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ALERTA

General Motors levanta las suspensiones en su planta de Santa Fe pero baja la jornada de 9 a 6 horas

El nuevo acuerdo en la planta de Alvear, Santa Fe, busca sostener el empleo frente a la fuerte caída en la fabricación de autos tras 12 meses de ajustes
05/08/2026 - 16:09hs
General Motors levanta las suspensiones en su planta de Santa Fe pero baja la jornada de 9 a 6 horas

Luego de atravesar un año marcado por suspensiones periódicas y un esquema de actividad reducido a solo tres semanas por mes, la planta de Chevrolet ubicada en Alvear, en la provincia de Santa Fe, volverá a operar y producir autos a mes completo a partir del 19 de agosto.

La decisión implica el cierre de una etapa de funcionamiento restringido que General Motors (GM) había puesto en marcha a mediados del año pasado, cuando comenzó a aplicar interrupciones mensuales de una semana y garantizaba a los trabajadores el cobro del 75% del salario.

Ese esquema, prorrogado en enero y sostenido hasta ahora, respondía a la necesidad de administrar los volúmenes en un mercado interno debilitado, con una demanda muy inferior a los niveles históricos y con una estructura laboral que ya había sufrido un recorte de entre 600 y 800 operarios.

El 19 de agosto, la planta retoma un régimen de producción continua de autos

La compañía confirmó, ante una consulta de iProfesional, que desde el 19 de agosto retomará un régimen de producción continua y dejará atrás las suspensiones laborales que dominaron los últimos doce meses. Según la automotriz, este cambio permitirá "sostener un nivel de producción consistente para atender los compromisos de exportación, que se mantienen en los mismos niveles de 2025".

En paralelo, GM y el sindicato SMATA acordaron operar con un turno de seis horas diarias, sin suspensiones, como parte de una estrategia para preservar los puestos de trabajo y evitar nuevos despidos. La empresa sostiene que este esquema forma parte de un proceso de fortalecimiento de una operación competitiva y sustentable, alineada con su objetivo de producir y comercializar vehículos innovadores en el país.

El año negro que dejó a la planta de Chevrolet al borde del colapso

La planta de Alvear venía arrastrando dificultades desde fines de 2023, cuando comenzaron las interrupciones por falta de piezas importadas. Durante el primer trimestre de 2024, la fábrica acumuló varias semanas sin actividad, profundizando una caída productiva que ya se había acelerado con la discontinuación del Cruze a fines de 2023.

La salida del modelo representó un punto de quiebre para la estrategia industrial de Chevrolet en Argentina: la producción se redujo alrededor de un 50% y la planta quedó dedicada exclusivamente al SUV Tracker, lanzado en 2022 tras una inversión de u$s300 millones.

Los registros de producción confirmaban esta tendencia descendente. En 2023 se fabricaron 40.587 unidades, lejos del máximo de 55.000 alcanzado en 2016. En 2024 la producción cayó a 24.179 vehículos y, según estimaciones sectoriales, en 2025 apenas rondó las 20.000 unidades, un volumen muy inferior a los picos históricos de la terminal.

A este panorama se sumó la dinámica general de la industria automotriz argentina, que también mostró señales de deterioro. Según ADEFA, en julio la producción nacional cayó un 21,7% interanual, con 38.981 unidades fabricadas frente a las 49.800 del mismo mes del año anterior. En el acumulado enero-julio, la baja fue del 16,1%, reflejando un mercado que continúa operando por debajo de su capacidad y que arrastra dificultades tanto por la demanda interna como por la disponibilidad de componentes importados.

Este contexto sectorial explica en parte la cautela con la que los trabajadores recibieron la noticia del regreso a la actividad plena: el gremio comunicó que el acuerdo alcanzado con GM busca evitar despidos en un escenario donde toda la industria está ajustando sus niveles de producción.

Cómo será el nuevo esquema laboral que arranca en agosto

La automotriz detalló que la planta volverá a trabajar cuatro semanas completas por mes, con un turno que pasará de nueve a seis horas diarias. Aun así, los operarios cobrarán el equivalente a 7 horas, lo que permitirá sostener el nivel de ingresos que se veía afectado por la suspensión mensual. Además, dejará de haber personal suspendido, algo que había sido constante durante el último año.

El contraste entre el esquema anterior y el nuevo puede resumirse de la siguiente manera:

  • Esquema anterior: 3 semanas de trabajo por mes, 1 semana suspendida, cobro del 75% del salario, turno de 9 horas
  • Nuevo esquema: 4 semanas completas por mes, sin suspensiones, cobro equivalente a 7 horas, turno reducido a 6 horas diarias

Desde el punto de vista productivo, la empresa aseguró que el volumen previsto para 2024 y 2025 no se verá alterado: aunque el turno será más corto, la continuidad de cuatro semanas completas compensará la reducción horaria y equilibrará la salida de unidades de la línea de montaje. El nuevo esquema comenzará a regir el 19 de agosto, ya que la planta permanecerá sin actividad entre el 10 y el 17 de ese mes.

La decisión, aunque celebrada como un alivio, es interpretada con prudencia por los trabajadores, conscientes de que el acuerdo alcanzado entre GM y el sindicato es, por ahora, la vía para preservar los puestos de trabajo en un contexto industrial que sigue mostrando señales de fragilidad.