Esta es la historia del único Ferrari F40 del mundo con cambio automático

Esta es la historia del único Ferrari F40 del mundo con cambio automático
Bautizado como Ferrari F40 Valeo, y que data de 1989, fue un encargo personal de Giovanni Agnelli, presidente del Grupo Fiat entre 1966 y 1996
Por iProfesional
02.09.2021 08.37hs Autos

Pocos autos pueden considerarse los más venerados de la historia, pero entre ellos, el Ferrari F40 se destaca. Sin embargo, por sobre todas las unidades  vendidas en el mundo, hay una que se diferencia, y es un superdeportivo de la gama que fue equipado con cambio automático por pedido especial.

Se trata del Ferrari F40 Valeo, del año 1989, un encargo personal de Giovanni Agnelli, presidente del Grupo Fiat entre 1966 y 1996, que quería caja automática y por eso se necesitaron otros cambios como sacar el pedal de embrague.

La pregunta de muchos es, por qué motivo Ferrari cometió "tal sacrilegio en nada menos que el F40", que es considerado el mejor Ferrari de todos los tiempos. Y la respuesta es que se trata del máximo dirigente de Fiat, que a finales de la década de los 60 se hizo con el control del 50% de la firma de Enzo Ferrari. Pero no fue un mero capricho, si no una cuestión de necesidad.

Y es que Gianni Agnelli sufría una lesión en la pierna izquierda, ocasionada por un accidente, por lo que le costaba accionar el pedal del embrague. Así que cuando en 1989 encargó su Ferrari F40, la firma de Maranello recurrió al fabricante francés Valeo para que desarrollara el singular cambio automático de esta unidad.

A simple vista parece que la unidad dispone de cambio manual como el resto de los F40, ya que la palanca es la misma, pero en realidad no es así. El sistema de Valeo, asimismo de cinco velocidades, iba dotado de un embrague electrónico, que eliminaba el pedal de la ecuación, y se valía de una unidad de control que acoplaba y desacoplaba el embrague en menos de 100 milisegundos.

El Ferrari exclusivo de Gianni Agnelli.
El Ferrari exclusivo de Gianni Agnelli.

Además constaba de un sistema para que la marcha que se engranara no fuera demasiado alta o baja, así como para que no se acoplase por defecto encender el coche y que se pusiera en marcha.

Por lo demás, este F40 Valeo también se distingue por una exclusiva tapicería en tonalidad negra, en vez de la roja que vestía al superdeportivo italiano, palanca del cambio en aluminio o mechero. Todo acompañando los ingredientes ya conocidos del F40, como el bloque longitudinal trasero biturbo V8 de 2.9 litros de 478 CV y 577 Nm, o la brutal estética aristada de este mítico transalpino.

 

Se entiende que los 1.100 kg del modelo iban ligeramente penalizados por la inclusión de este cambio automático, pero seguramente sus prestaciones estarían cercanas a los 323 km/h de punta y la aceleración desde parado hasta los 100 km/h en 4,4 segundos. No obstante, tampoco es que Agnelli lo condujera mucho: cuando el que fue su segundo propietario se hizo con sus servicios, su odómetro prometía que solo había recorrido poco más de 600 km.

Este Ferrari F40 Valeo ha tenido en sus 32 años de vida tres dueños: el propio Gianni Agnelli, un segundo que lo adquirió en un concesionario de Turín posteriormente y un tercero, que es el actual, que lo compró hace 13 años. Y es que en mayo de 2008 RM Sotheby's lo puso a disposición del mejor postor enmarcado en la subasta Ferrari - Leggenda e Passione. Y la cifra que pagó por él no fue excesivamente desorbitada: 418.000 euros. Si bien no es que sea barato, otros F40 han alcanzado en la actualidad números más elevados.

El Ferrari exclusivo con caja automática.
El Ferrari exclusivo con caja automática.

Como curiosidad señalar que Agnelli también contó en su colección personal con un Ferrari Testarossa con un sistema de cambio automático similar al del F40 e igualmente firmado por Valeo. Es más, encargó este modelo años antes y Ferrari recurrió precisamente a la marca gala tras quedar satisfecha con el Testarossa.

Además, este cavallino vestido en plateado fue el único con carrocería descapotable nacido en las dependencias de Maranello, aunque sí que hubo réplicas posteriores.