• 20/8/2026
ALERTA

El ex Aquarium mantiene 59 pingüinos y 4 quedaron valuados en u$s40.000 por la Justicia para su venta

La Justicia actualizó el inventario del Aquarium de Mar del Plata y fijó el valor de los ejemplares saltarines como bienes de cambio
20/08/2026 - 14:55hs
Dos pingüinos con el cartel del Aquarium de fondo

Puntos importantes

Checkbox Checked La quiebra del ex-Aquarium Mar del Plata valora cuatro pingüinos saltarines en u$s40.000 para generar fondos y saldar deudas.
Checkbox Checked La sindicatura busca ingresos de la venta de pingüinos, luego de intentos fallidos por u$s950.000 y una venta de delfines.
Checkbox Checked Sostener a los animales restantes cuesta $20M/mes en sueldos, retrasando la devolución del predio y su potencial desarrollo.

Desde que quebró el Aquarium de Mar del Plata, uno de los principales problemas del expediente es qué hacer con los animales que quedaron dentro del predio. Las primeras alternativas incluyeron donaciones y también intentos de venta al exterior, con ofertas que llegaron a rozar el millón de dólares. Ahora, el nuevo informe de la sindicatura muestra cómo quedó el plantel y vuelve a poner a cuatro pingüinos en el centro de la estrategia para generar fondos.

En total, todavía hay 59 pingüinos en las instalaciones: 53 magallánicos, dos rey y cuatro saltarines. Estos últimos son los que la sindicatura incorporó como bienes de cambio y a los que asignó un valor probable de realización de $56,8 millones, equivalente a u$s40.000 al tipo de cambio de $1.420 utilizado en el informe.

El monto está sujeto a que finalmente pueda concretarse una venta al exterior. Si la operación no se realiza, la propia sindicatura establece que deberá descontarse del activo de la quiebra.

La situación contrasta con los intentos de comercialización que habían quedado expuestos en el expediente. Durante 2025, una firma mexicana había ofrecido u$s750.000 por la totalidad de los pingüinos, mientras que meses después una empresa china presentó una propuesta de u$s950.000 por 62 ejemplares. También hubo una oferta de u$s250.000 desde Brasil por un lote parcial.

Ninguna de esas operaciones llegó a concretarse. Por eso, en abril el expediente había dividido el destino del plantel: 56 pingüinos magallánicos serían donados a la Fundación Bubalcó, mientras que los dos ejemplares rey y los cuatro saltarines quedaban bajo análisis para una posible venta internacional.

El nuevo inventario muestra que hoy son 53 los magallánicos registrados y que los seis ejemplares que habían quedado bajo análisis comercial continúan dentro del predio. Pero la sindicatura ahora solo incorporó al activo el valor de los cuatro saltarines. Los dos pingüinos rey figuran en el inventario, aunque sin una valuación económica dentro del activo.

La quiebra sigue pagando sueldos para mantener a los animales del Aquarium

Mientras se define el destino de los pingüinos, la quiebra continúa sosteniendo los gastos necesarios para su cuidado. Aunque el Aquarium ya no funciona, la permanencia de los ejemplares obliga a mantener personal, alimentación, atención sanitaria, mantenimiento y seguridad.

En julio, la documentación incorporada al expediente registró pagos de haberes por poco más de $20 millones distribuidos entre 12 personas, que continúan vinculadas con esas tareas.

La empresa ya había utilizado la venta de animales como una vía para generar fondos durante el proceso. La operación más importante fue la transferencia de 10 delfines nariz de botella a Egipto por u$s800.000, recursos que fueron destinados al mantenimiento de los ejemplares y al pago de salarios.

Ahora, la posibilidad de obtener fondos vuelve a estar concentrada en los cuatro pingüinos saltarines, aunque todavía no existe una operación cerrada. La sindicatura solamente incorporó al activo el valor probable que podrían generar si finalmente se concreta una venta internacional.

El cuadro financiero de la compañía muestra por qué la realización de cualquier activo es relevante. Plunimar tiene un pasivo de $1.481,5 millones frente a un activo estimado en $347,1 millones.

Entre los acreedores aparecen Cabo de las Corrientes S.A., propietaria del predio, además de BBVA, ARCA, Edea y trabajadores y ex trabajadores de la empresa.

Los lobos marinos ya fueron trasladados y el predio sigue pendiente

En paralelo, uno de los capítulos de la quiebra sí logró avanzar: el traslado de lobos marinos.Ciro, Joaco, Nazareno y Mía fueron llevados en mayo a Mundo Marino, en San Clemente del Tuyú.

Con la salida de los mamíferos marinos, los pingüinos quedaron como los únicos animales que todavía permanecen en las instalaciones. Su destino también está vinculado con otro de los problemas que enfrenta la quiebra: la devolución del predio a sus dueños, la sociedad Cabo de las Corrientes S.A.

El inmueble, de unas nueve hectáreas frente al mar, debía ser restituido desocupado y libre de animales el 31 de marzo. El plazo venció sin que pudiera completarse la entrega por la permanencia de los ejemplares.

La demora también impacta sobre el futuro del predio. Después del cierre del Aquarium, quedó en la mira de desarrolladores y en el mercado se mencionaron proyectos inmobiliarios con operaciones que podrían rondar los u$s20 millones.

Así, el expediente todavía tiene dos cuestiones vinculadas entre sí: resolver el destino de los pingüinos y recuperar el inmueble para su propietario. Por ahora, la sindicatura busca avanzar con la única venta que tiene incorporada al cálculo del activo: la de cuatro pingüinos saltarines por un valor estimado de u$s40.000, mientras los otros 55 ejemplares continúan sin una valuación económica dentro del patrimonio y a la espera de una definición sobre su destino.