RIESGOS PARA LA SALUD

Prohibieron los juguetes squishy en Argentina y ordenaron retirar los productos del mercado

El Gobierno prohibió determinados juguetes squishy en todo el país por la posible presencia de benceno, ftalatos y otros químicos
Por Leonardo Coscia
ACTUALIDAD - 31 de Agosto, 2026

Puntos importantes

El Gobierno prohibió importar, fabricar y vender ciertos juguetes "squishy" de polímero desde el 31 de agosto de 2026.

La Disposición 690/2026 restringe modelos con formas de gyoza o dumpling por contener benceno y ftalatos tóxicos.

Comercios y fabricantes deben retirar o destruir las unidades sin certificación o afrontarán multas severas por la medida.

El Gobierno nacional prohibió desde este lunes 31 de agosto de 2026 la importación, fabricación, comercialización y almacenamiento de determinados juguetes infantiles blandos conocidos como "squishy". La medida alcanza a productos confeccionados con polímero plástico y comercializados con formas de gyoza, dumpling o similares.

La decisión fue establecida mediante la Disposición 690/2026 de la Subsecretaría de Defensa del Consumidor y Lealtad Comercial, publicada este lunes en el Boletín Oficial. La normativa comenzó a regir desde el mismo día de su publicación y contempla medidas específicas para los fabricantes, importadores, distribuidores y comercios que tengan unidades alcanzadas por la prohibición.

Según los fundamentos de la disposición, las autoridades recibieron denuncias vinculadas con juguetes importados que podrían contener determinadas sustancias químicas en concentraciones superiores a las admitidas por las normas técnicas aplicables a este tipo de productos.

Entre los compuestos mencionados en el documento oficial aparecen benceno, ftalatos y otras sustancias químicas. La disposición señala que la exposición a estos componentes podría producirse mediante contacto dérmico o inhalación, de acuerdo con las características de los artículos y sus materiales.

La medida también toma como antecedente alertas emitidas en el Reino Unido sobre productos de características similares. A partir de esos antecedentes y de las denuncias recibidas, las autoridades dispusieron restricciones para un grupo determinado de juguetes blandos que se comercializan en el mercado argentino.

Cuáles son los juguetes squishy incluidos en la prohibición

La Disposición 690/2026 identifica como alcanzados a determinados juguetes blandos elaborados con polímero plástico y presentados con formas de gyoza, dumpling o similares.

La normativa incluye distintas denominaciones comerciales que fueron detectadas en el mercado. Entre ellas se encuentran:

  • Squeezy Duplings
  • Dumpling Squishy
  • Dumpling Squishy Viral con Glitter y Orbis
  • Dumpling Squishy con Steamer Box
  • Otros productos similares que no cuentan con una marca declarada

La disposición no se limita a una única marca o denominación comercial. El criterio establecido también contempla productos que presenten características equivalentes a los modelos identificados, siempre que correspondan al tipo de juguete y material alcanzado por la regulación.

Las autoridades señalaron además que algunos de estos artículos son comercializados sin información ni advertencias en idioma español. La oferta puede encontrarse tanto en establecimientos físicos como en redes sociales, plataformas digitales y marketplaces.

La ausencia de información obligatoria constituye uno de los aspectos considerados dentro de los antecedentes de la medida, dado que los juguetes destinados a niños deben cumplir con requisitos específicos de seguridad y comercialización.

El Gobierno advirtió sobre los riesgos del Squeezy Dumpling (Foto: Secretaría de Industria)

El presidente de la Cámara Argentina de la Industria del Juguete (CAIJ), Matías Furió, explicó a iProfesional que "el Observatorio de la CAIJ monitorea de forma sistemática las alertas de organismos internacionales de seguridad de productos y a partir de allí se detectó la alerta sobre Squeezy Dumplings, emitida por el Reino Unido, que había derivado en el retiro del producto y en el decomiso de más de mil unidades allí.

"A partir de eso, hicimos un relevamiento propio del mercado argentino y confirmamos que había unidades circulando, tanto en plataformas de e-commerce como en comercios físicos. Con esa evidencia, presentamos la denuncia correspondiente ante la Subsecretaría de Defensa al Consumidor y Lealtad Comercial de la Nación", destacó Furió.

Qué deberán hacer los comercios que tengan estos juguetes

La entrada en vigencia de la disposición implica obligaciones para los distintos integrantes de la cadena de comercialización. Los fabricantes, importadores, mayoristas y minoristas que tengan en existencia productos comprendidos en la prohibición deberán retirarlos y proceder a su destrucción o desecho seguro e inmediato.

La medida alcanza a las unidades que no puedan acreditar el cumplimiento de los requisitos establecidos por la normativa. Por lo tanto, los comercios no podrán continuar ofreciendo esos productos al público mientras permanezcan comprendidos dentro de la prohibición.

La disposición también establece obligaciones específicas para quienes comercialicen estos artículos a través de internet. Los fabricantes, importadores y comerciantes que posean páginas web deberán informar de manera destacada los alcances de la medida.

La publicación deberá realizarse dentro de las 72 horas hábiles posteriores a la entrada en vigencia de la disposición. De esta manera, la información sobre los productos alcanzados deberá estar disponible también en los canales digitales utilizados para su comercialización.

La obligación de informar busca alcanzar tanto a los canales tradicionales como a los mecanismos de venta online, debido a que estos juguetes también pueden ofrecerse mediante plataformas digitales y redes sociales.

Qué productos quedan exceptuados

La prohibición establecida por el Gobierno no se aplica de manera automática a todos los juguetes squishy existentes en el mercado. La propia disposición establece una excepción para aquellos fabricantes, importadores y vendedores que puedan demostrar que sus productos cumplen con los requisitos técnicos de seguridad correspondientes.

Para acceder a esa excepción deberán contar con una declaración jurada de conformidad y con las certificaciones que acrediten la inocuidad del producto, además del cumplimiento de las normas técnicas de seguridad aplicables.

Esto implica que un juguete de características similares a los alcanzados por la disposición podrá quedar fuera de la medida si su responsable puede acreditar documentalmente que cumple con las exigencias previstas.

En el caso de las importaciones, la normativa establece que la Aduana podrá liberar la mercadería una vez que se verifique el cumplimiento de los requisitos correspondientes.

Por lo tanto, la existencia de un modelo similar a los identificados en la disposición no implica por sí misma que todas las unidades deban ser destruidas. La posibilidad de comercialización depende de que el responsable pueda demostrar que el producto cuenta con la documentación y las certificaciones requeridas.

El Gobierno prohibió juguetes squishy en todo el país por riesgos para la salud (Foto: Archivo)

Qué sustancias fueron mencionadas en la disposición

Uno de los fundamentos de la medida está relacionado con la posible presencia de sustancias químicas en determinados juguetes importados.

El documento oficial menciona específicamente al benceno y los ftalatos, además de otros compuestos, en relación con productos que podrían presentar concentraciones superiores a los límites establecidos por las normas técnicas de seguridad.

La disposición advierte sobre posibles vías de exposición asociadas al uso de estos artículos, entre ellas el contacto con la piel y la inhalación. Los antecedentes incorporados al expediente incluyen denuncias sobre juguetes comercializados en el país y referencias a alertas emitidas en otros mercados.

A partir de esta información, las autoridades determinaron la necesidad de establecer una prohibición sobre los productos incluidos en el alcance de la disposición, junto con un procedimiento para retirar las existencias que no puedan demostrar el cumplimiento de las condiciones exigidas.

Qué sanciones pueden aplicarse por incumplir la medida

Los responsables que continúen fabricando, importando, almacenando o comercializando productos alcanzados por la prohibición podrán quedar sujetos a las sanciones previstas por la Ley de Defensa del Consumidor y el Decreto 274/2019.

La disposición contempla además la posibilidad de que existan consecuencias penales cuando corresponda, de acuerdo con las circunstancias de cada caso y la legislación aplicable.

Las obligaciones alcanzan a los distintos actores de la cadena comercial. Esto incluye a quienes fabriquen los productos, a los importadores que los ingresen al país, a los distribuidores y mayoristas, y a los comercios que los ofrezcan a los consumidores.

El objetivo operativo de la medida es evitar que continúe la comercialización de las unidades que no puedan acreditar el cumplimiento de los requisitos técnicos de seguridad establecidos.

Qué organismos fueron notificados

La Subsecretaría de Defensa del Consumidor y Lealtad Comercial dispuso comunicar la medida a distintos organismos nacionales y jurisdicciones.

Entre los organismos incluidos se encuentran el Ministerio de Salud, la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) y las áreas vinculadas con comercio y defensa del consumidor de las distintas jurisdicciones del país.

La intervención de estos organismos contempla diferentes aspectos relacionados con la aplicación de la medida. Mientras que la autoridad de defensa del consumidor establece las condiciones de comercialización, los controles vinculados con el ingreso de mercadería quedan relacionados con las autoridades aduaneras.

La comunicación a las jurisdicciones permite, además, que los organismos locales de comercio y defensa del consumidor conozcan la prohibición y puedan intervenir dentro de sus respectivas competencias.

Desde cuándo rige la prohibición de los juguetes squishy

La Disposición 690/2026 fue publicada en el Boletín Oficial este lunes 31 de agosto de 2026 y comenzó a regir desde esa misma fecha.

A partir de su entrada en vigencia, los productos incluidos en el alcance de la norma quedan sujetos a las restricciones establecidas para su importación, fabricación, comercialización y almacenamiento.

Los responsables que tengan unidades alcanzadas deberán verificar si cuentan con la documentación que permita acceder a la excepción prevista. En caso contrario, deberán proceder al retiro y desecho seguro de las existencias, según las condiciones establecidas por la disposición.

La norma también incorpora obligaciones de comunicación para los canales digitales, con un plazo de 72 horas hábiles para que las páginas web de fabricantes, importadores y comerciantes informen de manera visible sobre los alcances de la prohibición.

De esta manera, la medida establece un régimen específico para los juguetes squishy con determinadas características y diferencia entre aquellos productos que no pueden demostrar el cumplimiento de las normas de seguridad y aquellos que cuentan con certificaciones y documentación de conformidad.

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