Paradoja Messi-Ronaldo: uno se va con aplausos y el otro casi echado de la Selección

Se enfrentaron durante años en la Liga española, pero mientras el portugués festejaba con su Selección, Lio sufría. Ahora es todo lo contrario
Paradoja Messi-Ronaldo: uno se va con aplausos y el otro casi echado de la Selección

Durante más de una década, Lionel Messi y Cristiano Ronaldo fueron dos caras de una misma rivalidad. El argentino en Barcelona y el portugués en Real Madrid protagonizaron el gran duelo individual del fútbol mundial, con enfrentamientos que trascendieron las camisetas y dividieron a millones de hinchas. LaLiga registra 45 partidos de Messi frente al Real Madrid, con 26 goles, mientras que Ronaldo convirtió 18 ante el Barcelona.

Pero hubo otra competencia, menos visible y mucho más particular: la relación que cada uno construyó con los hinchas de su país y con sus respectivas selecciones.

Y en ese terreno, la historia de ambos ofrece hoy una paradoja. En 2016, mientras Cristiano Ronaldo levantaba con Portugal el primer gran título de su historia, la Eurocopa, Messi anunciaba que dejaba la Selección argentina. Diez años después, el escenario se invirtió casi por completo.

Messi cerró su ciclo con la camiseta argentina con una despedida organizada a la altura de un ídolo nacional. Ronaldo, en cambio, atraviesa una situación de tensión con Portugal después de abandonar la concentración y quedar fuera de los últimos partidos de la Nations League. Aunque el entrenador Jorge Jesus dejó abierta la puerta para su regreso y el presidente de la Federación Portuguesa sostuvo que continúa siendo parte de los planes del equipo, el episodio dejó una imagen inesperada para el final de su carrera internacional.

De la frustración de Messi al título de Cristiano en 2016

El año fue el mismo. Todo ocurrió en 2016, mientras ambos competían en España. Messi tenía 29 años y venía de perder con Argentina la final de la Copa América Centenario ante Chile, en una definición por penales en la que había fallado su remate. Era la cuarta final importante que perdía con la Selección y, todavía sin un título mayor con el equipo, anunció su retiro internacional.

"Se terminó para mí la selección", había dicho aquella noche. Fue el punto final después de años de frustraciones y sinsabores con la camiseta albiceleste, entre los que se incluyeron las eliminaciones de la Copa América en 2011, que se jugó en Argentina, la derrota en la final con Chile en 2015 y el doloroso segundo puesto en el Mundial 2014.

La reacción de los hinchas fue inmediata. Pero, lejos de consolidar un rechazo, aquella renuncia comenzó a modificar la relación entre Messi y el público argentino. Con el tiempo, el jugador regresó y terminó construyendo una etapa que cambió definitivamente su vínculo con la Selección.

Ese mismo año, apenas unas semanas después, Cristiano vivía exactamente lo contrario. Portugal se consagraba campeón de Europa por primera vez. Ronaldo se lesionó en el primer tiempo de la final contra Francia, pero siguió alentando desde el banco y luego levantó el trofeo como capitán. El gol de Éder en el minuto 109 selló el 1-0 y convirtió a Portugal en campeón de la Euro 2016.

Para Cristiano, aquel título tuvo un significado especial. Años después, al repasar aquella temporada, la definió como "la cima de mi carrera" por haber conseguido el primer gran trofeo de Portugal.

El fútbol le dio revancha y Messi alcanzó la gloria

Lo que ocurrió después terminó modificando completamente aquella fotografía. Messi volvió a la Selección y, bajo el ciclo de Lionel Scaloni, pasó de ser cuestionado por una parte de los hinchas a convertirse en el gran referente de una generación campeona.

Llegaron la Copa América 2021, la Finalissima 2022, el Mundial de Qatar y otra Copa América en 2024. En el camino, Messi dejó de ser solamente el futbolista argentino que había ganado todo con Barcelona para convertirse también en el capitán que finalmente consiguió los títulos que durante años se le habían reclamado.

La relación con los hinchas también cambió. Aquellas críticas de los primeros años, cuando algunos sectores cuestionaban su compromiso con la camiseta argentina, quedaron prácticamente sepultadas por una etapa de éxitos que terminó consolidándolo como una figura central de la historia de la Selección.

Por eso, su despedida de este martes en el Monumental adquirió un significado particular. Messi no se va después de una derrota ni en medio de una discusión con la Selección: se retira después de haber completado el recorrido que durante tantos años se le reclamó.

La AFA cerró su etapa con un homenaje y el estadio se preparó para despedir al jugador que terminó como máximo goleador y futbolista con más partidos de la historia argentina: 207 encuentros y 125 goles.

Cristiano, de héroe de Portugal a un final incierto

El contraste con Ronaldo aparece justamente ahora. A los 41 años, el portugués sigue siendo el máximo goleador histórico y el jugador con más presencias de Portugal, con 146 goles en 234 partidos. Sin embargo, su última etapa con la selección quedó atravesada por una disputa con Jorge Jesus.

Ronaldo abandonó la concentración después de quedar como suplente ante Noruega y conocer que tampoco sería titular frente a Dinamarca. La Federación Portuguesa confirmó su salida del grupo y, posteriormente, el propio jugador explicó que existieron desacuerdos con el entrenador sobre su participación y sobre cómo se comunicó públicamente la situación.

La polémica detrás de una carta de Cristiano

Cristiano Ronaldo difundió un extenso comunicado en el que explicó el conflicto que mantuvo con Jorge Jesus, entrenador de la Selección de Portugal, y reveló el contenido de un documento que el técnico debía leer públicamente pero que finalmente nunca mencionó.

El texto estaba preparado para la conferencia de prensa previa al partido de Portugal frente a Dinamarca por la Liga de Naciones de la UEFA. Sin embargo, Jesus no pronunció las palabras acordadas y, según la versión del delantero, esa situación terminó desencadenando su posterior salida de la concentración del seleccionado portugués.

Ronaldo dio a conocer su versión este martes a través de un comunicado que fue replicado por la prensa portuguesa. Allí explicó que el documento había surgido de una reunión realizada 48 horas después del partido contra Noruega, en la que participaron el propio futbolista, Jorge Jesus y Simão Coutinho, director deportivo del Al Nassr.

Según el relato del delantero, durante ese encuentro el entrenador le pidió disculpas en privado por la situación generada en Oslo y se comprometió a repetir públicamente esas disculpas, con Coutinho como testigo, para cerrar definitivamente la discusión por los minutos que Ronaldo no disputó ante Noruega.

El acuerdo entre ambas partes contemplaba varios puntos que el seleccionador debía aclarar frente a los periodistas. Entre ellos, que Cristiano Ronaldo nunca le había pedido jugar, que el plan de minutos previsto para la temporada había sido una propuesta exclusiva de Jesus y que no volvería a ocurrir que el delantero fuera enviado a calentar sin terminar ingresando al campo.

Precisamente, el sexto de los ocho puntos del documento fue el que mayor repercusión generó. El texto había sido revisado y validado personalmente por Ronaldo antes de ser entregado al entrenador.

Allí aparecía una comparación directa con dos de las máximas figuras de la historia del fútbol:

"Cometí un error al poner a calentar a alguien de la talla de Pelé o Maradona para luego no incluirlo en el partido. Si fuera hoy, no lo haría", señaló.

La frase hacía referencia a la decisión de Jesus de hacer calentar a Ronaldo durante el encuentro y luego no darle minutos. Sin embargo, el entrenador nunca pronunció esa declaración durante la conferencia previa al duelo contra Dinamarca.

Ronaldo aseguró que la actitud de Jesus ante los medios fue completamente diferente de la que había mostrado durante la reunión privada. Según su relato, lo que escuchó en la conferencia "no tenía nada que ver con nuestra reunión".

El portugués también cuestionó el tono utilizado por el entrenador y habló de "expresiones y agresividad que no creo que estuvieran justificadas". Además, describió una postura de Jesus como de "yo quiero, yo puedo y yo mando", que, según sostuvo, contrastaba con la actitud que había tenido durante el encuentro previo.

El escrito no solo contemplaba las disculpas por lo ocurrido en el partido ante Noruega. También incluía una serie de consideraciones favorables hacia Ronaldo y su recorrido con la Selección de Portugal.

El segundo punto destacaba "el peso y la influencia positiva que ha tenido en la Selección Nacional durante 24 años consecutivos".

En otro de los apartados, el documento señalaba que Cristiano "nunca cuestionó mis decisiones" y que había tenido un comportamiento "ejemplar, leal y profesional" durante todo el proceso.

Un final de carrera muy distinto para dos leyendas

La diferencia con Messi resulta evidente: mientras Argentina realizó una despedida para celebrar una carrera que terminó de la manera soñada, Portugal atraviesa una discusión sobre cómo terminará la historia de su máximo ídolo.

Eso no significa que Ronaldo haya sido expulsado definitivamente de la Selección. De hecho, tanto Jesus como la Federación dejaron abierta la posibilidad de su regreso. El propio futbolista también aseguró que continúa disponible para Portugal.

En 2016, Messi renunciaba mientras Ronaldo festejaba. En 2026, Messi se despide entre homenajes mientras Ronaldo protagoniza una salida conflictiva que dejó en suspenso su futuro internacional.

Dos carreras extraordinarias, dos rivales que marcaron una época y dos vínculos diferentes con sus selecciones. La última diferencia, quizás, es la más inesperada: el argentino que durante años tuvo que convencer a su propio público termina siendo despedido como un ídolo; el portugués que llevó a su país a su primer gran título atraviesa, en cambio, uno de los momentos más incómodos de su relación con la camiseta nacional.

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