Planta de metanol desata rechazo en Argentina y Uruguay por riesgos ambientales ocultos
Una planta de metanol disfrazada de hidrógeno verde enfrenta el rechazo de vecinos argentinos y uruguayos. La empresa HIF Global planea instalar una refinería de combustibles sintéticos en Paysandú, a solo 3.600 metros de Colón, Entre Ríos.
El proyecto promete producción limpia. Pero organizaciones sociales de ambos lados del río Uruguay desenmascaran otra realidad: quema de biomasa forestal, uso intensivo de agua del río y producción de 876.000 toneladas anuales de metanol para exportar a Europa, indica una nota del periodista Sebastián Premici publicada en el sitio EconomiaSustentable.com.
"No es hidrógeno verde, es una refinería", resume la consigna que unifica el reclamo binacional. Una movilización que contrasta con el conflicto de las pasteras, cuando los pueblos quedaron enfrentados.
"Enviamos notas a la Cancillería. Las autoridades provinciales se vieron forzadas a involucrarse", narró Mariana Moricz, integrante de la Multisectorial Somos Ambiente. "Se está poniendo en duda la localización de esta planta".
Tal como publicó EconomiaSustentable.com,la ciudad de Colón se levantó con movilizaciones masivas. Caravanas de autos y actividades a la vera del río para hacer ruido. El reclamo llegó hasta los oídos de Porsche, uno de los socios inversores del proyecto.
Qué hay detrás del hidrógeno verde de HIF Global
Highly Innovative Fuels Global (HIF) pertenece a capitales chilenos, norteamericanos y japoneses. La empresa Andes Mining Energy (AME) controla 80% de las acciones. Le siguen el fondo EIG, la automotriz Porsche, y las japonesas Idemitsu y Jogmec.
El proceso productivo genera hidrógeno mediante electrólisis que divide el agua del río Uruguay en hidrógeno y oxígeno. Ese hidrógeno se combina después con dióxido de carbono obtenido por quema de residuos forestales y agrícolas para producir combustibles sintéticos líquidos.
La energía provendrá de dos parques de uso exclusivo construidos por la empresa. El parque eólico Elena Wind Park y el solar Lucía Solar Park, ambos a pocos kilómetros del río.
Fue ese proceso el que encendió las alertas, remarca el artículo del sitio EconomiaSustentable.com. "El proceso de producción de dióxido de carbono que se generará por medio de la quema de madera es realmente preocupante", sostiene Moricz.
"Ellos dicen que 5% del dióxido de carbono saldrá de gases emitidos por la otra planta que poseen en Paysandú. El restante 95% provendrá de la quema de productos forestales", agregó.
El proyecto demandará el movimiento de aproximadamente 100 camiones diarios con biomasa para quemar. Restos forestales que conectan directamente con la industria de celulosa de UPM y Montes del Plata.
Por qué este conflicto difiere del caso de las pasteras
Cuando surgió el conflicto por las papeleras en Fray Bentos, el escenario parecía diferente. Los medios de comunicación instalaron la idea de una rivalidad entre pueblos.
El mensaje era claro: desde Argentina se entorpecía una actividad productiva que generaría empleo del lado uruguayo. Con el tiempo, esas promesas quedaron en espejitos de colores, destaca el sitio EconomiaSustentable.
"Ya sabemos que, aunque hablen de hidrógeno verde, es una refinería de producción de combustible sintético, de metanol y amoníaco, todo para exportar a Europa", sostuvo Leonardo Balassi, militante del movimiento Paysandú por un Uruguay Soberano.
"También sabemos que le vamos a regalar toda el agua del río que ellos necesiten. Y que de la inversión que ostentan de más de u$s6.000 millones no va a quedar absolutamente un peso en Uruguay", agregó según publicó la Agencia de Noticias Tierra Viva.
Esta vez, la protesta unifica el reclamo. Las cuestiones ambientales no reconocen fronteras. Y los pueblos lo saben.
Qué respondió Porsche al reclamo del intendente de Colón
La protesta de los vecinos de Colón llegó a oídos de uno de los socios de HIF Global. Puntualmente Porsche tuvo que responder a una nota enviada por el intendente Luis Walser.
La respuesta fue breve pero significativa. La empresa manifestó haber tomado nota de las inquietudes, "especialmente en lo referido a la transparencia de la iniciativa, la ubicación de la planta, los estándares ambientales y la calidad de vida de la comunidad local".
La nota fue firmada por Gregor Koerdt y el Dr. Ulrich Thiem, directores generales de Porsche Investments Management S.A. Los planteos fueron notificados a los directivos de HIF Global LLC.
A estos movimientos se los denomina "diplomacia ambiental". Para Moricz, debería ser mucho más que la expresión de buenos deseos.
A partir de estos diálogos se empezó a hablar de una posible relocalización de la planta en Paysandú. Pero tal movida podría ser solo maquillaje.
"Las autoridades de ambos lados del río hablan de posible contaminación visual. Nosotros rechazamos esa definición porque la afectación es sobre el aire, sobre la biodiversidad, sobre las aguas del río, sobre la salud", afirmó Moricz.
"También impacta en el desarrollo económico preexistente. Una región que hace décadas está abocada a la producción de alimentos y al turismo. Las cuestiones ambientales no reconocen fronteras", concluyó.
Qué información oculta Uruguay sobre el estudio de impacto ambiental
La fundación CAUCE realizó un pedido de información ante el Comité de Apoyo a la Aplicación y el Cumplimiento del Acuerdo de Escazú de Uruguay. Querían conocer los estudios de impacto ambiental y sociales realizados del otro lado del río.
La respuesta fue silenciosa. El Estado uruguayo no contestó.
"La ausencia de respuesta obstaculiza el ejercicio efectivo del derecho de acceso a la información ambiental y limita las posibilidades de participación ciudadana", expresaron desde CAUCE.
"Tenemos que seguir impulsando las herramientas jurídicas e institucionales necesarias para garantizar el acceso a la información pública ambiental", agregaron.
Cuáles son los riesgos concretos de la planta de metanol
Los riesgos de concretarse el proyecto son específicos y mensurables. No se trata de especulaciones.
La planta producirá 876.000 toneladas al año de metanol del que se extraerán gasolina, kerosene de aviación, gas y lubricantes. Una escala industrial masiva para una zona densamente poblada.
HIF Global posee una refinería experimental en Magallanes, Chile. Allí producen 3,9 toneladas diarias de metanol verde. La población más cercana es Punta Arenas, a 30 kilómetros, con 146.000 habitantes.
La planta proyectada para Paysandú se encuentra a tan solo 3.600 metros de Colón. Una distancia 8 veces menor que la de Chile.
No se evaluó la existencia de comunidades transfronterizas. Colón, San José, Liebig y población dispersa en los ejidos suman aproximadamente 55.000 habitantes en un radio de 10.000 metros.
Todos ellos podrían estar expuestos a contingencias negativas de instalarse la refinería de combustibles sintéticos.
Está prevista la construcción de 4 antorchas de 80 metros con una llama de 7,5 metros. Estas quemarán constantemente, día y noche, combustibles no clasificados o de descarte de la industria.
No hay información sobre la composición de los gases resultantes de esa quema permanente.
Qué preguntas quedan sin responder sobre el impacto económico y social
Este escenario de incertidumbre informativa llevó a las organizaciones sociales de Colón a formularse preguntas clave. Interrogantes que el Estado uruguayo y la empresa evitan responder.
¿Cómo será afectado el valor del suelo y el de las propiedades? ¿Continuará la demanda turística en una ciudad que vive del río?
¿Cómo afectará a la identidad ribereña y a la construcción de sentidos simbólicos respecto al desarrollo cultural? ¿Cómo impactará en la generación de empleo real?
¿Influirá en la producción avícola? Sobre este último punto en particular, no hay experiencias de una planta de estas características en cercanías de ámbitos de producción de alimentos que cumplen normas internacionales de calidad.
"En los aspectos paisajísticos, se pasará de 'Turismo, Industria sin Chimeneas' a 'Turismo, con Chimeneas'", plantearon desde la Multisectorial Somos Ambiente.
El proyecto de HIF Global enfrenta resistencia creciente. La diplomacia ambiental mostró sus primeros gestos. Pero las comunidades esperan respuestas concretas sobre los riesgos de una planta de metanol a 3.600 metros del río Uruguay.