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ALERTA

Gastos de mantenimiento: el costo invisible anual de tener una casa supera los $5,5 millones

Un informe revela que el mantenimiento preventivo de una vivienda promedia los $5,5 millones anuales frente a los $7,5 millones del esquema reactivo
04/09/2026 - 09:35hs
Fachada de casa con pileta con cuatro reposeras sobre el cesped verde

Puntos importantes

Checkbox Checked Mantener una casa cuesta hasta $7,5 millones anuales, con mano de obra en alza.
Checkbox Checked El mantenimiento preventivo cuesta $5.544.000 anuales, mientras el reactivo sube a $7.516.500.
Checkbox Checked Prevenir fallas en la vivienda resulta más del doble económico en reparaciones que esperar a resolverlas.

Pagar el alquiler o la cuota del crédito es solo la parte visible de tener una casa. Después aparece un gasto menos evidente, pero inevitable: mantenerla.

En julio, el Índice del Costo de la Construcción (ICC) en el Gran Buenos Aires que elabora el INDEC registró una suba mensual del 2,1%, acumuló un 19,2% en lo que va del año y un 32,5% en los últimos doce meses. Pero, para pensar en el mantenimiento cotidiano del hogar, hay un dato especialmente relevante dentro de ese número: la mano de obra aumentó 2,5% en el mes, casi un punto porcentual por encima de los materiales, que subieron 1,6%.

Traducido a la vida cotidiana, en julio el componente asociado al trabajo necesario para construir y reparar aumentó más que el de los materiales. Y es justamente una parte del presupuesto familiar para la que pocos hogares reservan dinero: no es el alquiler ni la cuota del crédito, sino lo que cuesta sostener la vivienda en condiciones.

Una casa tipo para ponerle números al mantenimiento

Para no quedarnos en una afirmación abstracta, armamos la comparación sobre una vivienda concreta: una casa familiar de entre 80 y 100 m² cubiertos, con patio, un baño, cocina, gas, electricidad, tanque de agua y dos equipos de aire acondicionado. Es, a grandes rasgos, una casa tipo de una familia de clase media.

Con esa base construimos dos canastas, tomando como referencia los precios del relevamiento mensual elaborado por Focus Market en base a Todo Resuelto para CABA y el Gran Buenos Aires.

La primera representa un escenario de mantenimiento preventivo: una casa en la que se realizan controles y tareas periódicas antes de que aparezcan problemas importantes.

La segunda plantea un escenario de mantenimiento reactivo: la misma vivienda, pero sin esas intervenciones preventivas y resolviendo distintas fallas a medida que aparecen.

En ambos casos mantenemos constantes dos gastos habituales: un servicio de limpieza semanal —52 servicios al año— y mantenimiento quincenal del patio —24 servicios anuales—. Así, la diferencia entre las dos canastas queda concentrada en la forma de enfrentar el mantenimiento y las reparaciones.

Prevenir: $5,5 millones al año para sostener la casa

En el primer escenario incluimos un service anual para cada uno de los dos equipos de aire acondicionado, una revisión de la instalación de gas, un control eléctrico, un repaso de plomería, la limpieza y desinfección del tanque de agua, una destapación preventiva de desagües, un ajuste de cerrajería y retoques de pintura.

A eso se suman la limpieza semanal y el mantenimiento del patio.

Con esos supuestos, el costo anual estimado del mantenimiento preventivo asciende a $5.544.000.

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El costo anual de mantener una casa supera los 5 millones de pesos y aquí se puede ver el presupueto anual estimado de mantenimiento de pintura, patio,cerrajería,gas,plomería y aires acondicionados.

Pero buena parte de esa cifra no corresponde a arreglos. La limpieza semanal y el mantenimiento del patio representan por sí solos $4.108.000 al año. Las tareas vinculadas específicamente con mantenimiento y prevención suman los $1.436.000 restantes.

Esperar a que algo se rompa: $7,5 millones al año

En el segundo escenario cambia la lógica. Ya no se hace un service preventivo al aire acondicionado, sino que se lo repara cuando aparece una pérdida de refrigerante. No se revisa la instalación eléctrica, sino que se llama a un técnico para resolver un cortocircuito. Los desagües no reciben una limpieza preventiva: se destapan cuando el agua ya no corre correctamente.

La misma lógica se aplica al resto de la vivienda: cambiar un termotanque, reparar una pérdida de plomería, reemplazar una cerradura averiada o volver a pintar un sector afectado.

Bajo los supuestos de esta canasta, la misma casa alcanza un costo anual estimado de $7.516.500.

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Resolver las fallas una vez que aparecen implica un gasto en mantenimiento y reparaciones más de 2 veces superior al de prevenirlas.

La diferencia entre ambos escenarios es de $1.972.500 al año, casi $2 millones. Y la comparación resulta todavía más clara si se dejan de lado los dos gastos que permanecen iguales en ambas canastas.

La limpieza y el mantenimiento del patio cuestan $4.108.000 tanto para la vivienda que previene como para la que reacciona frente a las fallas. Al aislar esos gastos habituales, el desembolso destinado específicamente a mantenimiento y reparaciones pasa de $1.436.000 en el escenario preventivo a $3.408.500 en el reactivo.

En otras palabras, dentro del ejercicio planteado para esta nota, resolver las fallas una vez que aparecen implica un gasto en mantenimiento y reparaciones más de dos veces superior al de prevenirlas.

No todas las viviendas cuestan lo mismo

La casa familiar que usamos como referencia no representa, por supuesto, a todos los hogares. El tamaño, la cantidad de equipos, la presencia de espacios exteriores y el estado de la propiedad pueden cambiar considerablemente la cuenta.

Por eso vale la pena comparar algunos costos entre un departamento, una casa familiar y una vivienda de mayor tamaño.

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Mudarse a una vivienda más grande no implica solamente pagar más por los mismos servicios. Aquí una comparativa de costos de mantenimiento de un departamento, una casa familiar pequeña y una grande.

Del departamento a la casa: aparecen gastos que antes no existían

El patio es el ejemplo más evidente. No se trata solamente de que el gasto aumente con el tamaño de la propiedad: en el departamento directamente no existe. Este ítem pasa de $0 en el departamento de referencia a $97.500 por servicio en la casa familiar y $217.500 en la casa grande. Una familia que se muda de un departamento a una vivienda con jardín incorpora así un gasto que antes ni siquiera figuraba en su presupuesto.

La pintura también muestra una diferencia considerable. El costo de referencia pasa de $355.000 en el departamento a $990.000 en la casa familiar y $2.130.000 en la casa grande. Entre los dos extremos, el desembolso se multiplica por seis.

El aire acondicionado, en cambio, es más predecible: en este ejercicio, el costo escala directamente con la cantidad de equipos. El service de un aire cuesta unos $72.500; el de dos, $145.000; y el de cuatro, $290.000.

La limpieza también presenta una brecha importante. Un servicio de referencia ronda los $24.000 para un departamento, $34.000 para la casa familiar y $148.500 para una vivienda de 300 m².

La conclusión es que mudarse a una vivienda más grande no implica solamente pagar más por los mismos servicios. En algunos casos, aparecen directamente nuevos rubros de mantenimiento que antes no formaban parte del presupuesto.

Cuánta plata habría que reservar cada mes

Los costos anuales permiten dimensionar el problema, pero para ordenar las finanzas del hogar puede resultar más útil traducirlos a una reserva mensual. En nuestra casa de referencia, cubrir la canasta de mantenimiento preventivo requeriría separar aproximadamente $462.000 por mes. En el escenario reactivo, en cambio, el equivalente mensual asciende a $626.375. La diferencia es de $164.375 por mes.

No significa necesariamente que una familia desembolse exactamente esa suma todos los meses. De hecho, uno de los principales problemas del mantenimiento reactivo es justamente el contrario: los gastos suelen aparecer de manera irregular. Durante algunos meses puede no pasar nada y, de repente, acumularse una reparación de cientos de miles o incluso millones de pesos. Por eso, pensar el costo en términos mensuales sirve como una forma de construir una reserva y evitar que cada rotura se convierta además en una emergencia financiera.

Prevenir cuesta, pero reaccionar puede costar mucho más

Puesto en limpio, la casa familiar utilizada para este ejercicio demanda $5.544.000 al año bajo el esquema preventivo y $7.516.500 en el escenario reactivo. La brecha es de $1.972.500 anuales.

Como la limpieza semanal y el mantenimiento del patio pesan exactamente lo mismo en ambos casos —$4.108.000—, toda esa diferencia aparece en el componente de mantenimiento y reparaciones. Allí, la cuenta pasa de $1.436.000 a $3.408.500.

Prevenir no es gratis. Pero, bajo los supuestos de esta comparación, esperar a que los problemas aparezcan puede hacer que la factura de los arreglos sea más del doble.

El segundo costo de tener una casa

El último dato del ICC ayuda a entender por qué esta cuenta merece un lugar propio en el presupuesto familiar. En julio, mientras los materiales aumentaron 1,6%, la mano de obra subió 2,5%. Y buena parte del mantenimiento cotidiano de una vivienda depende precisamente de contratar ese trabajo.

Tener una casa, entonces, no termina cuando se paga el alquiler o la cuota del crédito. Hay un segundo costo, menos visible pero constante, que aparece se lo planifique o no.

La diferencia está en cómo se lo enfrenta: reservar de a poco para mantener la vivienda o desembolsar de golpe cuando la canilla ya no cierra, el aire deja de enfriar o aparece una mancha de humedad en la pared.