Impuesto interno a los 0Km: ¿cuánto aumentarán los autos por la nueva suba?

Impuesto interno a los 0Km: ¿cuánto aumentarán los autos por la nueva suba?
A partir de junio, empezará a regir una nueva base mínima imponible para los vehículos, lo cual permitirá que algunos modelos dejen de estar "topeados"
Por iProfesional
28.04.2021 08.25hs Autos

Mayo será el último mes antes que el impuesto interno sufra una nueva modificación, la cual empezará a regir a partir del mes de junio. Con ello, en los concesionarios ya anticipan que los precios de los 0km se aproximan a tener otro salto en sus precios.

De acuerdo a la disposición del Gobierno, a partir de la mitad de año se actualizará la base mínima imponible y tendrán que pagar el tributo los vehículos con un valor de $2.900.000 en la primer escala, y de $5.300.000 en la segunda.

Esto cambio surge de aplicar una suba a la base imponible actual: en el caso mayorista, sin IVA y sin el margen de comisión de la concesionaria, la primer escala pasa de $1.764.955 a $2.012.578, mientras que la segunda pasa de $3.258.379 a $3.715.529.

El Peugeot 408, uno de los vehículos topeados que se mantiene sin impuesto.
El Peugeot 408, uno de los vehículos topeados que se mantiene sin impuesto.

Con estos gastos tomados como fijos, más el margen de cada concesionaria, queda el precio final del vehículo, que puede variar de acuerdo a la ganancia que quiera obtener el vendedor sobre el producto y también a la decisión de la automotriz o no de afectar a ciertos modelos con este impuesto.

Más allá de eso, es cierto que, cada vez que se modifica la base, se produce un aumento de precios. El tema es que muchas marcas mantienen los vehículos "topeados" para que este impuesto no los afecte. De esta manera, al cambiar la base, esos modelos toman aire y suben para acercarse al nuevo límite, que en este caso les permitiría un retoque de 14% aproximadamente.

Hasta ahora, el primer escalón es de $2.500.000, valor que tienen, por ejemplo, muchos autos medianos como Peugeot 408 y Citroën C4 Lounge, para no pagar ese tributo. Las marcas del grupo PSA, que ahora pertenecen al grupo Stellantis, decidieron desde que este impuesto aumentó considerablemente, con el gobierno de Cristina Kirchner, en 2014, que sus modelos de producción nacional no paguen ese tributo, y así lo sostienen.

Chevrolet Tracker, con impuesto en sus versiones más equipadas.
Chevrolet Tracker, con impuesto en sus versiones más equipadas.

También algunas automotrices que venden SUV en el segmento chico se encuentran al límite, como es el caso de Ford con Ecosport; mientras que otras como Chevrolet Tracker, Volkswagen Nivus, decidieron que las versiones más equipadas paguen el impuesto y saltaron, en algunas versiones, la barrera.

Por otro lado, más allá de las subas por los autos "topeados", se dará también el caso de modelos que quedarán alcanzados por el impuesto y que no podrán evitarlo, aunque son cada vez más los productos que se ven afectados por el gravamen.

Los cambios llegan en un momento de buenos augurios para el sector automotor, ya que las ventas vienen creciendo de forma sostenida los últimos meses, al tiempo que se sostienen los lanzamientos y renovaciones de productos.

Por otro lado, la mayoría de las marcas sostienen que "estamos frente a un mercado de demanda", por lo cual, se la oferta se actualizaría (hoy con muchas trabas por las importaciones) seguramente se venderían muchos más autos y se podría llegar, en el mejor de los escenarios, a unas 500.000 unidades en diciembre.