Con una inversión de u$s110 millones, una fábrica automotriz abre sus puertas en el país
La industria automotriz celebró hoy uno de los hitos más importantes de la historia: a 15 años de la última inauguración de una planta, que fue la de Honda en Campana, se abren las puertas de Mercedes Benz Camiones y Buses, subsidaria de Daimler, en Zárate, provincia de Buenos Aires.
Este nuevo centro, con una capacidad de producción de 17 unidades diarias y de 10.000 al año, está pensado para abastecer el mercado local y de exportación, proceso que comenzará a explorarse en los próximos meses y que ya se puso a prueba con los buses.
Para la compañía, esta inauguración significa un gran paso hacia el futuro y una fuerte apuesta al país, con una planta moderna y con nuevos estándares.
El nuevo complejo industrial albergará inicialmente la producción de los camiones Atego y Accelo, además de los chasis de buses OH y OF. También integra la planta REMAN —dedicada a la remanufactura de piezas— y el Centro Logístico de Autopartes y Repuestos inaugurado en 2024.
Los detalles de la nueva fábrica
Ubicado estratégicamente en el kilómetro 90 de la Ruta Nacional 9, muy cerca del puerto de Zárate, el predio apunta a mejorar la eficiencia logística, reducir costos y agilizar los tiempos de distribución, por eso la elección de su localización.
En cuanto a las características, la planta fue diseñada con una estructura flexible que permitirá incorporar nuevos modelos y tecnologías en el futuro.
El predio ocupa unas 20 hectáreas y forma parte de una estrategia regional orientada al crecimiento exportador y al desarrollo de nuevas tecnologías para el transporte.
Actualmente, la marca lidera el mercado argentino con una participación del 33,4% en camiones y del 61,3% en buses.
La operación involucra a unos 500 trabajadores directos y más de 2.000 indirectos dentro de una cadena de valor que incluye concesionarios, talleres oficiales y proveedores locales. Según la compañía, el proyecto también tiene potencial para aumentar la integración de autopartes nacionales y fortalecer la cadena de suministro regional.
Los responsables de Mercedes Benz Camiones y Buses
La inauguración reunió a más de 800 invitados, entre ejecutivos globales, funcionarios, concesionarios y empleados. Participaron Achim Puchert, CEO de Mercedes-Benz Trucks; Till Oberwörder, CEO de Daimler Buses; y Denis Güven, CEO de Mercedes-Benz para América Latina, Medio Oriente y África, quienes destacaron el rol estratégico de la Argentina dentro de la red global de Daimler Truck.
"El Centro Industrial Zárate marca un nuevo capítulo para Mercedes-Benz Trucks en la Argentina y refuerza nuestro compromiso de largo plazo con el país", afirmó Achim Puchert durante el acto.
Por su parte, Till Oberwörder remarcó la importancia del mercado argentino para el negocio de buses y aseguró que la nueva planta permitirá avanzar tanto en modelos tradicionales como en soluciones vinculadas a la movilidad eléctrica.
En tanto, Denis Güven señaló que la fábrica fortalecerá la integración regional con Brasil y permitirá mejorar la eficiencia industrial y la capacidad de respuesta para los clientes de toda América Latina.
El presidente y CEO de Mercedes-Benz Camiones y Buses Argentina, Raúl Barcesat, definió la inauguración como "el hecho más trascendente" en la historia de la empresa como operación independiente y sostuvo que el complejo será "el motor del futuro" de la compañía en el país.
También estuvo presente Manuel Adorni, jefe de Gabinete, quien dijo que es un "motivo de orgullo de lo que el sector privado puede hacer en esta nueva etapa en la Argentina. Además fortalecerá la cadena automotriz por la cercanía con el puerto", explicó.
Adorni también destacó que a pesar de los vaivenes políticos, "Mercedes Benz siempre confió en el país, antes y ahora, en el comienzo de nuestro Gobienro, cuando muchos sembraron dudas".
La inversión es un testimonio del cambio de época que se vive, dijo Adorni, donde se da lugar a la estabilidad y se pasó de la lógica de la supervivencia a la lógica del largo plazo.
También recordó el paso por las restricciones a las importaciones, la inflación anual, el riesgo país, el cepo cambiario y el dólar volátil, y como se mantuvieron de pie a pesar de la "maraña" que encontraba al país.
Adorni también se refirió al RIGI, un marco normativo que tiene ventajas y adelantó que se sumará el Super Rigi, con beneficios para nuevos sectores.
Por otro lado, hizo referencia al esfuerzo que tienen que hacer los gobiernos provinciales en materia de impuestos, como el impuesto al Ingreso Bruto, que se acumula en varios procesos de la cadena de inversión.
"Hoy por primera vez hay un proyecto de país a futuro, por eso no hay que sancionar leyes pensando en la próxima elección, sino pensando en una Argentina a 30 o 40 años. Se debe ordenar la macroeconomía, y el resultado es que tenemos una Argentina estable", agregó en otra etapa de su discurso.
"Para cerrar, quiero agradecer a los empresarios por invertir. La prueba viviente es esta fábrica que estamos inaugurando", cerró Adorni.