MUNDIAL 2026

Mundial 2026: qué predijo el economista alemán que acertó el campeón de las tres últimas ediciones

Una fórmula inspirada en el azar y la estadística revoluciona las apuestas deportivas y mantiene en suspenso a jugadores y analistas
Por iProfesional
ACTUALIDAD - 27 de Mayo, 2026

Joachim Klement es un economista alemán que lleva una década viviendo en Reino Unido. Trabaja como estratega en el banco de inversión Panmure Liberum. Y tiene un problema: desde 2014, su modelo de predicción acertó el campeón de la Copa del Mundo en el 100% de los casos.

El detalle es que Klement nunca quiso convertirse en oráculo futbolístico. Todo lo contrario. Su objetivo original era ridiculizar a los economistas que creen poder predecir el futuro, demostrando lo absurdo que resulta intentar pronosticar resultados deportivos con modelos estadísticos.

Pero la suerte (o la estadística, según cómo se mire) jugó en su contra. Alemania en 2014, Francia en 2018, Argentina en 2022. Tres aciertos consecutivos que transformaron su experimento irónico en una profecía que ahora todos toman en serio.

Para 2026, su modelo arroja un resultado que promete polémica: Países Bajos levantará el trofeo en julio. Sería el cuarto acierto de Klement.

Del pulpo Paul al economista escéptico

La historia tiene un antecedente ilustre. En Sudáfrica 2010, un pulpo alemán llamado Paul se convirtió en fenómeno mundial al predecir correctamente todos los resultados de Alemania en el torneo. Millones de personas seguían sus "pronósticos" desde un acuario de Oberhausen.

Klement tomó ese episodio como inspiración. Si un cefalópodo podía ser aclamado como oráculo, ¿por qué no evidenciar la futilidad de los pronósticos con un modelo "serio"?

"Empezó como un ejercicio para mostrarle al mundo la arrogancia de los economistas que creen que pueden pronosticar cosas sobre las que en realidad no tienen ni idea", explica.

El plan era simple: acertar una vez por casualidad en 2014 y después fallar, demostrando que todo había sido pura suerte. Pero la realidad tenía otros planes.

Qué dice el modelo de Klement para el Mundial 2026

Más allá del campeón, el modelo traza el desarrollo completo del torneo de 48 equipos. Y algunas de sus predicciones prometen sorpresas mayúsculas.

Según Klement, Japón eliminará a Brasil en la segunda ronda, un resultado que sacudiría los cimientos del fútbol sudamericano y consolidaría el crecimiento asiático en el mapa futbolístico mundial.

Escocia, por su parte, caería ante Corea del Sur en esa misma instancia. Inglaterra llegaría hasta semifinales, donde encontraría su verdugo habitual: Portugal, que repetiría la hazaña de 2006 eliminando a los ingleses dos décadas después.

Para alguien que lleva una década en suelo británico, pronosticar otra decepción inglesa tiene un costo social.

"Si Países Bajos queda eliminado del Mundial, creo que al día siguiente tendré que trabajar desde casa", bromea Klement, consciente de que varios colegas apostaron dinero siguiendo su predicción.

La paradoja del modelo que nunca debió funcionar

Después del primer acierto en 2014, Klement estaba convencido de que repetir el ejercicio en 2018 expondría la farsa. Volvió a acertar. En 2022, lo mismo.

"Como acerté tres veces seguidas, ahora la gente cree que este modelo es imbatible y que, evidentemente, también tendré que acertar la próxima vez", señala con resignación.

El economista insiste en que su modelo solo captura una parte de la ecuación. Es cierto que el éxito mundialista depende parcialmente de factores "sistémicos" conocidos: población de un país, riqueza, clima, ranking FIFA.

Pero esos elementos apenas explican la mitad de la historia.

"El otro 50% es suerte", advierte. "Cada partido, sobre todo cuando se enfrentan equipos de gran nivel y muy parecidos en calidad y habilidades, depende mucho de la forma del día, de una decisión arbitral o de un golpe de suerte".

"Que el balón dé en el poste o acabe dentro de la portería son cosas completamente impredecibles", agrega, subrayando los límites de cualquier modelo estadístico aplicado al deporte.

La presión de ser el economista que siempre acierta

Con cada predicción cumplida, la presión sobre Klement aumenta exponencialmente. En su oficina de Panmure Liberum, otros economistas le consultan sobre detalles inesperados.

Por ejemplo: ¿cómo afecta al modelo la lesión del ligamento cruzado anterior del mediocampista neerlandés Xavi Simons, del Tottenham? Son preguntas que evidencian hasta qué punto la gente toma en serio un pronóstico nacido como sátira.

Klement se define como "pesimista". Quizás por eso nunca imaginó que su modelo funcionaría tres veces consecutivas. Y mucho menos que lo convertiría en referencia obligada cada cuatro años.

"Especialmente en 2026, con tantas crisis, guerras y cosas ocurriendo, es algo que me hace sentir bien y, espero, también haga sentir bien a los lectores", reflexiona.

Para él, el ejercicio se transformó en "una pequeña distracción de todo lo negativo que sucede en el mundo". Una pausa ligera en medio del caos informativo.

Pero también en una lección involuntaria sobre cómo funciona la percepción pública: si tienes suficiente suerte, la gente termina creyendo que eres un gurú, incluso cuando tu objetivo original era demostrar exactamente lo contrario.

El Mundial 2026 arranca en junio. Para entonces, Klement ya habrá publicado su pronóstico completo. Y millones de personas lo leerán, la mayoría sin recordar que todo empezó como una broma sobre la arrogancia de quienes creen poder predecir lo impredecible.

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