Creció la venta de televisores por el Mundial, pero el consumo masivo volvió a caer en junio
El consumo masivo cerró junio con una nueva caída. Las ventas retrocedieron 2,7% interanual en el sexto mes del año. En el primer semestre, la merma acumulada llegó a 2,9%, según un informe privado.
La retracción se explica por la pérdida de capacidad adquisitiva de las familias, que priorizan compras esenciales y reducen consumos no indispensables.
Los supermercados volvieron a mostrar números rojo y solo el comercio electrónico registró un alza de 0,5% en la medición mensual, según un relevamiento de la consultora Scentia.
Hubo una excepción por el Mundial. Los electrodomésticos, con los televisores al frente, pegaron un salto fuerte en junio, según un trabajo de NielsenIQ.
El consumo masivo no repunta: los rubros más afectados
El informe de Scentia muestra que todos los canales tradicionales tuvieron comportamientos negativos en junio respecto a mayo. El ecommerce fue la única excepción.
Las mayores bajas se concentraron en categorías específicas. El rubro desayuno y merienda cayó 7,7% contra el mismo mes de 2025.
Los productos de limpieza de ropa y hogar retrocedieron 6,2%. Los alimentos perecederos sumaron una merma de 5,7%.
En el lado positivo, las bebidas alcohólicas y sin alcohol treparon hasta 9,4%. El impulso vino por el efecto del Mundial 2026.
Las ventas en supermercados no logran repuntar. En junio registraron una contracción de 2,6% interanual, según datos de Scentia.
Las grandes cadenas acumulan una disminución de venta del 4,6% en el primer semestre. Una cifra que preocupa al sector.
Los alimentos perecederos fueron el rubro que más cayó en supermercados, con 7,9% contra junio de 2025, seguido por higiene y cosmética, y bebidas sin alcohol, ambos con bajas de 5,9%.
Los autoservicios independientes tuvieron un comportamiento similar. El consumo cayó 1,9% en junio frente al mes previo.
En el primer semestre, las ventas en este canal retrocedieron 3,2%. Medido de forma interanual, disminuyeron 1,6%.
Se trata de formatos con alta incidencia en el consumo diario de los argentinos. La caída refleja el ajuste en compras cotidianas.
El canal mayorista acumula una caída de ventas de 3,8% entre enero y junio. La tendencia general de retracción del consumo se mantiene.
Los kioscos y comercios tradicionales exhibieron una caída más pronunciada. A nivel interanual, las ventas cayeron 4,6%.
En ese contexto, los precios de los alimentos aumentaron 1,3% en junio. Quedaron por debajo de la inflación mensual de 1,9%, según el INDEC.
El ecommerce sigue en alza mientras el comercio físico retrocede
El comercio electrónico volvió a destacarse con números positivos. En junio creció 0,5% mensual y 41% interanual.
En los primeros seis meses del año, el ecommerce trepó 34,8%. Se consolida como el canal de mayor expansión relativa del mercado.
El rubro bebidas con alcohol lidera las ventas online con 61,8% de crecimiento. La alimentación lo sigue con 54,6%.
Sin embargo, su peso todavía no logra compensar la caída en los formatos físicos. La brecha entre ambos canales sigue siendo significativa.
Otro canal no tradicional relevado son las farmacias. Luego de crecer 2,3% en mayo, en junio las ventas se mantuvieron estables.
En el acumulado del primer semestre registran una baja marginal de 0,3%. Un comportamiento neutro en medio de la retracción generalizada.
Efecto Mundial: se disparó la venta de televisores durante junio
El consumo masivo continúa en retroceso, pero el Mundial 2026 impulsó las ventas de electrodomésticos. Los televisores fueron los más beneficiados.
Los televisores crecieron 61% en unidades entre abril y junio frente al mismo período de 2025, un salto explicado por el Mundial de fútbol que aceleró la renovación tecnológica en los hogares argentinos.
El mayor salto llegó en junio. La semana del 8 al 14 de junio, cuando comenzó la Copa del Mundo, las ventas de TV treparon 121% frente a la misma semana de 2025.
Los siete días siguientes la tendencia se mantuvo. El impulso mundialista fue notable en el rubro.
El fenómeno también aceleró la renovación tecnológica. Los televisores 4K representaron el 59% de las unidades vendidas y crecieron 120% interanual.
Los equipos de 75 pulgadas o más pegaron un salto brutal. Treparon 417% en el mismo período.
"El Mundial funcionó como un fuerte acelerador para la categoría, pero el crecimiento no estuvo explicado solamente por una mayor cantidad de televisores vendidos", señaló Milagros Bin, líder de customer success retail vertical de NIQ Argentina.
"Las promociones y la posibilidad de comparar alternativas entre canales también fueron determinantes para impulsar la renovación de equipos", agregó la especialista.
El Índice de Confianza del Consumidor volvió a caer en julio
En línea con un consumo masivo en retroceso, la confianza del consumidor volvió a caer en julio. El Índice de Confianza del Consumidor (ICC) se ubicó en 40,67 puntos, con una baja del 4,78% respecto de junio.
La cifra interrumpió tres meses consecutivos de recuperación. En mayo y junio, el indicador había mostrado señales de mejora.
La comparación interanual resultó aún más preocupante. El ICC retrocedió 12,3% frente a julio de 2024, marcando la mayor caída anual desde julio de 2020, cuando la pandemia de Covid-19 había provocado un desplome del 13,6%.
El índice lo elabora el Centro de Investigación en Finanzas (CIF) de la Universidad Torcuato Di Tella. El relevamiento estuvo a cargo de Poliarquía Consultores, que trabajó sobre una muestra de 1.000 casos en 40 centros urbanos entre el 2 y el 16 de julio.
Qué mide el índice de confianza del consumidor y por qué es clave
El ICC captura la percepción de los hogares sobre tres dimensiones: su situación económica personal, la evolución de la economía general y la predisposición para comprar bienes de mayor valor como electrodomésticos, autos o inmuebles.
El indicador también separa entre condiciones presentes y expectativas futuras. Esta distinción permite ver si el problema es solo la coyuntura actual o si los hogares también perdieron esperanza en lo que viene.
Los economistas siguen de cerca este índice porque suele anticipar el comportamiento del consumo privado. Y el consumo privado, a su vez, representa uno de los principales motores de la actividad económica.
Cuando la confianza cae, las familias postergan compras importantes. Ese freno termina impactando en las ventas, la producción y el empleo.
El ICC alcanzó su punto máximo en enero de 2025, cuando llegó a 47,38 puntos. Desde entonces acumula una caída del 14,16%.
Sin embargo, todavía se mantiene 14,24% por encima del piso registrado en enero de 2024. En ese momento, el índice había descendido a 35,6 puntos durante las primeras mediciones del año.
La trayectoria del indicador muestra un patrón volátil. Tras tocar fondo a principios de 2024, recuperó terreno durante gran parte del año hasta alcanzar su pico en enero de 2025. Desde ahí comenzó un deterioro gradual que se aceleró en julio.