El plebiscito que frenó una megaobra hace 30 años vuelve a estar en peligro y las voces de alerta crecen en Misiones
Represas en Misiones: el 14 de abril de 1996, un plebiscito vinculante marcó la historia ambiental de la provincia. El 88% de los habitantes votó "no" a la construcción de una central hidroeléctrica en Corpus Christi, cerca del pueblo de San Ignacio.
El sitio elegido estaba en plena selva de Paraná. Una zona estrecha, con gran caudal. El proyecto era similar al de Yacyretá, que había sido inaugurada oficialmente apenas dos años antes.
Según publicó la periodista Karina Ocampo en el sitio EconomiaSustentable.com, como en el complejo hidroeléctrico binacional, el tratado nacía de un acuerdo entre Argentina y Paraguay. El objetivo era aprovechar la energía hidráulica en la región, pero la resistencia ciudadana transformó ese "no" en ley provincial.
La Ley Provincial 3.294 —ahora LEY XI – Nº 5— ratificó el resultado del plebiscito. No solo prohíbe la construcción de represas sobre el tramo del río Paraná que corresponde a Misiones. También deja cualquier proyecto similar en manos de la población, sin importar dónde se emplace.
Por qué Misiones rechazó las represas en los años 90
Eduardo Luján es referente socioambiental de la Mesa Provincial No a las Represas. Actualiza la información sobre esta lucha desde la cuenta oficial de la organización.
Recuerda que en la década del 90 se hablaba de tres posibilidades. Una era Corpus Christi. Otra estaba en la isla Pindoí. Había una tercera ubicada unos kilómetros más arriba.
"En aquel momento hubo una gran resistencia de la ciudadanía", dice Luján. La oposición tenía razones concretas: los graves efectos ambientales, sociales y sanitarios que había generado Yacyretá.
Se sumaban los efectos de Itaipú, la represa brasileña ubicada aguas arriba de Iguazú. El impacto en los ecosistemas de las más de treinta represas que construyó Brasil entre los ríos Iguazú, Uruguay, Paraná y sus afluentes es enorme, aseguran los opositores. según indicó EconomíaSustentable.com.
Entre las consecuencias destacan: pérdida irreparable de biodiversidad, emisiones de gases de efecto invernadero como el metano, y alteración de ciclos de sedimento.
Quiénes intentan revivir el proyecto de Corpus Christi
Luján señala que algunos ex diputados y actuales legisladores del oficialismo —de La Libertad Avanza— intentan promover un debate sobre la construcción de Corpus Christi.
"Nosotros tenemos todos los argumentos de que está prohibido", asegura. La ley surge con el respaldo de la Constitución y tiene rango constitucional, porque la reforma del año 94 estableció una serie de elementos jurídicos que la protegen. Solo considerándola inconstitucional podría llegar a ser derogada.
El 10 de mayo, el presidente de Paraguay, Santiago Peña, anunció un acuerdo con Taiwán. El proyecto Yguazú Digital avanzó en un memorándum de entendimiento para un "Centro Soberano de Computación de Inteligencia Artificial".
Ese tipo de instalaciones necesitan grandes cantidades de energía. Al igual que las generadoras de bitcoin. Por esa razón, explica Luján, el proyecto no sería en provecho de la población local.
"Más allá del histórico interés de empresas constructoras, con la aparición del RIGI y todos estos beneficios para las grandes corporaciones, hay miradas de algunos inversionistas pretendiendo avanzar sobre disposiciones y leyes avaladas por la ciudadanía", advierte.
Cómo se organizó la resistencia en Misiones
En 2010 se empezó a hablar de un nuevo proyecto: Garabí Panambí. En ese momento se conformó la Mesa Provincial No a las Represas. según indicó EconomíaSustentable.com.
La integran más de 40 organizaciones ambientalistas, sociales y religiosas. Distintos cleros de la provincia: evangélicos, católicos, obispados. Desde los inicios contaron con el acompañamiento del obispo Joaquín Piña, de la diócesis de Iguazú.
Sus seguidores continúan esa línea. Se sumaron sindicatos como la CTA, movimientos campesinos, la Asociación de Plantadores de Yerba Mate (APAM), el Movimiento Agrario Misionero (MAM) y más.
"Garabí Panambí fue parado por un fallo de una justicia brasileña", explica Luján. El fallo prohibió avanzar con esa obra porque afectaba un parque nacional de Brasil frente a los Saltos del Moconá, patrimonio de las Naciones Unidas.
"Desde ese momento hasta ahora hemos mantenido siempre alguna actividad mínima, más preventiva que otra cosa. En los últimos meses hemos comenzado a accionar nuevamente porque avanzan sobre la posibilidad de discutir Corpus", agrega.
Un artículo reciente del medio Mongabay señala que el proyecto se encuentra en fase de prefactibilidad. Significa que está en análisis para que las autoridades evalúen si la idea es viable antes de invertir. El objetivo es generar hasta 3.500 megavatios (MW) de potencia.
Qué acciones llevan adelante los ambientalistas misioneros
A 30 años de aquel plebiscito por el "no", la Mesa realizó acciones en Posadas con mucho movimiento y adhesiones.
Hace un mes pidieron audiencia ante el gobernador. Todavía no tuvieron respuesta. El 31 de julio, los integrantes de la Mesa se reunirán en Aristóbulo del Valle para delinear qué acciones llevarán adelante ante esa falta de respuesta.
"La misma ley 11 número 5 del Digesto Misionero establece en su articulado que le indican y le instruyen al gobernador la necesidad de que sea él quien advierta que está prohibido a quienes intentan avanzar sobre algún tipo de estas megaobras", dice Luján.
El referente remarca la necesidad de advertir a las autoridades paraguayas que no deberían avanzar. Pero la Comisión Mixta Argentino Paraguaya del Río Paraná (COMIP) —que tiene la función de administrar y mejorar el uso del río— ha ejercido presión desde el lado de Paraguay.
Su director, Guardo Enrique, dijo que el proyecto nunca fue abandonado.
Cuáles son los problemas ambientales que enumera la Mesa
Eduardo Luján enumera los problemas ambientales existentes en Misiones: el desmonte, la pérdida de masa boscosa, el avance del monocultivo de pino, la pérdida de biodiversidad, los niveles de contaminación.
Un cambio climático acelerado por todo lo anterior. "La proliferación grandísima que ha habido en la provincia de vectores que transmiten fiebre amarilla, paludismo, dengue", agrega.
En lo social, la pérdida de fuente de trabajo. Una represa genera la erradicación de sus lugares de origen a miles de personas, y la situación se viene agravando en términos generales.
El acompañamiento del voto popular se ha manifestado a lo largo de 30 años de diferentes maneras. Con actividades culturales, bicicleteadas y movilizaciones. El objetivo es mantener el tema en agenda y reafirmar el "no" contra las represas en Misiones. según indicó EconomíaSustentable.com.
Las voces jóvenes que heredaron la lucha contra las represas
Jazmín Furlán tiene 16 años. Vive en la localidad de Cerro Corá, en el municipio de Candelaria. Técnicamente —aclara— viven en Villa Venecia, cerca del pueblo de Cerro Corá.
En medio de la selva paranaense, la adolescente cuenta que no tienen mayores problemas con el acceso al agua. Cada chacra tiene su propia vertiente. Pero sí hay problemas en el pueblo, donde se hacen muchas perforaciones por ese mismo aspecto.
"No tenemos mayores problemáticas con agrotóxicos, ya que no hay monocultivos en este territorio, tales como soja o maíz, porque no es rentable producir en terrenos como los de Misiones", explica.
Los mayores problemas socioambientales son las titulaciones de los terrenos. Muchos pequeños campesinos no pueden acceder porque no hay una disposición legal. La mayoría de estos terrenos no están a nombre de los campesinos que los habitan y los defienden.
El padre de Jazmín vivió la histórica votación de 1996. Ella conoce desde pequeña el riesgo que implica una represa hidroeléctrica cerca de su hogar.
Autodidacta desde los 13 años, por elección propia, trabaja como docente de niños pequeños en reservas naturales. Les habla sobre microbiología, biodiversidad nativa, la importancia de la selva misionera. Qué es una reserva natural y cuál es la importancia de defenderla.
También trabaja en la construcción de huertas comunitarias sostenibles. Comparte saberes con niños y adolescentes en colegios secundarios.
Se define como "campesina y comunicadora". Cuenta que en su chacra cultivan maíz. Hicieron un cuadro de milpas sostenibles con semillas de maíz nativo criollo de una comunidad mbya cercana.
Jazmín explica que lo hicieron con trabajo comunitario de chacras locales y con biofertilizantes de su biofábrica. No solo estudia y difunde información en las redes. También habla sobre todo lo que podría peligrar de avanzar el proyecto. según indicó EconomíaSustentable.com.
Qué datos cuestionan los jóvenes ambientalistas sobre Corpus Christi
"Las autoridades a cargo del proyecto dicen públicamente que estaría evitando la emisión de 8 millones de toneladas de carbono", dice Jazmín. Ese dato es completamente irreal y los números están por fuera de cualquier estudio que se haya realizado al respecto.
Aún no se hizo siquiera la evaluación de impacto ambiental que por ley en Argentina se tiene que hacer antes de cualquier proyecto que tenga un impacto en el ambiente.
Otra cuestión relevante que menciona Jazmín: la construcción de la represa hidroeléctrica tomaría varias décadas. Al igual que los estudios.
Para construir Yacyretá se estimaron unos diez años. En 1983 se inició la construcción de las obras civiles. En 1994 comenzó a generar energía. Recién en 2011 se terminó la obra definitiva. según indicó EconomíaSustentable.com.
En Corpus Christi se habla de siete años y medio, sin siquiera haber realizado estudios al respecto.
"Entonces, cualquier falla técnica que estos megaproyectos siempre tienen, o cualquier mínima complicación, no la van a pagar los inversores del proyecto, las empresas estadounidenses y taiwanesas", advierte Jazmín.
"Las estarían pagando el pueblo misionero y los futuros consumidores de esa energía. Pero no hay nadie que esté ahora mismo informando públicamente al pueblo misionero respecto a qué está pasando en verdad con este megaproyecto", concluye la joven activista de una resistencia que cumple 30 años en Misiones.