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ALERTA

Murió "El Polaco" Groh Riemersma, el empresario que dejó una vida de lujos para rescatar perros de la calle

Murió Eduardo Groh Riemersma, fundador de El Montecito de los Canichones. Durante más de 20 años se dedicó a rescatar perros abandonados
28/08/2026 - 11:07hs
Eduardo Groh Riemersma posa junto a un perro en El Montecito de los Canichones, el refugio que creó en Santiago del Estero para rescatar animales abandonados y maltratados

Puntos importantes

Checkbox Checked Falleció Eduardo Groh Riemersma, "el Polaco", fundador de El Montecito de los Canichones, tras un accidente en Santiago del Estero.
Checkbox Checked "El Polaco" transformó su vida de empresario para rescatar más de 20.000 perros en 20 años, creando un gran refugio.
Checkbox Checked Su muerte conmueve a la comunidad y genera gran incertidumbre sobre el futuro de los 600 perros de El Montecito.

Eduardo Groh Riemersma, fundador de El Montecito de los Canichones, murió este jueves 27 de agosto a los 49 años tras sufrir un accidente de moto en Santiago del Estero. Conocido como "el Polaco", durante más de dos décadas se dedicó al rescate de perros abandonados y maltratados. Antes había tenido otra vida, bastante distinta. Fue empresario, trabajó para el magnate George Soros, viajaba en primera clase y manejaba autos de lujo. Hasta que un perro callejero se cruzó en su camino.

El accidente ocurrió cerca de las 15.40, cuando Groh Riemersma circulaba en una KTM 990 Adventure por avenida Alsina, en sentido este-oeste. Al llegar a la rotonda de Ramón Gómez Cornet, por causas que todavía son investigadas, perdió el control de la moto y derrapó.

Su muerte provocó una fuerte conmoción en Santiago del Estero y, especialmente, entre proteccionistas y las miles de personas que durante años acompañaron su trabajo. Pero detrás de "el Polaco" había una historia bastante particular.

En diciembre de 2023, Groh Riemersma le contó a iProfesional cómo había pasado de ser un empresario exitoso a dedicar todo lo que tenía al rescate de animales. Para entonces, calculaba que en 20 años había rescatado a más de 20.000 perros.

Cómo empezó la historia de El Polaco Groh Riemersma

Era licenciado en Marketing, tenía una empresa de servicios y había trabajado para el magnate húngaro-estadounidense George Soros. Ganaba bien y disfrutaba de la buenavida, las fiestas electrónicas, autos de lujo y viajes en primera clase.

"Vivía dentro de la Matrix", resumía sobre aquella primera vida.

El Polaco había amado a los perros desde chico, aunque admitía, miraba casi exclusivamente a los de raza y pedigree.

En 2003, después de la muerte de Brunilda, su dogo, el padre de una exnovia le regaló un cachorro que supuestamente era un Siberiano. Con el paso de los meses, sin embargo, el perro comenzó a mostrar que su origen su verdad. "Beethoven de Siberiano no tenía nada. Se le estiró el hocico, se le bajaron las orejas y se le cayeron los pelos. Beto, mi amigo, mi hermano, mi todo, era un perro de la calle, un callejerito", recordaba.

Después supo de dónde venía. Beethoven era uno de los nueve cachorros de una perra que había sido abandonada mientras estaba preñada. Un camión había atropellado a la madre y a sus crías. Solo él había sobrevivido.

Algo cambió. "Desde el día que supe de dónde venía Beethoven empecé a bajar los vidrios de la camioneta para ver si me cruzaba otros perros abandonados en el camino", contó.

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El Polaco vendió su empresa y destinó parte del dinero a construir un refugio en Santiago del Estero (Gentileza El Montecito de los canichones)

La música electrónica empezó a sonar más bajo. Necesitaba escuchar si había ladridos o algún animal llorando al costado de la ruta. Los perros empezaron a subir a su camioneta y su antigua vida, de a poco, empezó a quedar atrás.

"Beethoven me salvó. Me hizo frenar, apagar la música electrónica", decía.

Qué es El Montecito de los Canichones

Los primeros animales rescatados fueron alojados en un predio de una hectárea perteneciente a su empresa. Cuando ya eran alrededor de 30, Groh Riemersma entendió que el lugar no era seguro porque allí circulaban permanentemente camiones y maquinaria.

El Polaco tomó entonces una decisión difícil de imaginar unos años antes. Vendió su empresa y destinó parte del dinero a crear El Montecito de los Canichones.

Desde 2005, el refugio funciona a unos 35 kilómetros del centro de Santiago del Estero, en un predio de 50.000 metros cuadrados en medio del monte. Cuando iProfesional habló con él, allí vivían unos 600 perros, según indicó el protagonista en 2023 cuando fue entrevistado por este medio.

El Polaco se había especializado en los casos que muchos otros evitaban. Los llamaba "rescates traumáticos". Eran perros desnutridos, quemados, mutilados, abichados, discapacitados o muy viejos.

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Groh Riemersma se especializó en rescatar perros quemados, mutilados, enfermos, viejos y discapacita (Gentileza El Montecito de los canichones)

También rescató otros animales. Por sus manos pasaron caballos, lechuzas, zarigüeyas, osos hormigueros, un puma bebé y hasta una boa constrictora.

"Me convertí en los perros sarnosos que rescataba. Nunca voy a olvidar con el asco que me miraban los que me conocían de mi antigua vida cuando llegaba a una veterinaria con un perro sarnoso en brazos", contó a este medio.

No todos los perros se quedaban en El Montecito. El refugio también trabaja con adopciones, evalúa previamente a las familias y después hace un seguimiento para saber cómo estaba el animal.

Pero El Polaco insistía en que rescatar no alcanzaba. Visitaba jardines de infantes y escuelas acompañado por algunos de sus perros, incluidos animales ciegos, amputados o que necesitaban carritos para caminar. A estos últimos los había bautizado "canichones patiruedas".

"La educación es el rol primario que nadie ve. La historia no es sacar perros de la calle, sino educar a los chicos para que no los abandonen", explicaba.

El grave accidente de tránsito que sufrió El Polaco en 1998

Hay otro episodio que ayuda a entender por qué Groh Riemersma terminó tomando aquel camino. El 5 de mayo de 1998, cuando tenía 24 años, sufrió un gravísimo accidente de tránsito - ahora, paradójicamente el adjetivo "gravísimo" es anecdótico -  Una camioneta de gran porte impactó contra el auto en el que se encontraba. Tuvo dos paros cardiorrespiratorios, permaneció en coma y atravesó una rehabilitación que se extendió durante aproximadamente un año.

Años después contó que, cuando recuperó plenamente la conciencia, pasó horas agradeciendo estar vivo. Sentía que había sobrevivido a algo de lo que difícilmente debería haber salido con vida y que, de alguna manera, tenía que hacer algo con esa segunda oportunidad.

Durante un tiempo buscó esa respuesta en distintas causas. Después llegó Beethoven, también un sobreviviente de un accidente.

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Beethoven era un callejero y sobreviviente de un accidente que terminó cambiando la vida del Polaco (Gentileza El Montecito de los canichones)

En 2023, cuando iProfesional habló con Groh Riemersma, El Montecito se sostiene mediante donaciones, cursos, talleres y una comunidad de alrededor de 15.000 padrinos y madrinas. El refugio también tiene un sistema de adopciones que evalúa a las familias y realiza un seguimiento posterior de los animales entregados.

Tras conocerse su muerte, las redes sociales se llenaron de despedidas. Amigos, proteccionistas, personas que habían adoptado animales y seguidores comenzaron a compartir fotos, videos y recuerdos. Nicole Neumann y Evelyn Von Brocke estuvieron entre las figuras públicas que lamentaron su muerte, mientras su nombre llegó a convertirse en tendencia en X.

Desde El Campito Refugio lo recordaron como "el papá, el refugio y la esperanza" de cientos de perros y destacaron que había puesto "el cuerpo, el corazón y el alma" por sus canichones.

En Santiago del Estero, su amigo Martín Cabral lo despidió como "hermano loco soñador". "Hoy se fue el ángel de los perros", escribió.

También lo despidió Bandera, la ciudad santiagueña donde había nacido. El municipio lo definió como "un revolucionario de la empatía" y cerró su mensaje con un "Hasta siempre, Polaco. Tu ciudad te despide con gratitud eterna".

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El futuro de los perros de El Montecito preocupa tras la muerte del Polaco ( (Gentileza El montecito de los canichones)

Qué ocurrirá con los perros de El Montecito sin el hombre que durante más de 20 años estuvo detrás de los rescates. La preocupación ya empezó a aparecer entre quienes seguían su trabajo. Una seguidora del refugio propone: "Si cada uno de nosotros adoptamos un perro del refugio. No sólo ayudaremos. Si no que tendremos un pedacito del corazón del Polaco".

Años antes, cuando iProfesional le preguntó qué podía hacer alguien que quisiera ayudar pero no tuviera un refugio, Groh Riemersma lo había hecho mucho más simple. "Si cada uno ayuda a un perrito callejero, se termina el problema. No es necesario que tengan 600 como yo, solo uno".