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ALERTA

Argentina propondrá a Brasil libre comercio de autos y bajar el arancel para 0km fuera del Mercosur

Ambos países tendrán un 2026 de tensa relación en materia automotriz, con una agenda de temas que podría cambiar el mapa del sector
12/01/2026 - 06:17hs
Argentina propondrá a Brasil libre comercio de autos y bajar el arancel para 0km fuera del Mercosur

La relación entre la Argentina y Brasil, en materia automotriz, ingresa en un año de mucha tensión. La agenda 2026 de temas a tratar incluye uno clave, que podría cambiar el mapa del sector tal como se lo conoce.

Desde los 90, los dos países se rigen por un acuerdo automotor que regula el comercio bilateral de la industria automotriz. 

Básicamente, lo que establece es un comercio administrado a través de un sistema de compensación a partir de una fórmula de intercambio 0km que se conoce como Flex. Se trata de un coeficiente que fija el límite del volumen de importaciones – medido en dólares - que se puede realizar de un país a otro sin pagar arancel.

Originalmente, por cada dólar que un país exportaba al otro, podía importar por un dólar libre de impuestos aduaneros. Con el tiempo se fue ampliando ese índice. Hoy es de 2. Es decir, por cada dólar que se exporta, se puede importar dos dólares sin arancel. En julio próximo se actualizará y se pasará a 2,5.

Lo que busca este sistema es que el flujo de vehículos de un lado hacia el otro tenga un límite y que no se produzca que un país llene de autos el mercado del otro.

Cuál es el objetivo del Flex

En realidad, el Flex está pensado para evitar que Brasil – una industria mucho más grande que la Argentina – venda sin limitación 0km a la Argentina. Lo que buscó este sistema – dispuesto por Domingo Cavallo en su primera gestión como ministro de Economía – fue obligar a que las automotrices que estaban instaladas en Brasil debieran poner una fábrica en la Argentina para poder exportar y así lograr importar con el beneficio aduanero. En la práctica fue un éxito porque hizo que regresaran automotrices que se habían ido y alentó la llegada de otras.

A comienzos de los 90, el objetivo era llegar al año 2000 con libre comercio. Nunca se concretó por decisión de Argentina, ante el daño que podría provocar a la industria local. 

En caso de no estar dentro de este régimen, los autos que se importen deben pagar el mismo arancel que pagan los vehículos que llegan fuera del Mercosur que es de 35%.

La última revisión se hizo en 2019 y se estableció un cronograma de ampliación de este Flex para terminar en 2029 en libre comercio entre los dos países.

El pedido de las fábricas argentinas

Desde la asociación que agrupa a las automotrices argentinas (ADEFA) van a plantear este año que se modifique este acuerdo para que, a partir de 2029, no rija el libre comercio, sino que se mantenga algún tipo de Flex. De lo contrario, dicen desde la entidad, no tendría sentido tener fábricas de autos en la Argentina.

Este es un tema que se empezará a debatir con funcionarios argentinos en los próximos meses, aunque el Gobierno tiene en carpeta una negociación más profunda.

Desde el país vecino hay una fuerte presión para que se implemente el libre comercio como está pautado. El problema es que el gobierno de ´´Lula´´ da Silva quiere que no existan limitaciones de intercambio entre los dos países, pero exige que se mantenga el arancel extrazona de 35%. Es una forma de frenar la importación de otros países fuera del Mercosur.

El Gobierno argentino no está de acuerdo con esa posición, al menos de forma parcial.

Lo que propone Argentina es ir a un libre comercio, como está previsto para 2029, pero con la reducción del arancel externo extrazona, que hoy es de 35% para llevarlo a 20%. Esto mantendría una cierta protección para la industria automotriz del Mercosur, pero aumentaría la competencia con otros países fuera del acuerdo regional.

En la práctica, significaría que ingresen vehículos de países fuera del Mercosur a un precio más bajo y eso ayude a que se abaraten los 0km que se venden en el país.

"La situación está complicada porque Brasil no quiere ceder, pero la Argentina tiene como moneda de cambio aceptar el libre comercio en el Mercosur, con la condición de bajar el arancel externo  a 20%, algo que Brasil no quiere. Por eso, el tema está trabado porque ninguno de los dos países quiere resignar su posición", explicó una fuente del sector a iProfesional

Quienes siguen de cerca las negociaciones señalan que será clave para este tema lo que suceda en octubre con las elecciones presidenciales en Brasil. Lula puede presentarse para la reelección y si gana será difícil que acepte una baja de arancel externo. En cambio, el triunfo de un candidato opositor, con un perfil más liberal, puede destrabar las negociaciones en favor de una baja de aranceles.

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