos que pusieron en jaque el abastecimiento energético mundial.
La guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán cambió de naturaleza. Ya no apunta solo a blancos militares, sino que impacta directamente sobre los nodos que sostienen el flujo de petróleo y gas natural licuado (GNL) hacia los mercados globales.
El punto de quiebre fue el ataque contra Ras Laffan, en Qatar. Este complejo es el mayor centro de exportación de GNL del planeta. La estatal QatarEnergy reportó daños extensos en instalaciones que procesan cerca de una quinta parte del GNL mundial.
Ese volumen es crítico. Alimenta industrias, calefacciona hogares y mueve economías enteras en Europa y Asia.
Pero el golpe a Ras Laffan no fue un hecho aislado. Formó parte de una ofensiva coordinada que incluyó el puerto saudita de Yanbu, clave porque permite exportar crudo sin pasar por el estrecho de Ormuz. También sufrieron daños refinerías en Kuwait.
Emiratos Árabes Unidos debió cerrar su instalación gasífera de Habshan tras nuevos ataques aéreos. Los nodos alternativos del sistema energético están bajo amenaza directa.