"A Candela la vi fiambre y le hice RCP": la polémica frase de Facundo Moyano en una nota
Facundo Moyano volvió a negar las acusaciones de violencia de género contra su novia, la modelo Candela Arizaga. El sindicalista concedió una entrevista a Moria Casán en Canal 13 y dio su versión sobre lo ocurrido la madrugada del 4 de agosto en su departamento de Belgrano.
El ex diputado peronista enfrenta una imputación por lesiones leves agravadas en contexto de violencia de género y privación ilegítima de la libertad. Pero en diálogo con la conductora, insistió en su inocencia.
"Candela casi se muere.Yo lo dije porque se desmayó o la quedó o tuvo una experiencia cercana a la muerte o tuvo algo que yo la vi fiambre y le hice RCP. Capaz que no sirvió para nada. Y aparte está todo documentado. Yo sé por qué lo digo. Lean el expediente y yo lo voy a demostrar", aseguró el hijo del líder camionero Hugo Moyano, visiblemente alterado durante la nota.
La versión de Moyano sobre lo que pasó en el departamento
El acusado fue tajante al referirse a las pruebas del caso. "Mi verdad en este caso, es la verdad. Es la verdad objetiva", afirmó.
"Lo único que le tengo que aclarar son los delitos que se me imputan, que se están investigando, que no soy culpable, porque si fuera culpable estaría preso", sostuvo Moyano.
Según el sindicalista, no habría ningún elemento probatorio en su contra. Por eso cuestionó que hubiera sido detenido inicialmente.
En ese sentido, insistió en un punto clave. "Candela jamás dijo ni que había tomado cocaína ni que la tuvo detenida", aseveró.
"No lo dijo nunca", remarcó el entrevistado ante la conductora.
Acusaciones contra un policía y críticas a periodistas
Moyano apuntó directamente contra un efectivo policial. "Lo dice un policía que me pegó y se lo dije al comisario de la 13A", denunció.
Identificó al agente como Ezequiel Ríos y lo acusó de golpearlo. "Me pegó porque es un cobarde, porque tiene abuso de autoridad y porque es un corrupto. Y lo demuestro", sentenció.
Según el sindicalista, ese policía nunca habló con Candela. "Candela no podía hablar, Moria. Candela no estaba. Había otra cosa dentro de Candela", relató.
El hijo de Hugo Moyano admitió no saber qué le pasó exactamente a su novia. "No sé lo que le pasó, si fue un brote... no lo sé porque no soy médico y me puedo equivocar", dijo.
Pero insistió en su versión del paro cardíaco. "Cuando tuvo lo que yo creí que era un paro cardíaco, llamé y dije que tuvo un paro cardíaco y está documentado".
Moyano también cuestionó el tratamiento mediático del caso. Se quebró al decir que llora porque "no puede ver a Candela" por la prohibición judicial.
Lo único que le importa, según afirmó, es que su novia le crea. "Me molesta que hay gente que es cercana, que también le entra la duda", expresó con evidente malestar.
El sindicalista se refirió a versiones periodísticas sobre su caso. Mencionó un episodio en el programa de Mirta Legrand sin dar nombres.
"Una mina se sienta en el lugar que me invitaron a mí y dice: 'Acá alguien está mintiendo. Yo tengo pruebas de que el perro tomó falopa de un espejo'", relató indignado.
Moyano cuestionó tener que salir a desmentir versiones que considera absurdas. "¿Yo tengo que aclarar que el perro no tomó falopa? ¿Yo lo tengo que aclarar?", se preguntó.
También desmintió versiones sobre pagos a su abogado. Según esas versiones, su padre Hugo Moyano habría pagado u$s250.000 a Juan Pablo Fioribello.
"Una me dice que como Facundo Moyano está peleado con el padre, solamente le dejó cincuenta lucas y ahora quiere que se le devuelvan", comentó el sindicalista.
Calificó esas versiones como falsas. "Esta piba claramente está equivocada o es muy mala o es muy mentirosa", sentenció sin identificar a la periodista.
Por qué decidió hablar ahora del caso
El acusado explicó su decisión de dar la nota. "Yo hablo ahora porque no hice nada, por lo menos no hice nada de lo que se me endilga", aseguró.
Moyano se mostró resignado ante el escrutinio público. "Yo me puedo bancar que me digan corrupto, que tengo esto. Ahora un chorro también, que tengo un campo, que tengo caballos".
El sindicalista se quejó de tener que justificarse constantemente. "Siento que todos pueden hablar de mí. Pero nadie tiene que justificar nada y yo tengo que justificar".
"Y lo acepto, lo hago. Pero, si lo hago con mala cara, me critican. Si lo hago con buena cara, estoy muy tranquilo", agregó con frustración.
Según el entrevistado, recibe críticas sin importar lo que haga. "Si no hablo, es porque no hablo. Si hablo, es porque hablo", planteó.
Pero dejó en claro cuál es su verdadera preocupación: "No me voy a enfermar por esto. Me voy a enfermar si Candela cree eso", concluyó el sindicalista en la entrevista con Moria Casán.
La nueva imputación por desobediencia judicial
La semana pasada, la justicia agregó un nuevo capítulo al caso. Moyano fue imputado por desobediencia por un presunto encuentro con Candela Arizaga.
Según fuentes judiciales consultadas por Infobae, el episodio habría ocurrido entre el 31 de agosto y el 11 de septiembre.
El lugar del presunto encuentro fue un hotel cinco estrellas. El establecimiento está ubicado sobre la avenida Belgrano al 500.
De acuerdo con la resolución fiscal, Moyano habría mantenido al menos un encuentro con Arizaga en una habitación del hotel. Esto habría sucedido mientras estaban vigentes las medidas restrictivas.
La prohibición judicial le impedía acercarse o contactarse con la modelo. Esa medida cautelar sigue en pie mientras avanza la investigación por violencia de género.