Electricista: cuánto cuesta desde arreglar un cortocircuito a renovar toda la instalación
Guía de precios de electricistas para reparar fallas en el tablero, colocar llaves térmicas o cambiar todo el cableado de una vivienda
Desde cambiar un tomacorriente hasta colocar un disyuntor o reemplazar todos los cables: cuánto cobra un electricista hoy y cuáles son los trabajos que más encarecen el presupuesto.
Una térmica que salta, un enchufe que deja de funcionar o una luz que empieza a titilar pueden parecer problemas menores. Sin embargo, cuando llega el electricista aparecen dos preguntas inevitables: qué hay que reparar y cuánto va a costar. A precios de hoy una reparación eléctrica sencilla puede resolverse a partir de algunas decenas de miles de pesos, pero si el problema está en una instalación antigua, hay que cambiar el tablero o renovar el cableado de una vivienda completa, la cuenta puede pasar rápidamente el millón y llegar a varios millones de pesos cuando se incorporan materiales.
Pero hay que tener en cuenta que los valores varían según la zona, la dificultad del trabajo y si el presupuesto contempla únicamente mano de obra o también materiales.
Cuánto cobra un electricista por una visita de diagnóstico
La primera diferencia está entre la visita y el trabajo propiamente dicho, ya que una visita para revisar una falla puede ubicarse aproximadamente entre $26.000 y $55.000. Ese importe puede funcionar como diagnóstico y, en algunos casos, descontarse si finalmente se contrata la reparación.
El precio aumenta cuando el profesional tiene que localizar una falla que no está a la vista, ya que no es lo mismo cambiar un tomacorriente que encontrar dónde se produce un cortocircuito dentro de una instalación antigua y es por eso que antes de aceptar un presupuesto conviene preguntar si la visita incluye diagnóstico, cuánto tiempo de trabajo contempla y si los materiales se cobran aparte.
Cuáles son los distintos precios que cobra un electricista, según los arreglos
Arreglar un cortocircuito: es uno de los problemas que más preocupa a los propietarios, ya que cuando se produce, la instalación puede hacer saltar la protección eléctrica. En este caso, el trabajo del profesional consiste primero en localizar el origen y después reparar o reemplazar el componente afectado.
El costo orientativo, según informan a septiembre desde Home Solution, puede ubicarse entre $58.000 y $92.000, aunque puede ser mayor si hay que romper paredes, cambiar cables o intervenir sobre varios circuitos. La diferencia entre ambos extremos es importante, ya que un cortocircuito en un tomacorriente accesible puede resolverse rápidamente, pero una falla oculta dentro de una pared puede demandar varias horas de trabajo y materiales adicionales.
Cambiar una térmica o instalar un disyuntor: la llave termomagnética es uno de los elementos básicos de protección de la instalación, pero cuando se deteriora o debe reemplazarse por una de características adecuadas al circuito, el trabajo puede costar aproximadamente entre $22.000 y $41.000 de mano de obra, según la misma fuente y a ese importe hay que agregar el precio de la térmica. Pero si el problema no está en la llave sino en la distribución del tablero, el presupuesto puede crecer considerablemente.
Otra consulta frecuente es la instalación de un disyuntor diferencial, cuya función es detectar determinadas fugas de corriente y desconectar el circuito para reducir el riesgo de accidentes eléctricos. En este caso, la colocación puede costar aproximadamente entre $27.000 y $48.000 de mano de obra, dependiendo de las características del tablero y del trabajo necesario. Obviamente el dispositivo se cobra aparte si no está incluido en el presupuesto.
Aquí también conviene evitar comparar únicamente el precio de dos presupuestos. Es importante verificar qué equipo se instala y qué trabajo realiza el profesional sobre el tablero.
En cambio, remplazar un tomacorriente o una llave son de los trabajos más simples, por los que pueden costar aproximadamente entre $18.000 y $24.000. Pero instalar una boca nueva es diferente. En ese caso puede ser necesario colocar una caja, tender cables y realizar canalizaciones, lo cual puede llevar el costo de mano de obra a unos $29.000-$70.000 y si además hay que hacer una instalación embutida, picar la pared y luego repararla, el presupuesto aumenta.
Instalar una luminaria: colocar una lámpara o luminaria también forma parte de los trabajos habituales y en este caso, el precio orientativo puede ubicarse entre $13.000 y $32.000, dependiendo del tipo de artefacto y de las condiciones existentes. Pero si no existe una conexión eléctrica en el lugar elegido, deja de ser simplemente una colocación de luminaria y pasa a ser una instalación de una nueva boca.
Ventilador de techo: La colocación de un ventilador de techo puede demandar entre $47.000 y $76.000, aproximadamente, pero hay que tener en cuenta que la instalación puede complicarse si el techo no tiene una estructura adecuada para soportar el equipo o si es necesario llevar una nueva conexión eléctrica.
Aire acondicionado: los equipos de aire acondicionado tienen un consumo que debe ser contemplado por la instalación eléctrica. Es por ello que la colocación de un circuito o conexión específica puede costar aproximadamente entre $46.000 y $97.000, según las características del trabajo. Hay que considerar además que en una vivienda antigua puede ser necesario instalar un nuevo circuito desde el tablero, lo que eleva el presupuesto. Este incremento se suma al alza generalizada que registran los precios de servicios de mantenimiento del hogar durante el último semestre
El gran salto: cambiar los cables de la casa. El problema aparece especialmente en viviendas antiguas, en las que una instalación puede haber sido diseñada para una época en la que el consumo eléctrico era mucho menor. Hoy una casa concentra heladera, lavarropas, termotanque, microondas, aire acondicionado, computadoras, televisores y otros equipos y si los cables son antiguos, están deteriorados o la instalación no tiene suficientes circuitos, el electricista puede recomendar un recableado.
Un trabajo parcial, por ejemplo en un ambiente, puede ubicarse aproximadamente entre $150.000 y $310.000 de mano de obra, pero cuando se trata de una vivienda de tres ambientes y se realiza un cableado integral, el costo puede ubicarse en torno de $1 millón a $2 millones, antes de sumar todos los materiales necesarios. Ahí aparece la diferencia entre una reparación y una obra eléctrica.
Cuánto cuesta cambiar el tablero: el tablero es otro de los puntos que puede disparar la factura, pues si una vivienda tiene pocas protecciones, componentes antiguos o una distribución inadecuada, puede ser necesario reemplazarlo. En tal caso, un tablero nuevo de cuatro a seis circuitos puede representar aproximadamente $155.000 a $360.000, según el alcance del trabajo y si el presupuesto contempla o no materiales, pero en viviendas grandes, con mayor cantidad de circuitos, el costo puede ser superior.
Puesta a tierra: la puesta a tierra es otro trabajo que aparece con frecuencia cuando se revisan instalaciones antiguas. El costo orientativo puede ubicarse entre $57.000 y $121.000, pero depende de las características de la vivienda y de qué elementos haya que incorporar. Como en todos los casos, el propietario debe preguntar si el precio contempla solamente la mano de obra o también la jabalina, conductor, caja y demás componentes.
Cuándo conviene renovar toda la instalación: no siempre resulta conveniente reparar una instalación vieja problema por problema, ya que si los cables están deteriorados, faltan circuitos, no existe una puesta a tierra adecuada o el tablero quedó chico para el consumo actual, puede ser más razonable analizar una renovación. Y entonces, el inconveniente es el costo inicial.
Una renovación completa puede implicar más de $1 millón solamente en mano de obra, y el gasto total será mayor al sumar materiales y eventuales trabajos de albañilería y es por eso que en una vivienda antigua, el diagnóstico previo es clave.
Cuánto implica la mano de obra del electricista en el presupuesto
Antes de solicitar un presupuesto o encargar un trabajo, debe tenerse en cuenta que hay una diferencia fundamental entre mano de obra y materiales. Un presupuesto de $50.000 puede parecer caro o barato hasta saber qué incluye. Si el electricista debe comprar cables, térmicas, disyuntor, cajas, tomacorrientes, caños y otros componentes, el costo final puede ser muy diferente y es por eso que ante un trabajo de cierta magnitud, conviene pedir un presupuesto desagregado. También hay que preguntar qué ocurre si al comenzar el trabajo aparece una falla adicional.
Ante estas eventualidades, el propietario debería pedir que el presupuesto detalle qué se va a hacer, qué materiales se utilizarán, cuánto corresponde a mano de obra y cuánto a materiales y también conviene consultar si la visita se cobra aunque finalmente no se realice el trabajo y si existe algún tipo de garantía sobre la reparación.
En trabajos que involucran el tablero, la instalación general o una renovación importante, es fundamental recurrir a un profesional habilitado o matriculado cuando corresponda, porque el objetivo no debería ser solamente que vuelva la luz, sino que una reparación eléctrica bien hecha deje una instalación segura y adecuada para el consumo que tendrá la vivienda.
Y la diferencia entre un arreglo de $20.000 o $30.000 y una renovación de $1 millón o más muchas veces no está en el electricista, sino en el estado de los cables, el tablero y toda la instalación que hay detrás de la pared.