Mini reestructura su gama para hacer cada modelo más rentable y eficiente

En la marca estiman que la venta de autos premium aumentará hasta 2020. El desafío está en orientar la gama hacia el cliente y hacer cada modelo más rentable
Por Guillermina Fossati
AUTOS - 11 de Agosto, 2015
Mini ha decidido dar un giro a su estrategia con la prioridad de incrementar sus ventas pero no de cualquier manera, sino haciendo cada entrega más rentable. Ese es el objetivo que se fijaron desde la marca que el año pasado sufrió una caída en ventas y que ahora apuesta al crecimiento de modelos premium.Según Peter Schwarzenbauer, máximo responsable de Mini, este año se venderán 360.000 unidades y estima que el mercado premium de los turismos urbanos y compactos crecerá un 4% en los próximos años. Estos coparán el 27% de los vehículos premium que se vendan en todo el mundo en 2020. Con el crecimiento en lo que va de 2015 y con unas previsiones al alza en los siguientes ejercicios, toca orientar la gama hacia el cliente y hacia la rentabilidad por  auto fabricado.El primer paso que ha dado Mini ha sido renovar su imagen de marca. El logo deja de ser tridimensional y será negro y de trazos muy simples. Junto a ello, Mini tendrá una gama de cinco modelos para cubrir la demanda: los dos más vendidos, el Countryman y el Mini clásico de tres puertas junto al nuevo de cinco puertas. A final de año llega el Clubman, que tendrá seis puertas, y falta por conocer el quinto elemento, que llegaría en 2016. Mini basa su mayor número de entregas en el Countryman y en el Mini clásico. El tercero en discordia es el Mini de 5 puertas, un recién llegado. Estos tres modelos copan el 89% de las ventas totales de Mini.Sin embargo, hay otros tres modelos cuyas ventas son tan residuales que la marca ni publica sus cifras de ventas. Son el Mini Roadster, el Coupé y el Paceman, de los cuales se venden pocas unidades.Así, Mini solo cuenta con tres modelos rentables. A ellos se unirá en octubre la segunda generación del Clubman. Será el Mini más versátil al contar ahora con dos puertas para acceder a las plazas traseras, no como la anterior generación, que sólo tenía una.Sin perder la esencia Mini, los modelos se han vuelto más racionales, dejando un menor margen a las extravagancias. El Clubman, por medidas, sería una alternativa al Audi A3 Sportback. Porque hace tiempo que los Mini ya no son tan minis.Faltaría el quinto elemento. Mini calla acerca de qué nicho de mercado cubriría. Las especulaciones se centran o en un modelo deportivo, evidentemente, no como el Coupé. Mini ha mostrado en varios salones del automóvil el Superleggera, un roadster retro con gran aceptación del público pero del que «no se ha tomado ninguna decisión sobre su fabricación en serie. Es solo un concept», según Schwarzenbauer.La otra opción sería un modelo más pequeño que vuelva a la esencia de Mini en un primer momento, ya que la actual generación del Mini clásico de tres puertas ha crecido demasiado. Y así lucharía con el Smart o con el Toyota iQ. Mini ya presentó el Rocketman concept con 3,4 metros de longitud en el Salón de Ginebra de 2011, tal como informa El Mundo.De esta manera, Mini racionaliza los costes de producción al utilizar la misma plataforma de los Mini de tres y cinco puertas y el Clubman. El Countryman utiliza otra, pero no supone una lacra para las cuentas. La elevada demanda del modelo rentabiliza su exclusividad.

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