Fórmula 1: los autos de Aston Martin salieron a las pistas y se presentaron en sociedad
Aston Martin se convirtió en el gran foco de atención durante la jornada del jueves en las pruebas de la Fórmula 1 que se desarrollan en Barcelona. Tras varios días de ausencia por demoras en su desarrollo, la escudería británica presentó por primera vez en pista su nuevo monoplaza, el AMR26, en el Circuit de Catalunya.
Aunque su aparición fue breve y estuvo marcada por un inconveniente técnico, el impacto visual y conceptual del auto fue suficiente para generar un fuerte revuelo en el paddock y en los medios especializados.
La actividad del equipo fue limitada: el coche salió a pista cuando restaba apenas una hora para el cierre de la sesión y terminó su jornada antes de lo previsto por un fallo mecánico que obligó a detener las pruebas con bandera roja. Sin embargo, más allá del escaso kilometraje, el diseño del vehículo acaparó todas las miradas. El denominador común en los análisis fue uno solo: se trata de un monoplaza extremo y agresivo, diseñado por Adrian Newey, uno de los ingenieros más influyentes en la historia de la Fórmula 1.
Un diseño radical que no pasó desapercibido
El impacto del AMR26 fue inmediato. Desde España, el diario Marca subrayó el carácter disruptivo del nuevo Aston Martin al señalar: "Rompe, radicalmente, con lo visto en conceptos que llaman la atención como Mercedes o Ferrari, y se constata que Adrian Newey lo vuelve a hacer. Desde las suspensiones, el juego en el fondo o unos pontones radicales a más no poder. El coche promete, porque es diferente. Y eso en la Fórmula 1 equivale a riesgo... con altas expectativas de ganancias".
En la misma línea, el medio especializado Soy Motor destacó que "El AMR26 es un coche radical, diferente, que ha llamado la atención desde el primer momento que ha pisado pista. No han sido los primeros en salir a rodar en estos test, pero sí uno de los que ha hecho notar su presencia una vez que lo ha hecho". Las observaciones coincidieron en que el valor del auto no estuvo en los tiempos de vuelta, sino en las soluciones aerodinámicas y conceptuales que se dejaron entrever.
Aston Martin había quedado al margen de los primeros tres días de actividad en Barcelona debido a retrasos en la finalización del monoplaza. Finalmente, el jueves, Lance Stroll fue el encargado de sacarlo a pista por primera vez. Dio una vuelta de instalación y regresó a boxes. Más tarde, cerca del final de la jornada, el AMR26 volvió al asfalto, pero sufrió un desperfecto técnico que obligó a neutralizar la sesión y retirar el auto en grúa. El equipo no brindó precisiones sobre la naturaleza del problema.
El medio The Race aportó detalles sobre el incidente: "Después de solo dar cuatro vueltas a ritmo lento, su auto se detuvo en el último sector en su quinta vuelta y se paró en la zona de escapatoria cerca de la entrada a boxes". Aun así, el breve paso por pista fue suficiente para confirmar el carácter del diseño. "Sin ver los detalles, se nota que es extremo, agresivo", remarcaron, antes de sentenciar: "¡No cabe duda de que es un Fórmula 1 de Adrian Newey!".
Auto Racer Italia reforzó esa lectura al asegurar que el equipo tomó "decisiones extremas" y que "la mano de Newey es claramente visible en las imágenes". Por su parte, Motorsport, en su edición española, sostuvo: "Aunque habrá tiempo para más análisis, en el Aston Martin para 2026 se ve una más que evidente aportación de Newey, destacando sobre todo un agresivo diseño de los pontones, y una curiosa interpretación de la caja de aire, una zona que ya hemos visto que cada escudería interpreta de una manera". Sky Sports F1, en tanto, fue más cauto al señalar: "Podría haber ido mejor, sin duda. El nuevo Aston Martin AMR26, que llegó justo el penúltimo día del shakedown colectivo en Barcelona, salió a pista al final del cuarto día y se quedó tras solo cuatro vueltas".
Adrian Newey, el eje del proyecto y el golpe de escena
El revuelo que rodea al AMR26 tiene una explicación clara: la participación plena de Adrian Newey en su concepción. Considerado uno de los ingenieros más laureados de la historia de la Fórmula 1, su llegada a Aston Martin marcó un punto de inflexión. El británico desembarcó en la escudería tras su salida de Red Bull en septiembre de 2024, cerrando un ciclo de 18 años en el que fue clave para la obtención de ocho títulos de Pilotos y seis de Constructores para el equipo de Milton Keynes. Ese recorrido se suma a un palmarés total de 12 campeonatos de pilotos y 13 de constructores a lo largo de su carrera.
Con 66 años, Newey se enfocó de lleno en el desarrollo del Aston Martin adaptado al nuevo reglamento técnico. Su fichaje estuvo pensado específicamente para este proyecto, al punto de que su participación en el auto de 2025 se limitó a aportes puntuales y sugerencias concretas, según informó Motorsport. Incluso, trascendió que su salario en el equipo británico rondaría los 30 millones de dólares.
En este contexto, la irrupción de Aston Martin en los test de Barcelona representó un verdadero golpe de escena. De cara a la continuidad de las pruebas, Soy Motor adelantó: "Todo apunta a que mañana, si no hay contratiempos y para completar el programa previsto, será Fernando Alonso quien se ponga al volante". Cabe recordar que las escuderías tenían permitido rodar en tres de los cinco días habilitados, y el retraso dejó a Aston Martin con muy poco margen, una situación similar a la vivida por Williams.
De todos modos, el equipo contará con nuevas oportunidades para sumar kilómetros y profundizar el desarrollo del AMR26 en los test de Baréin, previstos del 11 al 13 de febrero y del 18 al 20 del mismo mes, donde podrá comenzar a evaluar con mayor claridad el verdadero potencial de su arriesgada apuesta.