La Base Naval de Ushuaia tiene 1.050 metros de muelle y avanzó un 9,13% en cuatro años
A más de cuatro años del inicio formal de las obras, nuevas imágenes obtenidas por Escenario Mundial muestran cómo se encuentra actualmente el predio destinado a la futura Base Naval Integrada de Ushuaia, uno de los proyectos estratégicos con los que Argentina busca ampliar su capacidad de operación en el Atlántico Sur y reforzar la logística hacia la Antártida.
Las fotografías tomadas desde distintos sectores de la capital fueguina permiten observar un terreno ampliamente intervenido, con caminos y superficies niveladas, maquinaria y algunas estructuras correspondientes a las primeras etapas de la obra.
Las imágenes no permiten establecer por sí solas el porcentaje de avance de cada componente de la futura base. Sin embargo, ofrecen una referencia concreta sobre el estado de una iniciativa cuya piedra fundamental fue colocada en marzo de 2022.
El contraste con los últimos documentos oficiales marca un dato relevante: mientras el Gobierno mantiene a la instalación como un proyecto prioritario, el último porcentaje de avance físico general cuantificado públicamente se ubicó en 9,13%.
Además, durante 2026, el área de Defensa reconoció que la progresión de los trabajos está condicionada por la disponibilidad financiera del Estado.
Qué se está construyendo en Ushuaia
La futura Base Naval Integrada no fue concebida solamente como un nuevo lugar de asiento para unidades de la Armada Argentina.
El proyecto contempla un muelle de aproximadamente 1.050 metros de desarrollo de atraque, instalaciones para la logística antártica, edificios de servicios marítimos, infraestructura para el Área Naval Austral y la Base Naval Ushuaia y, en una etapa posterior, viviendas para el personal.
La intención es convertir a Ushuaia en una plataforma capaz de sostener operaciones navales en el extremo austral y brindar apoyo a la actividad vinculada con la Antártida.
La escala de la iniciativa permite dimensionar también cuánto resta por ejecutar.
Según la planificación detallada por el Ministerio de Defensa ante el Congreso, la obra fue organizada en tres grandes etapas.
La primera incluye la urbanización y las redes de servicios básicos, el muelle, un edificio de servicios marítimos y las instalaciones necesarias para la logística antártica.
Solo el componente portuario proyectado contempla una superficie aproximada de 15.640 metros cuadrados, sectores de atraque que sumarían unos 1.050 metros lineales y profundidades variables de entre 6 y 16 metros.
A esto se suman unos 2.540 metros cuadrados correspondientes al edificio de servicios marítimos y alrededor de 10.100 metros cuadrados de instalaciones destinadas específicamente a la logística antártica.
Ese sector incluirá talleres, depósitos, cámaras frigoríficas, áreas administrativas y espacios para el almacenamiento de combustibles y carga general.
La segunda etapa contempla aproximadamente 39.000 metros cuadrados de instalaciones para trasladar allí el Comando del Área Naval Austral y la estructura de la Base Naval Ushuaia, además de talleres, abastecimientos, automotores, la División de Patrullado Austral, alojamientos y distintos servicios.
Finalmente, la tercera etapa prevé la construcción y recuperación de viviendas fiscales para el personal de la Armada.
Cuánto avanzó la Base Naval Integrada
Frente a la magnitud del proyecto, lo ejecutado hasta ahora permanece concentrado principalmente en trabajos preparatorios y en algunos componentes iniciales de infraestructura.
El Informe N.º 144 de la Jefatura de Gabinete consignó como terminados los movimientos de suelo necesarios para dos galpones modulares de aproximadamente 1.250 metros cuadrados cada uno.
También informó la ejecución del sistema de fundaciones y la platea de hormigón armado correspondiente al Galpón Modular 24B, que fue finalizada en mayo de 2025.
Además, se avanzó en documentación técnica y licitatoria vinculada con el muelle, las redes de infraestructura y otros edificios.
El mismo documento estableció un avance físico general de 9,13% y un avance financiero de 19,40%, con una inversión acumulada entre 2021 y 2025 de $2.474.833.898.
Es importante aclarar que ese 9,13% constituye el último porcentaje general cuantificado localizado en la documentación oficial y no necesariamente representa una medición exacta del estado de la obra en agosto de 2026.
La actualización posterior presentada durante 2026 no publicó un nuevo porcentaje general de avance. Sí confirmó que se habían completado estudios, trabajos de planimetría, movimiento y nivelación de terrenos y que existían avances en basamento, platea y una traza parcial de la red sanitaria.
El factor que condiciona la obra
El punto central de la actualización de 2026 está relacionado con el financiamiento.
Defensa mantiene a la Base Naval Integrada como un "eje prioritario" para fortalecer la presencia argentina en el Atlántico Sur y mejorar la logística antártica.
El objetivo declarado es convertir a Ushuaia en un centro de apoyo regional, con capacidad para reducir costos y mejorar la respuesta sobre el eje Ushuaia-Antártida.
Sin embargo, el mismo documento reconoce que la progresión de los trabajos depende de la programación financiera y disponibilidad de caja del Estado Nacional.
El FONDEF continúa apareciendo como el principal instrumento de financiamiento de la iniciativa.
Así, el desafío del proyecto no pasa solamente por su definición estratégica. La dificultad está en transformar esa prioridad en infraestructura concreta y avanzar sobre los componentes de mayor escala, especialmente el muelle y las instalaciones destinadas a la logística antártica.
Por qué Ushuaia tiene importancia estratégica
La ubicación de la futura base adquiere particular relevancia por la posición de Ushuaia en el extremo sur argentino y su conexión con la Antártida.
La infraestructura proyectada apunta a reforzar las capacidades navales y logísticas argentinas en una zona donde convergen distintos intereses estratégicos.
En ese contexto, la disponibilidad de puertos, servicios, infraestructura y capacidad para sostener operaciones tiene consecuencias concretas sobre la actividad en el extremo austral.
El proyecto argentino también debe observarse en un escenario regional donde Punta Arenas, en Chile, funciona como una plataforma consolidada para las operaciones hacia la Antártida.
Durante 2026, buques británicos desplegados alrededor de las Islas Malvinas volvieron a utilizar instalaciones chilenas para recibir apoyo logístico. A su vez, la administración británica en las islas evalúa recuperar conexiones marítimas con Chile.
Esto no implica que exista una carrera formal entre Ushuaia y Punta Arenas, ni que la Base Naval Integrada haya sido diseñada como una respuesta directa a la infraestructura chilena.
Sí evidencia, en cambio, que en el extremo austral la infraestructura disponible determina en buena medida desde dónde pueden operar buques y aeronaves y qué ciudades pueden funcionar como puntos de apoyo.
El proyecto que busca cambiar el rol de Ushuaia
Argentina cuenta con una posición geográfica privilegiada respecto del Atlántico Sur y la Antártida. La Base Naval Integrada fue concebida precisamente para aprovechar esa ubicación y transformarla en una mayor capacidad logística y naval.
El proyecto apunta a concentrar infraestructura para operaciones marítimas, servicios, mantenimiento y abastecimiento, además de reforzar las capacidades vinculadas con la logística antártica.
Pero cuatro años después del inicio formal de las obras, las fotografías obtenidas por Escenario Mundial muestran que la iniciativa todavía se encuentra lejos de completar los grandes componentes proyectados.
El dato oficial más reciente disponible sobre el avance general continúa siendo aquel 9,13%, mientras que la propia cartera de Defensa reconoce que el ritmo de ejecución está atado a la disponibilidad de recursos.
La Base Naval Integrada, por lo tanto, mantiene su condición de proyecto estratégico para Argentina, pero todavía tiene por delante buena parte de la infraestructura que debería convertir esa definición en una capacidad efectiva sobre el terreno.