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Inédita medida contra la inseguridad: esta ciudad argentina cierra las calles con portones de 22 a 6

Desde este lunes, se pone en marcha el nuevo programa de seguridad vecinal con un método revolucionario en el país: se cerrarán las calles durante la noche
Por J.M.
ACTUALIDAD - 05 de Julio, 2026

El debate en torno a las políticas públicas destinadas a combatir el delito sumó un capítulo sin precedentes en la Argentina. A partir de este lunes, la ciudad de Villa Allende, ubicada en el área del Gran Córdoba, se convertirá en la primera localidad de todo el país en implementar el cierre nocturno de calles mediante la colocación de portones como una medida estatal de prevención. La iniciativa, de carácter inédito en el territorio nacional, busca mitigar los hechos de inseguridad bajo el argumento oficial de que el 65% de los delitos contra la propiedad ocurren durante las horas de la noche.

Esta reforma de la infraestructura urbana forma parte del denominado "Programa integral de prevención del delito y seguridad vecinal de la ciudad", un proyecto con fuerza de ley bajo la ordenanza N° 14/2025 aprobada por el cuerpo legislativo local el 19 de mayo de 2025. El plan no se limita de forma exclusiva a los cerramientos, sino que se acopla a una estrategia de control preventivo orientada a duplicar las tareas de monitoreo y dificultar las vías de escape utilizadas por los delincuentes. Para el debut del sistema, el Ejecutivo municipal concretó una inversión total de 107 millones de pesos destinados a la adquisición de las estructuras, sumando otros 80 millones de pesos dedicados a las tareas operativas de instalación en la vía pública.

La primera etapa del programa se ejecutará a modo de prueba piloto en los barrios Lomas Sur y Pan de Azúcar, donde se dispuso la colocación de un total de 13 cerramientos estratégicos. Las autoridades locales precisaron que los portones permanecerán clausurados bajo candado en el rango horario que va desde las 22:00 hasta las 06:00 horas. Con el fin de asegurar un funcionamiento ordenado de la vía pública, el personal del área de Seguridad Ciudadana de la Municipalidad de Villa Allende asumirá la responsabilidad de asistir a los puntos seleccionados para abrir y cerrar las hojas metálicas diariamente.

Villa Allende cierra calles con portones de noche contra la inseguridad: cómo son las estructuras y el funcionamiento de los accesos

Las especificaciones técnicas y de ingeniería urbana diseñadas para los portones se estructuran bajo las siguientes características y pautas operativas:

  • Cada unidad está confeccionada con chapa reforzada de tres metros de altura y posee cuatro hojas rebatibles de 2,05 metros de longitud cada una, dimensiones que permiten la circulación normal de camiones y vehículos de gran porte durante los horarios diurnos en los que permanecen abiertos.
  • Las estructuras cuentan con un sistema de iluminación alimentado por energía solar y tótems informativos que exhiben elementos visuales con la leyenda "zona segura" y el nombre del barrio correspondiente.
  • Para no alterar la libre circulación peatonal de los residentes, los portones disponen de un paso peatonal integrado que contempla un espacio adaptado para el cruce de personas en sillas de ruedas.
  • Los accesos viales principales de cada uno de los barrios beneficiados permanecerán completamente abiertos al tránsito vehicular durante la noche, asegurando que el 100% de la conectividad vecinal se mantenga garantizada.
  • El municipio aclaró que el programa no busca enrejar la ciudad ni funcionará como un barrio cerrado tradicional, por lo que no habrá presencia de personas físicas en los retenes ni se solicitarán datos personales o registros de patentes para permitir el ingreso.
  • Para hacer frente a situaciones de emergencia médica o siniestros, las autoridades entregaron copias de las llaves de los candados al cuartel de bomberos voluntarios y coordinaron protocolos de cooperación con la Policía de la provincia de Córdoba.

Villa Allende: participación vecinal y la proyección para extender el sistema

La génesis del proyecto nació a partir de los mecanismos de participación ciudadana tras sucesivas reuniones con los sectores involucrados. Para dotar de legitimidad a la medida, el municipio implementó un Registro de Oposición formal que se notifica a cada vecino a través del sistema provincial CiDi (Ciudadano Digital nivel 2) o de forma física en sus domicilios. La reglamentación establece que si más del 40% de los habitantes de un barrio expresa su rechazo formal, la medida queda descartada de forma automática. En los dos primeros barrios piloto, la oposición no alcanzó dicho piso, validando la colocación en esquinas clave como Mendoza y Queupú, o San Luis y Río de Janeiro.

A pesar de haber superado la instancia del registro, la puesta en marcha no estuvo exenta de fuertes polémicas. Un grupo de vecinos autoconvocados acudió a la Justicia mediante un amparo colectivo argumentando que los portones limitan el derecho constitucional a la libre circulación y denunciando supuestas fallas en el acceso al registro de oposición. Aunque la solicitud de amparo fue rechazada en primera instancia dándole luz verde al municipio, los reclamantes elevaron el caso ante el Tribunal Superior de Justicia de Córdoba, cuerpo que aún no se ha expedido sobre el fondo de la cuestión.

La prueba piloto de Villa Allende está siendo analizada de cerca por otros intendentes de la provincia que evalúan su replicabilidad en base a los índices de criminalidad que se registren en los próximos seis meses. El intendente local, Pablo Cornet, admitió que la medida no es infalible por sí sola, razón por la cual el sector fue reforzado con 40 cámaras domo, lectores de patentes y sistemas de alarmas conectadas. De arrojar balances positivos, la administración comunal ya tiene planificado extender los cerramientos nocturnos hacia una segunda tanda de zonas consideradas críticas, la cual abarcará a los barrios La Cruz, La Amalia, Jardín Epicuro, San Alfonso, El Ceibo y Villa Allende Parque.

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