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¿Cuál es la diferencia entre el diésel normal y el premium? ¿Vale la pena?

¿Cuál es la diferencia entre el diésel normal y el premium? ¿Vale la pena?

¿Cuál es la diferencia entre el diésel normal y el premium? ¿Vale la pena?
Así como existe la nafta común y la premium, lo mismo pasa con el gas oil. Lo que importa es saber cuál es la diferencia y si realmente vale la pena
Por iProfesional
07.08.2020 09.18hs Autos

Cuando se habla de las naftas, mucho se ha debatido sobre la conveniencia de las más comunes o la premium, que cada petrolera le da su nombre. Sin embargo, en el diésel, también existen diferencias entre el común y el más sofisticado.

Lo importante es saber si realmente esa diferencia existe y que tan importante es para el motor.

En la Argentina, aunque son cada vez menos los autos con esta motorización, los que existen son muy valorados e importantes porque consumen poco. Además, en el mundo de las camionetas, es el combustible por excelencia, por eso la importancia de conocer más sobre su composición.

En el caso del diésel, la gran diferencia entre ambos tipos de combustibles es el llamado número de cetano, el cual toma el valor de 51 para el más económico y de 55 para el premium. Pero, ¿qué indica este número? El número de cetano hace referencia al tiempo que transcurre desde que se inyecta el combustible en el cilindro hasta que comienza el procedo de combustión, de forma que un mayor número de cetano implica un menor tiempo, y por tanto, una combustión de más calidad.

Así, el gas oil más caro, al tener un mayor número de cetano proporciona una mejor combustión, con un menor consumo, menores vibraciones y un mayor rendimiento.

El gas oil se diferencia entre el común y el premium.
El gas oil se diferencia entre el común y el premium.

La mejora se estima que es en el orden del 5% como mucho. No obstante, y a diferencia de lo que ocurre con la nafta 95 o 98, no existen razones puramente técnicas o de diseño de los propulsores que exijan trabajar con un mayor número de cetano para que no se produzcan averías o extraer todo su potencial.

Entre otras diferencias que existen, ya hay que ir por el lado del análisis químico, lo cual es más difícil de entender porque muchas petroleras indican valores máximos o mínimos, y no se sabe el número concreto. No obstante, es habitual que contengan una menor cantidad de azufre y residuos, así como que su viscosidad sea algo inferior.

En líneas generales estos combustibles premium suelen poseer una serie de aditivos anticorrosión, detergentes o antiespumentes como valor añadido y con el objetivo de producir menos residuos y carbonilla o proteger el motor.

Igualmente, al estar este diésel premuim más refinado y mejor tratado incluye menos residuos y alcanzan unas temperaturas de combustión levemente mayores, por lo que es algo más beneficioso de cara a la vida del filtro antipartículas.

Qué combustible elegir, un gran dilema donde también influye el precio.
Qué combustible elegir, un gran dilema donde también influye el precio.

Sin embargo, sí que existe una gran diferencia clara y tangible, que es su precio, siendo mucho más caro el premium.

Entonces, la pregunta es: ¿Merece la pena elegir el diésel premium o es puro marketing?

La mejor forma de argumentarlo, es hacer referencia a un estudio llevado a cabo por Deco Proteste, según Diario Motor, en el cual tomaron muestras de ambos tipos de gas oil en varias estaciones de servicio, y tras analizarlas, teniendo en cuenta el funcionamiento del auto e impacto medioambiental, llegaron a la conclusión que la única diferencia es el precio, pues los datos de contaminación y consumos obtenidos eran muy similares.

Un estudio realizado por Deco Proteste, el equivalente luso a la OCU, afirma que no existen grandes diferencias entre ambos tipos.

Para terminar, hay que saber que no siempre lo más caro es lo mejor, y esto también se aplica al diésel. El gas oil de mayor precio presenta una menor viscosidad, lo que quiere decir que se adhiere un poquito peor a las superficies de los elementos por los que circula, y por tanto, tiene un menor poder de lubricación que el diésel común, cuya viscosidad es mayor.

En un motor common rail este hecho no supone mayor inconveniente, pero en los no tan antiguos bomba-inyector, y sobre todo en los motores de finales del siglo pasado con bombas de inyección de pistones lineales y rotativas, esa menor lubricación es crítica y puede provocar ciertas averías en esos componentes.