El Gobierno canceló la baja del IVA
El Gobierno dio marcha atrás con el anuncio de baja de impuestos y descartó ayer el proyecto para rebajar la alícuota del IVA en los próximos treinta días. El ministro de Economía, Roberto Lavagna, anunció que ante la falta de garantías para lograr una reducción de precios, se decidió mantener la tasa en los niveles actuales."Hoy se tomó la decisión de desactivar la rebaja del IVA que estaba en estudio porque los sectores empresarios advirtieron que no iba a provocar una reducción de precios", explicó el ministro durante la presentación en el Congreso del proyecto de Presupuesto para 2005.La declaración del ministro llegó apenas 24 horas después de que el propio funcionario indicara que se tomaría unos días más para resolver la posible rebaja de impuestos.Ayer, en cambio, ante los legisladores, Lavagna dio por terminada la discusión y anticipó que hoy se reunirá con el presidente Kirchner para desactivar la iniciativa.A principios de mes, el propio Lavagna había revelado que Economía tenía bajo estudio diversos proyectos para reducir impuestos, destinados a alentar el consumo, dado el margen logrado a partir del alto nivel de excedente fiscal. Una de esas alternativas era la de aplicar una fuerte rebaja en el IVA para los productos de primera necesidad o bien una reducción generalizada transitoria, pero de entre uno y tres puntos, con posibilidades de ser extendido en el tiempo.Por su lado, la CGT también se había montado sobre la iniciativa oficial y exigió al Gobierno una fuerte reducción del IVA para los productos que integran la canasta básica alimentaria, a lo que el Presidente respondió que el Gobierno estaba dispuesto a "tomar medidas en algún momento para aumentar el consumo".Sin embargo, entidades de consumidores, tributaristas y hasta los empresarios advirtieron que un recorte parcial en la alícuota no implicaría necesariamente una rebaja en los precios.Dentro del propio Gobierno la medida generó una fuerte controversia que dividió a quienes optaban por una rebaja selectiva de los que impulsaban un recorte generalizado que dejó expuesto, por ejemplo, al titular de la AFIP, Alberto Abad, quien se opuso desde un principio.En este contexto, Lavagna aconsejó archivar la iniciativa, lo cual le ayuda a ahorrarse los $1.450 M de costo fiscal que representaba la medida y decidió anunciarlo cuanto antes para evitar que la expectativa de rebaja impositiva llevara a los consumidores a postergar compras. Impuesto al chequeSin embargo, se mantiene la expectativa en torno de la posible rebaja de otros impuestos, como el impuesto al cheque. La rebaja de la alícuota de este gravamen, admitido como "distorsivo" por Lavagna, también estaba bajo estudio. En cualquier caso, la situación de las cuentas fiscales, con un superávit que duplicará a fin de año la meta prevista, deja al Gobierno amplio margen de maniobra para avanzar en una disminución de la carga tributaria en pos de estimular el consumo. Máxime si, tal como vienen repitiendo en el Gobierno, no está previsto incrementar los recursos que se destinarán al pago de la deuda.