EDUCACIÓN FINANCIERA

Cada vez más especialistas recomiendan enseñar el valor del dinero a los chicos menores de 7 años

Los pagos digitales cambiaron la forma en que los chicos ven el dinero. Cómo enseñar ahorro y planificación desde la primera infancia
Por Laura Andahazi Kasnya
ACTUALIDAD - 22 de Julio, 2026

Un chico acompaña a su mamá al supermercado. Ella apoya el celular sobre un lector y sale con el changuito lleno. Otro ve cómo su papá paga el colectivo con código QR. Ninguno vio billetes ni monedas. Para ellos, el dinero prácticamente no existe. Esa escena, cada vez más habitual, plantea un desafío nuevo. ¿Cómo enseñar el valor del dinero cuando se volvió invisible?

Los especialistas sostienen que la relación con el dinero comienza a construirse durante la primera infancia y que muchos de los hábitos que acompañarán a una persona durante toda la vida se forman antes de los siete años.

El contexto ayuda a entender por qué el tema gana importancia. Según el nuevo estudio de Mastercard "El estado de la digitalización y la inclusión financiera en América Latina y el Caribe", el 79% de los argentinos utilizó soluciones fintech y medios de pago digitales durante los últimos seis meses y las billeteras virtuales ya son el método de pago más utilizado del país. Sin embargo, el mismo estudio detectó una brecha en conocimientos financieros, una señal de que la inclusión financiera depende no solo de la tecnología, sino también de la educación.

En la infancia, sin embargo, el objetivo no pasa por enseñarles a invertir en la Bolsa ni de explicarles cómo funciona un crédito. Se trata de ayudarlos a comprender que los recursos son limitados, que ahorrar permite alcanzar objetivos, que no todo deseo debe satisfacerse de inmediato y que cada decisión de consumo implica elegir y, muchas veces, renunciar a otra cosa.

En ese escenario, Equifax, la  compañía global de datos, analítica y tecnología, lanzó una colección gratuita de cuentos infantiles protagonizados por Emma, una niña que aprende a ahorrar, planificar y administrar sus recursos a partir de situaciones cotidianas como una mudanza, la compra de útiles escolares o un regalo para su hermana. La propuesta busca que las familias encuentren una herramienta para hablar de dinero con naturalidad.

"La relación de una persona con el dinero comienza mucho antes de recibir su primer salario. Nace con sus primeras decisiones, sus primeras preguntas y sus primeros sueños", afirma Martina González, directora de Marketing de Equifax para América Latina, en diálogo con iProfesional.

Equifax lanzó cuentos infantiles gratuitos para enseñar ahorro y planificación a los niños

Ariel Mamani, fundador de Inverarg y especialista en educación financiera, coincide y le dice a este medio: "Según investigaciones de la Universidad de Cambridge, los hábitos y actitudes vinculados al dinero se forman, en gran medida, antes de los siete años. Enseñar estos conceptos no significa explicar cómo invertir en la Bolsa, sino transmitir ideas esenciales para la vida, como entender que el dinero es finito, que proviene del esfuerzo y que sirve como herramienta de intercambio".

Por qué conviene empezar a enseñar el valor del dinero antes de los siete años

Cuando se habla de educación financiera suele pensarse en cuentas bancarias, inversiones o créditos. Sin embargo, después de conversar con especialistas queda claro que el verdadero aprendizaje empieza cuando el chico descubre que ahorrar no significa privarse de todo, sino elegir esperar para alcanzar algo que realmente desea.

Equifax eligió trabajar con chicos de entre 4 y 7 años porque considera que la primera infancia es una ventana ideal para construir hábitos. "Queremos que comprendan el valor de postergar la gratificación inmediata para alcanzar una meta", resume González.

Mamani sostiene que desde los tres años los chicos ya pueden comprender el intercambio y, más adelante, incorporar conceptos como la diferencia entre necesidades y deseos o el costo de oportunidad.

"La economía familiar tiene que ser un tema de debate. Esconder los números genera adultos con poca tolerancia a la frustración económica", afirma. Por eso recomienda explicar cuánto cuesta mantener una casa, hablar del presupuesto familiar e involucrar a los chicos en pequeñas decisiones de consumo.

No obstante, lejos de convertirse en un tema exclusivo de las familias, Mamani considera que la educación financiera debería formar parte de la escuela.

"Delegar esta responsabilidad exclusivamente en los hogares perpetúa desigualdades. Los adultos de menores recursos muchas veces tampoco recibieron educación financiera. Lo ideal sería que forme parte de la currícula escolar y no dependa solamente de iniciativas aisladas."

Los chicos pueden aprender conceptos financieros básicos desde los tres años, sostiene Mamani.

Cuando el dinero se vuelve invisible, enseñar se vuelve más importante

Hace dos décadas los chicos aprendían a administrar monedas y billetes. Hoy el dinero pasó a ser un número que aparece y desaparece en una pantalla. Según el estudio de Mastercard, el 70% de los argentinos utilizó billeteras virtuales durante el último semestre, por encima del efectivo y de las tarjetas de débito. Además, ya son el principal medio de pago para el transporte público, las compras en comercios y el comercio electrónico.

"La digitalización elimina la fricción física del pago. Cuando usamos efectivo sentimos que el dinero se va. En cambio, pagar con un QR o con el celular reduce esa sensación y aumenta el gasto impulsivo.", advierte Mamani.

Por eso recomienda aprovechar la misma tecnología para enseñar. "Hoy existen aplicaciones pensadas para menores que permiten registrar ingresos y gastos. Lo importante es explicar constantemente que detrás de una pantalla, una tarjeta o un QR hay una cuenta bancaria que se vacía cada vez que compramos."

Para el especialista, el hábito financiero más importante es registrar ingresos y gastos. "Puede ser una libreta, una aplicación o incluso un grupo de WhatsApp. Lo importante es generar el hábito."

Redes sociales, influencers y consumo, otro desafío para las familias

La conversación sobre educación financiera debe incluir la enorme cantidad de estímulos de consumo que llegan desde las redes sociales. Influencers, videos, publicidad personalizada y recomendaciones permanentes forman parte del universo de niños y adolescentes.

Para Mamani, prohibir no alcanza. "El abordaje más efectivo no pasa por decirles que no compren algo, sino por mostrarles cómo funciona el negocio detrás de las pantallas." El especialista propone enseñarles que las recomendaciones no son casuales. "Los jóvenes necesitan entender que, si una aplicación o un contenido es gratuito, muchas veces el producto son ellos mismos ya que los algoritmos analizan sus intereses para mostrarles publicidad y generar consumo.

Los expertos proponen involucrar a los chicos en conversaciones sobre la economía familiar

Por eso propone cambiar la conversación dentro de las familias. "El debate debería transformarse en una pregunta mucho más interesante, '¿por qué creés que te apareció justamente ese anuncio?'. Cuando entienden que existe una estrategia comercial detrás de cada publicación, empiezan a desarrollar una mirada mucho más crítica y a preguntarse ¿Lo quiero o realmente, lo necesito?

Cada generación enfrenta un desafío distinto al momento de educar a sus hijos. Si antes la conversación empezaba con una alcancía, hoy puede surgir frente a un código QR. Las herramientas cambian, pero el objetivo sigue siendo el mismo. Enseñar el valor del dinero es ayudar a que los chicos comprendan que detrás de cada gasto hay esfuerzo, decisiones y prioridades, una enseñanza que, mucho más que formar buenos administradores, puede contribuir a formar adultos más responsables, críticos y conscientes.

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