RUMBO A ITALIA

Walter Melo, el joyero de Campana que fue elegido para la Milano Jewelry Week y vende guisos de lentejas para poder viajar

Conocé al artesano Walter Melo, las claves de su obra elegida para exponer en Italia y cómo recauda fondos para participar de la Milano Jewelry Week
Por Laura Andahazi Kasnya
ACTUALIDAD - 29 de Agosto, 2026

Puntos importantes

* Joyero argentino Walter Melo participa en la Milano Jewelry Week tras ser seleccionado por Artistar Jewels.

* Melo busca recaudar fondos vendiendo guisos y rifas para cubrir los 5.000€ restantes del viaje a Milán.

* Su obra experimental, con piezas de metal, vidrio y polenta, busca abrir una nueva etapa comercial internacional.

El joyero y docente de Campana, Walter Melo, estaba durmiendo cuando, a las tres de la mañana, sonó el teléfono. Del otro lado hablaban desde Italia; habían visto sus trabajos en una muestra digital en Málaga y querían que participara de la Milano Jewelry Week, uno de los grandes encuentros internacionales del mundo de la joyería. Hoy, mientras prepara las piezas que viajarán a Milán, también vende guisos de lentejas y arma rifas para reunir los cerca de 5.000 euros que todavía le faltan para poder concretar el viaje.

La cita será en octubre, cuando la Milano Jewelry Week transforme distintos espacios del centro de Milán en escenarios para exposiciones, workshops, encuentros y actividades vinculadas con la joyería. La sexta edición se desarrollará del 20 al 26 de octubre y reunirá a más de 400 expositores de unos 60 países. Dentro de la programación estará Artistar Jewels, la exhibición de joyería contemporánea en la que fueron seleccionados más de 200 artistas internacionales.

Cómo arrancó Walter Melo en el oficio

Para Melo, llegar hasta ahí es el resultado de más de 25 años de oficio. Arrancó como artesano autodidacta, trabajando en ferias y aprendiendo de otros artesanos, hasta que se formó en la Escuela de la Joya, en la Ciudad de Buenos Aires. Trabajó durante años en joyería clásica y producción para empresas y desde 2001 también da clases para la Cámara Argentina de Representantes de Joyería, Relojería y Afines. En Campana, además, colaboró en el armado del Centro Municipal de Oficios,  la escuela de oficios municipal, con un programa de cuatro cuatrimestres.

"Siempre hice piezas mías, pero de forma esporádica. Lo que pasa es que cuando uno hace piezas artísticas o de contemporánea tiene la complejidad de que no a todo el público le gusta. Entonces, mi sustento es la parte comercial de la joyería", cuenta a iProfesional.

En su taller trabaja con metal, pero también con vidrio, esmalte, cera y cemento. La experimentación atraviesa buena parte de su obra. En una de las piezas que llevará a Italia, por ejemplo, partió de una hoja de limonero que encontró tirada en el piso, ya esqueletizada por el paso del tiempo. La cubrió en cobre mediante un baño electrolítico y después la bañó en oro. La bautizó "Descanso" porque esa hoja le transmitió una sensación de tranquilidad.

La otra obra seleccionada es un anillo realizado sobre una base de bronce, con polenta y sal adheridas a la superficie, que después fueron electroformadas y bañadas en oro. "La obra forma parte de una línea llamada "Apariencias", en la que trabajo con materiales, que como las personas, pueden parecer una cosa y ser otra", explica.

Una de las piezas que exhibirá es un anillo creado con polenta y sal sobre una base de bronce y oro

El anillo casi no llega a Milán porque ya había sido vendido. Melo creyó que estaba enviando fotografías para mostrar su trabajo, no necesariamente las piezas que terminarían seleccionadas. El jurado eligió ocho de las ocho obras que había presentado, pero el dinero alcanzó, por ahora, para llevar solo dos. Una de ellas, justamente el anillo, tuvo que pedírselo prestado a una alumna que se lo había comprado.

La campaña de Walter Melo para financiar su participación en la Milano Jewelry Week

Participar tampoco es barato. Según detalló Melo, el costo para llevar esas dos piezas es de 2.500 euros. A eso hay que sumarle el pasaje y la estadía, para él y su esposa, que también estudió joyería y lo acompañará en el viaje para dividirse entre el stand y recorrer buscando contactos. Su cálculo es que necesita unos 10.000 euros en total para viajar con tranquilidad y que todavía le faltan entre 4.500 y 5.000 euros.

Para llegar, Melo está haciendo lo que tiene a mano. Cocinó y vendió guisos de lentejas y también decidió poner en juego una obra de arte. En horas, mientras esta nota está en proceso, el joyero estará sorteando "Maternidad", una pintura al óleo del artista campanense Marcos García Ortiz. Y ya conversa con la persona que le maneja sus redes para organizar otra rifa, esta vez de una joya propia.

La carta que recibió Walter Melo y que le confirmó su selección para participar de la Milano Jewelry

Para Melo la exhibición no es solo una vidriera, es la oportunidad de representar al país, mostrar su trabajo, generar vínculos y abrir una nueva etapa comercial. Según detalló, el primer día hay una rueda de prensa con medios europeos y por la tarde una ronda con empresarios y galeristas de todo el continente. Por eso el joyero también está armando piezas con una estética más cercana a la joyería fina, en plata y con terminaciones en oro, buscando abrir algún tipo de comercialización afuera.

"También me encantaría poder dictar seminarios en otros países, me apasiona trabajar con las manos, pero también capacitar porque no sólo enseño, también yo aprendo mucho de mis alumnos, siempre surgen ideas geniales", agrega.

Para quienes quieran ayudarlo a completar el dinero que necesita, Melo indicó como vía de contacto su Instagram. La idea es llegar a Milán con sus piezas, aprovechar una oportunidad que no se presenta todos los días y volver con algo más que un reconocimiento.

"Yo soy joyero, no el dueño de la joyería", dice en un momento de la charla. La frase resume bastante bien la distancia entre haber sido elegido para una exposición internacional y tener, efectivamente, los recursos para llegar hasta ella.

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