Quebró el Aquarium de Mar del Plata y 66 animales quedaron encerrados el predio: polémicas por su destino
Sesenta y seis animales marinos quedaron atrapados en un limbo legal tras el cierre definitivo del Aquarium Mar del Plata. Pingüinos magallánicos, pingüinos rey, saltarrocas y lobos marinos permanecen en las piletas del complejo de Punta Mogotes sin poder ser trasladados, mientras la Justicia define su futuro.
El 20 de febrero, el Juzgado Nacional en lo Comercial N°20 decretó la quiebra directa de Plunimar, la empresa que operaba el emblemático acuario. Un mes después, el 31 de marzo de 2025, las puertas se cerraron definitivamente al público.
Desde entonces, los animales quedaron judicializados como parte del activo de la compañía. Cualquier decisión sobre su destino —ya sea traslado a otros centros o permanencia en el lugar— requiere autorización judicial expresa.
El inventario actual incluye 56 pingüinos magallánicos, 2 pingüinos rey, 4 saltarrocas y 4 lobos marinos. Todos permanecen en el predio sin generar ingresos por entradas y con una operatividad reducida al mínimo.
Quiénes cuidan a los animales del Aquarium hoy
Una guardia de 12 cuidadores y especialistas se mantiene en el complejo. Su tarea es exclusiva: garantizar alimentación, sanidad y seguridad de las especies bajo resguardo.
El personal trabaja en un contexto complejo. Sin flujo de visitantes ni presupuesto operativo pleno, cada jornada se enfoca en sostener las condiciones básicas de bienestar animal.
La supervivencia de la fauna depende hoy de esta estructura mínima, mientras la Justicia evalúa qué hacer con ejemplares que no pueden moverse sin aval legal.
Por qué los pingüinos no pudieron ser trasladados como los delfines
A finales de 2025, en un intento por paliar la crisis salarial antes de la quiebra, Plunimar logró trasladar 10 delfines nariz de botella hacia un acuario en Hurgada, Egipto. Entre los ejemplares enviados estaban Zaiko, Lara y Olivia, conocidos por el público marplatense.
Esa operación fue valuada en u$s800.000. El dinero se usó para financiar sueldos y mantener al resto de la población animal durante los meses de agonía financiera.
Sin embargo, los intentos posteriores por reubicar a pingüinos y lobos marinos fracasaron. Destinos como China, México y San Pablo fueron descartados por trabas sanitarias y normativas ambientales internacionales que regulan el comercio de fauna marina.
A diferencia de los delfines, las especies que permanecen en Mar del Plata enfrentan exigencias más rigurosas para ser movilizadas, lo que complicó sistemáticamente todos los planes de traslado.
Qué pasó con el terreno del Aquarium
El complejo ocupó las tierras de Punta Mogotes desde 1993 bajo contrato de alquiler. Los propietarios del terreno decidieron no renovar el acuerdo con The Dolphin Company, la multinacional mexicana dueña de Plunimar.
La decisión dejó a la empresa sin espacio físico para operar. Los dueños del suelo planean destinar la zona a nuevos desarrollos inmobiliarios o turísticos, según trascendió.
Ese conflicto de fondo selló el destino del Aquarium como atracción turística. Pero también dejó a la fauna en un "limbo" administrativo: animales que no pueden quedarse, pero tampoco pueden irse.
Las denuncias sobre el estado del agua en las piletas
En las últimas semanas, usuarios de redes sociales alertaron sobre un presunto deterioro del agua en los estanques donde permanecen los animales. Las publicaciones mostraban imágenes del líquido con tonalidades verdosas.
Fuentes municipales y de la propia firma respondieron que el color responde al origen oceánico directo del agua utilizada en el complejo. Aseguraron que se cumplen los protocolos básicos de bienestar establecidos por organismos competentes.
La polémica evidenció la tensión entre el interés público por el estado de la fauna y la falta de información oficial sobre las condiciones reales de mantenimiento en un predio judicializado.
Qué definirá la Justicia sobre el futuro de los animales
El Juzgado Nacional en lo Comercial N°20 deberá resolver en las próximas semanas si autoriza el traslado de pingüinos y lobos marinos a centros de rehabilitación o zoológicos que cumplan con estándares de bienestar.
La decisión judicial determinará si los 66 animales permanecen indefinidamente en Mar del Plata o si logran ser reubicados en instituciones nacionales o extranjeras con capacidad para recibirlos.
Mientras tanto, la guardia de cuidadores sigue operando en el predio cerrado. Los pingüinos magallánicos y lobos marinos permanecen en sus piletas, a la espera de un dictamen que defina su destino legal y físico tras el colapso financiero de Plunimar.