Olas gigantes, el temor de los buques
Las olas gigantes eran hasta ahora uno de los grandes mitos entre los marinos de todo el mundo. La Agencia Espacial Europea (ESA) no sólo ha corroborado su existencia sino que además asegura que estas olas, que pueden alcanzar 30 metros de altura, son la principal causa del hundimiento de cargueros y navíos mercantes ya que éstos están preparados e implementados para resistir únicamente olas de quince metros de alto.En diciembre de 2000, la Unión Europea (UE) puso en marcha un proyecto científico llamado MaxWave (ola gigante) para confirmar la aparición generalizada de este tipo de olas y estudiar sus causas y los lugares donde se producen. Y, según publicó Tylog, hace poco menos de un mes la ESA anunciaba que sus satélites ERS habían aportado pruebas suficientes que confirmaban la existencia de este fenómeno. Relatos de marinosEn febrero de 1995, el fastuoso Queen Elisabet II se topó con una ola de 20 metros de altura mientras realizaba una travesía por el Atlántico Norte. "Era una inmensa muralla de agua y parecía como si nos abalanzáramos hacia los acantilados White Clifs de Dover (Reino Unido)", dijo una vez en tierra el capitán del buque, Ronald Warwick, un veterano marino con una estirpe familiar vinculada siempre a los océanos.Otro caso que destaca la ESA son las olas que azotaron el Atlántico Sur entre febrero y marzo de 2001. í‰stas destrozaron el puente a los cruceros Caledonian Star y Bremen. í‰ste último permaneció a la deriva durante dos horas ya que el impacto de la ola estropeó sus sistemas de navegación y propulsión. Este fenómeno, que también afecta a las plataformas marinas, provoca, según la ESA, el hundimiento de dos buques cada semana.Pronosticar las olasLa Agencia pretende ahora examinar más datos procedentes de satélites con el objetivo de analizar la posibilidad de realizar pronósticos de cuándo se van a producir las olas gigantes. í‰stas suelen estar vinculadas a zonas donde las olas comunes topan con corrientes y remolinos oceánicos. La fuerza de las corrientes concentra la energía de la ola y hace que el tamaño de ésta aumente desmesuradamente.Existen zonas donde el riesgo es mayor como, por ejemplo, en las corrientes de Agulhas en Sudáfrica o en la Corriente del Golfo en el Atlántico Norte, en interacción con las olas que bajan del mar de Labrador. No obstante, las corrientes no son las únicas causas de la formación de las monstruosas olas, los prolongados vientos fruto de intensas y duraderas tormentas -más de 12 horas- pueden aumentar las olas que se mueven a la misma velocidad que dichos vientos. En el caso de que las olas se desplacen de manera más rápida que el viento éstas se adelantarán a la tormenta y terminan por disiparse. En el caso contrario, se quedan atrás y también desaparecen