Kia K4, el hermano mayor del K3 redefine el sedán y enfrenta al Toyota Corolla
El hermano mayor del K3 llega para reinventar un segmento que parecía agotado. Mucho diseño, alto confort y prestaciones justas definen a este modelo
Nos subimos al nuevo Kia K4 GT-Line, el modelo de la marca coreana que llegó al país para reemplazar al Cerato, y que en base a diseño, un motor clásico como es el 2.0 aspirado y un precio desde u$s33.000 ($50.655.000) hasta u$s38.000 ($59.914.999) en esta versión que manejamos, busca redefinir el segmento de los sedanes.
Importado de México, lo cual es aval de mayor calidad, el K4 tiene el desafío de ganar clientes en una categoría que se fue achicando, pero que en los últimos meses ganó presencia con la oferta más tecnológica de las nuevas marcas chinas (el eléctrico Baic EU5; los híbridos enchufables BYD Seal 5 y Changan EADO Plus, entre otros), además de los clásicos de siempre como el Toyota Corolla y Nissan Sentra.
En este contexto, el K4 llegó con un estilo propio bien definido, ahora también acompañado del hatch: se destaca por su diseño, con líneas llamativas en todos sus ángulos, ópticas con formas bien definidas y laterales con músculos marcados, lo cual lo hacen más deportivo.
Es de grandes dimensiones, pero sus rasgos le dan una personalidad distinguida y sus prestaciones, aún con un motor convencional, lo ponen en otra liga, con chances de seducir a los clientes que todavía disfrutan del confort que brindan los autos tricuerpos.
Un diseño que rompe con el clásico sedán
El K4 es uno de esos autos que no pasan inadvertidos. Aunque mantiene la configuración tradicional de tricuerpo, con cuatro puertas y el baúl separado, recurre a las líneas de un fastback. Sin embargo, usa esos techos elevados como el Fiat Fastback e incluso el Citroën Basalt, segmento que no tienen que ver con el K4, pero que llevan el mismo nombre.
La carrocería tiene 4,71 metros de largo, 1,85 metros de ancho y 1,435 metros de alto, mientras que la distancia entre ejes alcanza los 2,72 metros. El despeje al suelo es de 150 mm.
La trompa es muy llamativa. Con ópticas de diseño fino y alargado con tecnología LED. La parrilla es negro brillante y las líneas se marcan en toda su carrocería, creando una imagen deportiva que corta con lo tradicional de un sedán.
También se destacan las manijas de las puertas traseras ocultas, un recurso que busca darle apariencia de vehículo de dos puertas.
La versión GT-Line, la que probamos, suma llantas de aleación de 18 pulgadas con neumáticos 235/40 R18, mientras que la EX utiliza llantas de 17 pulgadas con neumáticos 225/45 R17.
Un interior tecnológico, pero sin abandonar los botones
Puertas adentro, el K4 mantiene la filosofía de los nuevos Kia. Sentado frente al volante, el instrumental se replica en una pantalla multimedia de 12,3 pulgadas, digital, mientras que la climatización dispone de un visualizador digital propia.
Uno de los puntos interesantes es que, pese a la digitalización, Kia no eliminó todos los comandos físicos.
La versión GT-Line incorpora butacas delanteras calefaccionadas y ventiladas, asiento del conductor con regulación eléctrica y ajuste lumbar, volante regulable en altura y profundidad, levas al volante y tapizado de cuero ecológico.
También suma techo solar amplio con apertura One Touch, climatizador automático bizona, sensores de lluvia y crepuscular, espejo electrocrómico y luces ambientales interiores.
En las plazas traseras hay apoyabrazos con posavasos, ductos de ventilación, dos puertos USB-C y respaldo dividido 60/40.
Tiene Android Auto y Apple CarPlay inalámbricos, Bluetooth, equipo de sonido de seis parlantes y cargador inalámbrico para teléfonos.
Espacio interior y un baúl de 508 litros
Las dimensiones exteriores tienen su correlato en el habitáculo. Con 2,72 metros entre ejes, el K4 ofrece un buen espacio para los ocupantes.
Atrás, la caída del techo tipo fastback puede limitar algo el espacio para pasajeros muy altos, pero en términos generales mantiene una buena habitabilidad.
Uno de los argumentos fuertes del modelo es el baúl. Tiene 508 litros de capacidad, una cifra competitiva dentro del segmento.
Los asientos traseros pueden rebatirse en proporción 60/40, lo que permite ampliar la capacidad de carga cuando se necesita transportar objetos más grandes.
Motor 2.0 aspirado y 150 CV
El K4 utiliza un motor 2.0 MPI de cuatro cilindros en línea, 2.0L, distribución de 16 válvulas DOHC con CVVT e inyección multipunto. Entrega 150 CV y 192 Nm. La tracción es delantera y la transmisión es automática de seis velocidades con convertidor de par.
La ventaja de esta configuración está en su funcionamiento. El motor entrega la potencia de manera lineal y la caja acompaña con cambios suaves.
La contracara es que, frente a los nuevos híbridos que están llegando al mercado argentino, no puede competir en materia de eficiencia. Y tampoco en "reacción", ya que los modelos con nuevas tecnologías son mucho más ágiles gracias al funcionamiento eléctrico.
En ciudad el K4 tiene buena reacción, es confortable y fácil de manejar a pesar de sus dimensiones. La dirección asistida eléctricamente tiene buena precisión y la caja automática trabaja de manera suave. En ruta el andar es mejor gracias a que es bajo, tiene buen agarre y buenas suspensiones.
La aceleración promedio declarada es de 0 a 100 km/h en 9,6 segundos y el consumo de 7,2 litros cada 100 kilómetros. El tanque tiene 47 litros de capacidad.
En seguridad está muy bien equipado. Tiene seis airbags: frontales, laterales y de cortina. También dispone de ABS, control electrónico de estabilidad, control de asistencia en pendientes, freno post-colisión, anclajes ISOFIX y cinturones de seguridad inerciales delanteros y traseros.
Pero el verdadero salto está en las ayudas a la conducción. El paquete Drive Wise incorpora asistencia de precolisión frontal; asistencia de precolisión en punto ciego; asistencia de precolisión en tráfico cruzado trasero; sistencia de luces altas; asistencia de seguimiento de carril; asistencia de mantenimiento de carril; alerta de atención del conductor; entre otros.
¿Cuánto cuesta el Kia K4 en Argentina?
Según la lista publicada por Kia Argentina, actualmente el K4 Sedán se ofrece a US$33.000 para la versión EX 2.0 A/T y US$38.000 para la GT-Line 2.0 A/T. Son precios sugeridos al público en septiembre 2026.
La diferencia entre ambas versiones es de aproximadamente US$5.000, por lo que la elección depende de cuánto se valore el equipamiento adicional, pero también de las diferencias mecánicas: especialmente la suspensión Multi-Link de la GT-Line.
El principal rival del K4 sigue siendo el Toyota Corolla, que ofrece una alternativa 2.0 naftera con variantes híbridas. En septiembre 2026, el Corolla naftero se ubicaba entre $44.086.000 millones y $55.439.000 el GR deportivo; mientras que los híbridos arrancan en $50.764.000.
El Nissan Sentra, por su parte, conserva una fórmula similar a la del K4: motor 2.0 naftero y caja CVT, aunque con una orientación más enfocada al confort. El precio arranca en $38.999.000.
En el caso de los modelos chinos, los valores van entre los u$s25.000 del Baic y u$s31.000 promedio del resto de las marcas.
Las diferencias del Kia K4
El Kia K4 es una propuesta interesante porque no intenta convertirse en un SUV ni seguir la corriente de los motores electrificados. Es un sedán clásico en su concepción, pero moderno en diseño, tecnología y seguridad.
El motor mantiene una receta tradicional con un 2.0 naftero aspirado. No promete un rendimiento espectacular en altas velocidades ni el mínimo consumo, pero satisface a quienes todavía no se apuestan a los motores turbo y más comprimidos o a los que tienen nuevas tecnologías.
Por otro lado, donde sí busca diferenciarse, como lo mencionamos, es en diseño, tecnología, confort y seguridad. Y lo logra.
La decisión para el comprador será entre quienes prioricen diseño, confort, seguridad y placer de conducción; o quienes pongan el consumo como prioridad, ya que tendrán nuevas alternativas.