Qué harán con la histórica estación de tranvías de Buenos Aires que estuvo abandonada durante décadas
Durante décadas fue uno de los puntos neurálgicos del transporte porteño. Miles de pasajeros pasaban cada día por sus andenes para combinar distintos recorridos de tranvía en una ciudad que recién comenzaba a expandirse.
Con el paso del tiempo dejó de cumplir esa función, fue reutilizada como terminal de colectivos, depósito y oficinas administrativas, y finalmente quedó cerrada al público. Ahora, más de 60 años después, la histórica estación de tranvías de San Cristóbal volverá a abrir sus puertas, aunque con un destino completamente diferente.
El Gobierno de la Ciudad anunció que el predio será reconvertido en una plaza pública de 13.550 metros cuadrados, con espacios verdes, sectores deportivos, juegos infantiles y un área cultural.
Se trata de una intervención que también buscará preservar uno de los edificios ferroviarios más antiguos que aún sobreviven en Buenos Aires. La obra beneficiará a más de 20.000 vecinos de un barrio que históricamente registra uno de los índices más bajos de espacios verdes por habitante dentro de la Ciudad de Buenos Aires.
Además, forma parte del plan oficial para recuperar antiguos predios ferroviarios y transformarlos en nuevos espacios públicos.
La estación que fue protagonista del auge del tranvía porteño
La historia del predio comienza en 1904, cuando Buenos Aires tenía poco más de 950.000 habitantes y el tranvía era el principal medio de transporte urbano.
En ese entonces, la red eléctrica de tranvías ya superaba los 250 kilómetros de extensión, mientras que los tradicionales coches de tracción a sangre aún recorrían otros 230 kilómetros por las calles de la ciudad.
La estación fue construida sobre la manzana delimitada por Matheu, Alberti, Constitución y la avenida Pavón, donde funcionaba un importante centro de trasbordo del entonces Tramway Metropolitano. Desde allí partían cuatro líneas que conectaban distintos barrios porteños y acompañaban el crecimiento urbano de principios del siglo XX.
Tiempo después, el Tramway Metropolitano fue absorbido por la Compañía Anglo Argentina de Tranvías, la empresa que llegó a operar la mayor red tranviaria del mundo, con más de 800 kilómetros de vías distribuidas por toda la Ciudad y parte del Gran Buenos Aires.
Sin embargo, el auge del sistema comenzó a revertirse durante la década de 1940 y terminó con la desaparición del tranvía como transporte público en 1963, cuando fue reemplazado progresivamente por los trolebuses y los colectivos.
De terminal de colectivos a depósito ferroviario
El cierre del servicio tranviario no significó el abandono inmediato del lugar. Durante varios años, el predio funcionó como terminal de las líneas 311 y 312, recorridos circulares que unían la zona con Retiro y que hoy continúan bajo las actuales líneas 61 y 62.
Con el paso del tiempo, la estación fue cambiando nuevamente de función. Entre otros usos, albergó depósitos de utilería y equipamiento de canales de televisión, mientras que en los últimos años pasó a ser utilizado por Subterráneos de Buenos Aires (SBASE) y por la concesionaria Emova para almacenar materiales, coches de subte fuera de servicio y oficinas administrativas.
Ese uso operativo explica por qué el predio permaneció inaccesible para los vecinos durante más de medio siglo, hasta que el Gobierno porteño decidió avanzar con su recuperación como espacio público.
Cómo será la nueva plaza que reemplazará al antiguo predio ferroviario
La transformación del predio contempla la creación de un nuevo espacio verde de 13.550 metros cuadrados, pensado para combinar recreación, deporte, cultura y conservación patrimonial.
Uno de los ejes principales del proyecto será incrementar la superficie absorbente mediante la incorporación de césped, árboles y arbustos, una intervención especialmente relevante para San Cristóbal, uno de los barrios porteños con menor cantidad de espacios verdes por habitante.
Además, la plaza contará con:
- Patio de juegos infantiles con pisos blandos de caucho
- Cancha deportiva para distintas actividades recreativas
- Sector de calistenia con postas aeróbicas
- Espacio cultural semicubierto destinado a actividades artísticas y comunitarias
- Área para la exhibición de esculturas pertenecientes al patrimonio de la Ciudad
El proyecto también incluye la renovación integral de las veredas que rodean toda la manzana, junto con mejoras en accesibilidad, iluminación LED, mobiliario urbano y recorridos peatonales.
Las autoridades estiman que las obras demandarán 14 meses y que el nuevo espacio podrá inaugurarse durante el segundo semestre de 2027.
El edificio de 1904 será preservado como parte del proyecto
A diferencia de otros procesos de renovación urbana, la iniciativa no contempla la demolición de la histórica estación.
Por el contrario, uno de los objetivos centrales consiste en preservar el edificio construido en 1904, considerado uno de los pocos testimonios que sobreviven del antiguo sistema de tranvías porteño.
La intervención incluirá la restauración de la fachada original de ladrillos, mientras que las estructuras metálicas de los antiguos galpones serán reutilizadas para construir pérgolas y espacios de sombra dentro de la nueva plaza.
De esta manera, el proyecto buscará combinar la recuperación del patrimonio histórico con nuevos usos recreativos, permitiendo que el edificio continúe formando parte del paisaje urbano más de un siglo después de su construcción.
Forma parte de un plan para recuperar antiguos predios ferroviarios
La recuperación de la exestación de tranvías de San Cristóbal no será un caso aislado. El Gobierno porteño confirmó que en las próximas semanas también comenzará la construcción del Parque Ferroviario Villa Urquiza, otro proyecto destinado a transformar terrenos ferroviarios en nuevos espacios públicos para los vecinos.
La estrategia apunta a recuperar predios que durante años permanecieron cerrados o con usos exclusivamente operativos para incorporarlos nuevamente a la vida urbana mediante plazas, parques y espacios recreativos.
Durante la presentación del proyecto, el jefe de Gobierno, Jorge Macri, sostuvo que la Ciudad continuará ampliando la oferta de espacios verdes.
"De las 100 ciudades más pobladas del mundo, Buenos Aires es la séptima con mayor cantidad de espacios verdes. Pero eso no nos alcanza, seguimos desafiándonos y vamos por más lugares con actividades al aire libre para los porteños", afirmó.
Con la transformación de la antigua estación de San Cristóbal, un predio que permaneció cerrado al público durante más de seis décadas volverá a formar parte de la vida cotidiana del barrio, esta vez como uno de sus principales espacios de encuentro.