Impulsan 10.000 puestos de trabajo para desempleados que cumplan con estos requisitos
El Gobierno de Córdoba lanzó Empleo +26, un programa que busca generar 10.000 oportunidades laborales para personas desempleadas mayores de 26 años. La iniciativa combina dos modalidades: 5.000 trabajos formales con incentivos económicos para empresas y 5.000 prácticas laborales remuneradas.
Pueden participar quienes residan en la provincia y estén desempleados o sin empleo registrado, según informa el Ministerio de Desarrollo y Empleo de la provincia de Córdoba. La prioridad será para mayores de 45 años y, además, habrá reservado un cupo especial: un 5% de las vacantes quedará para personas con discapacidad y trasplantadas y otro 5% se destinará a personas en situación de vulnerabilidad.
Cómo funciona la modalidad de trabajo formal
Las empresas que contraten trabajadores a través del programa recibirán un aporte provincial durante 12 meses. El beneficio equivale a un Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM) por cada nueva contratación.
Ese monto aumenta cuando se cumplen ciertas condiciones. Si la persona contratada tiene más de 45 años o reside en alguno de los departamentos del PIT, el empleador recibirá 1,5 SMVM mensuales durante un año. Con el salario mínimo actual en $271.571, esto representa un incentivo de hasta $407.356 mensuales.
El trabajador percibirá la remuneración que establezca el convenio colectivo de su actividad. El aporte estatal funciona como complemento para el empleador, no reemplaza el salario del empleado.
Esta modalidad mantendrá su inscripción abierta durante todo el año. No tiene fecha de cierre.
Qué incluyen las prácticas laborales remuneradas
La segunda modalidad alcanza a 5.000 personas. Se trata de prácticas laborales con capacitación en el lugar de trabajo.
Los participantes cumplirán jornadas de 20 horas semanales durante seis meses. Recibirán una asignación equivalente a un SMVM completo, pese a trabajar media jornada.
Además, podrán utilizar el Boleto Obrero Social para sus traslados. La capacitación corre por cuenta del empleador que los reciba.
Para esta modalidad, la inscripción permanecerá abierta hasta el 28 de agosto. Después de esa fecha ya no se podrán sumar nuevos postulantes.
Quiénes no pueden participar del programa
El programa establece varias incompatibilidades. Quedan excluidos quienes no puedan acreditar residencia en Córdoba o ya tengan un empleo registrado en relación de dependencia.
Tampoco podrán anotarse quienes perciban jubilaciones, pensiones contributivas o retiros por invalidez laboral. Los monotributistas inscriptos desde la categoría C en adelante también quedan fuera.
La normativa impide la participación de beneficiarios de otros programas de empleo municipales, provinciales o nacionales. No puede haber superposición de ayudas.
Existe una restricción adicional para vínculos familiares. No podrán participar el cónyuge, conviviente o familiares del empleador hasta el segundo grado de consanguinidad o afinidad, para evitar triangulaciones o uso indebido del programa.
Una misma persona no puede figurar como empleador y beneficiario al mismo tiempo. La separación de roles es obligatoria.
Paso a paso, cómo anotarse en Empleo +26
El trámite de inscripción es completamente digital. Requiere tener una cuenta activa en CiDi, el sistema de identidad digital de Córdoba.
Los interesados deben seguir estos pasos:
- Ingresar al portal del Ministerio de Desarrollo y Empleo de Córdoba
- Buscar el programa Empleo +26 y seleccionar "Soy postulante"
- Iniciar sesión con la cuenta de CiDi
- Acceder al Formulario Único de Postulantes (FUP)
- Confirmar o actualizar datos personales y del grupo conviviente
- Completar información sobre educación, salud y habilidades
- Cargar el CUIT de la empresa donde se realizará la práctica o empleo
- Seleccionar los puestos de interés en el Perfil Laboral
- Confirmar la postulación y guardar los datos
Un punto clave: cada postulante debe contactar previamente a la empresa, comercio o empleador monotributista donde realizará su entrenamiento. No se asignan puestos automáticamente.
Las oficinas de empleo provinciales facilitan el vínculo con empresas participantes. Funcionan como articuladoras del programa.
Para prácticas laborales, el plazo vence el 28 de agosto. Para empleos formales, la inscripción permanece abierta todo el año.
La radiografía de la UCA sobre el mercado de trabajo en los últimos años
El mercado laboral argentino atraviesa una transformación fuerte. En los últimos dos años, los cambios en la estructura ocupacional no fueron dramáticos. Sin embargo, la dirección es clara: quienes pierden su empleo ya no encuentran trabajo formal.
Entre 2011-2013 y 2023-2025, creció 22% el pasaje desde la desocupación hacia el autoempleo informal. Pasó de 24,1% a 29,5%. En paralelo, las chances de acceder a un puesto registrado cayeron 19%: de 24,1% a 19,6%.
Los datos surgen de un informe del Observatorio de la Deuda Social Argentina (ODSA) de la UCA. El documento disecciona 15 años de deterioro laboral en el país.
La intensificación de la participación laboral, particularmente desde 2017, se produjo sobre una estructura con limitadas oportunidades de inserción en puestos productivos y regulados. La recomposición posterior a las crisis de 2018-2020 no implicó una recuperación homogénea.
"El mercado de trabajo argentino enfrenta dificultades recurrentes para generar empleos productivos y de calidad", reconoce el estudio. Durante los últimos 15 años, el problema se agravó en un contexto de estancamiento económico.
Baja productividad, inestabilidad macroeconómica y fragmentación regulatoria completaron el combo letal.
Cómo se degradó la movilidad laboral en Argentina
El deterioro no se reflejó en un aumento marcado de la desocupación, como ocurrió en los 90. Esta vez fue distinto: hubo una degradación de las condiciones laborales y salariales.
Los números son contundentes. Entre los trienios 2011-2013 y 2023-2025, se incrementó la proporción de personas que, tras quedar sin empleo, pasaron al autoempleo informal.
El salto fue de 24,1% a 29,5%. En contraste, disminuyó el tránsito desde la desocupación hacia un puesto asalariado formal o en el sector público. Cayó de 24,1% a 19,6%.
Pero hay más. La movilidad desde el trabajo asalariado formal hacia el autoempleo informal también se incrementó. Pasó de 4,8% a 6,2%.
Esto significa que incluso quienes tenían empleo registrado terminaron cayendo en la informalidad.