Cerrar todos los supermercados los domingos: propuesta por tratarse de "un día familiar"
Un histórico debate sobre el derecho al descanso y los hábitos de consumo volvió a instalarse en la agenda pública de la provincia de Buenos Aires. En la ciudad de Bragado, el Sindicato de Empleados de Comercio, encabezado por Pedro Monguillot, reflotó una propuesta que data de 1989: que todos los supermercados y autoservicios cierren sus puertas los domingos para garantizar el bienestar de los trabajadores y fomentar la unidad familiar.
La iniciativa fue presentada recientemente en una reunión con el Ministerio de Trabajo, de la cual participaron representantes del Centro Unión Comercial e Industrial (CUCI), supermercados orientales y las grandes cadenas con presencia en el distrito. "Lo que pedimos es que el domingo no se abra, porque es un día para la familia. No es lo mismo tener franco un martes o un miércoles que un domingo, cuando se reúne toda la familia", expresó Monguillot en diálogo con Bragado TV.
Propuesta para cerrar todos los supermercados los domingos en Bragado
Según el dirigente gremial, la propuesta cuenta con un respaldo inusual. El 90% de los comerciantes locales se mostró a favor de la medida, incluyendo a los supermercados orientales, quienes fueron los principales impulsores del reclamo en esta oportunidad debido a la necesidad de un día de reposo para su personal.
Sin embargo, el consenso no fue total. Las cadenas La Anónima y Maxiconsumo decidieron no acompañar la iniciativa, lo que generó sorpresa y malestar entre los demás asistentes al encuentro. "El 90% está a favor, pero los dos supermercados más grandes no", resumió Monguillot, señalando que la negativa de estas firmas es el principal obstáculo para que la medida se implemente de forma uniforme en toda la ciudad.
Ante la falta de una postura unánime, el sindicato y los comerciantes que apoyan la medida ya barajan una alternativa intermedia para destrabar el conflicto. La idea es proponer una prueba piloto de seis meses que consistiría en un cierre parcial los domingos a partir del mediodía.
Este esquema de prueba permitiría:
- Evaluar el impacto: Medir el efecto real en las ventas y el nivel de consumo de los vecinos.
- Garantizar el descanso: Asegurar al menos media jornada de libertad para los empleados del sector.
- Conciliar intereses: Buscar un punto de equilibrio entre las necesidades económicas de las grandes empresas y el derecho al ocio de los trabajadores.
En las próximas semanas continuarán las reuniones con el Ministerio y los comerciantes para definir horarios y posibles excepciones. De prosperar, Bragado podría convertirse en un modelo regional de descanso dominical, abriendo un debate más profundo sobre el equilibrio entre el trabajo y la cultura familiar en el resto de las localidades bonaerenses.