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ALERTA

Auto propio versus transporte público y apps como Uber y Didi: cuánto se gasta en cada caso

Entre el precio de los vehículos por las nubes y un servicio por apps cada vez más eficiente, tener auto puede costar mucho más caro de lo imaginado
01/02/2026 - 10:05hs
Auto propio versus transporte público y apps como Uber y Didi: cuánto se gasta en cada caso

Una de las cuentas que se deben hacer para evaluar la conveniencia de comprar un auto es, además del precio que se pague por el bien en sí mismo, el costo de patente, seguro, mantenimiento mecánico y combustible. A eso se le puede sumar el estacionamiento pago para quienes no pueden dejarlo en la vía pública, entre otros imprevistos.

Si se toma como referencia un auto de acceso nuevo con un valor aproximado a los $30.000.000, en concepto de patente se debe calcular un costo de $1.000.000 por año; otro $1.200.000 por un seguro contra terceros completo; al menos un service oficial de unos $350.000 y, usando el vehículo regularmente, al menos un par de tanques de combustible por mes, es decir, otros $1.600.000 por año.

De este modo, utilizar un auto 0km como medio de transporte personal implica cerca de $350.000 de gastos mensuales, contemplando que puede haber ajustes por un mayor uso y, por lo tanto, de consumo de combustible o por una actualización de montos en ítems como el seguro automotor.

Este número permite evaluar cuánto se gastaría por mes si en lugar de tener un auto se utilizan medios de transporte público o servicios de aplicación con chofer.

Gastos en transporte público o con aplicaciones

Como dato vale una estadística azarosa pero real. Hacer 15 viajes en AMBA con apps de viajes como Uber o Didi, con trayectos de entre $9.000 y $22.000, el gasto puede llegar a $175.000, o un promedio de $12.000 por viaje.

Si se toma un colectivo para hacer dos viajes diarios, tomando la tarifa intermedia que cubre entre 3 y 6 kilómetros de distancia, en CABA se gastarían $28.996 por 44 viajes mensuales. Si se utiliza ese mismo método de transporte en GBA, pero se toma la tercera tarifa de hasta 12 km de recorrido, el precio mensual asciende a 34.760 pesos.

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El Renault Kwid es uno de los autos más baratos de Argentina.

Para quienes utilizan el subte en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el costo de 44 viajes (tomando 22 días laborales ida y vuelta), el costo mensual de transporte público mínimo será de 53.000 pesos.

Quienes utilizan el tren tienen tres distintas tarifas, pero si se toma la más alta, la sección 3 para traslados en AMBA, el costo mensual por 44 viajes acumula un gasto de $19.800 por mes.

Con estos datos se puede calcular el costo de movilidad mensual y hacer la comparación con el uso y costo de mantenimiento de un auto particular.

Pros y contras del auto y el transporte público

Los puntos a favor de tener un auto son la independencia de movimientos y horarios; la rapidez para hacer un trayecto sin tener que esperar el servicio público o privado que se decida utilizar; y la posibilidad de llevar a un tercero o varios a bordo, que en muchos casos duplicaría o triplicaría el costo cuando se trata de un grupo familiar.

También, para quienes tienen hijos menores y trabajan fuera de casa, se duplica el costo de movimientos diarios en transporte público, aunque no en servicios de aplicación.

Claro que el auto da otras ventajas, como poder salir los fines de semana a pasear sin un rumbo determinado; poder planificar un viaje corto o recorrer distancias más largas sin pensar en el costo o el tiempo que demandará hacerlo; y, por supuesto, poder hacer varios viajes diarios si la dinámica familiar así lo determina o requiere, con un costo adicional eventual solo de algunos litros más de combustible.

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El transporte público tiene sus ventajas para el día a día.

En contra de tener auto propio se pueden enumerar razones más generales, pero también muy pequeñas. Tener auto, aun si significara el mismo gasto de movilidad, implica cosas como tener que encontrar lugar para estacionar (cada vez más complejo en las ciudades); pagar peajes en determinados recorridos; no poder tomar alcohol en una comida porque después hay que conducir; ocuparse de lavarlo o llevarlo a lavar periódicamente; reparar roturas que pueden ser menores pero también más significativas; e incluso tener que lidiar con el tránsito.

Después hay otras variables a tener en cuenta. No todos disfrutan manejar; algunos lo padecen. No a todos les parece importante estar atentos al correcto funcionamiento de un auto como tener uno requiere. No todos usan el auto únicamente como un medio de traslado personal o familiar, sino que también les gusta tener un auto y mantenerlo en buen estado de conservación.

A favor de las aplicaciones y el transporte público está la comodidad de ser llevado y no tener que preocuparse por el tránsito; qué camino es más conveniente tomar; no tener que encontrar dónde estacionar en lugares muy urbanos; y saber que al bajar del transporte terminó el viaje, y que el regreso será en una condición similar sin tener que pensar en conducir.

Solo valen dos datos que no se pueden ignorar al momento de decidir si es más conveniente tener un auto o no tenerlo: es un bien durable costoso que está el 85% del día parado, sin uso; y cada día que pasa requiere más mantenimiento y vale menos. Cada uno sabrá hacer sus cuentas.

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