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Autos

Las pantallas le ganarán la batalla a los botones en los autos del futuro

El mundo de los automovilistas se divide entre los amantes de las pantallas y los defensores del mundo analógico. ¿Quién vencerá?

20/09/2026
Actualizado 08:40hs

Más allá de las novedades que llegaron con la conectividad y la electromovilidad, hay otro cambio en el mundo del automóvil que está generando controversias y aguas divididas: la proliferación del uso de pantallas en reemplazo de los mandos físicos tradicionales.

Aunque el tema no es nuevo, y la controversia ya está causando que se estudie exigir a los fabricantes a mantener ciertos comandos esenciales analógicos, la realidad indica que el camino iniciado hacia las pantallas no tiene retorno, por razones que van mucho más allá del gusto o no de los usuarios.

Hay dos factores claves que justifican la elección de un centro único de comandos táctiles digitales para configurar y activar o desactivar funciones. El primero es de escala industrial, porque entre microprocesadores y plataformas digitales concentrados en pocos fabricantes, el mundo entero terminará comprando esos componentes para adaptarlos a sus modelos. A nivel de costos, no es lo mismo fabricar 10 millones de productos que fabricar 50 millones. El negocio es mucho más grande, y el costo mucho menor, por eso la mayoría de los autos chinos tienen pantallas gigantes.

El segundo motivo es tecnológico. Una pantalla permite intervenir por medio del software y cambiar desde el diseño del fondo hasta el ícono de cada función, pero mucho más importante que lo estético es lo funcional. Y es aquí donde radica el mayor beneficio.

Cómo son las pantallas de los autos

Una pantalla no es otra cosa que el monitor que permite ver todo lo que la computadora del auto es capaz de hacer, y una computadora puede recibir todo tipo de actualizaciones mientras su capacidad lo permita del mismo modo que ocurre con una PC de escritorio, una Notebook o un teléfono celular como los que la humanidad utiliza en la vida cotidiana.

Con una pantalla o computadora es posible cambiar o agregar funciones a un vehículo por medio de software, algo que en los autos de la generación anterior o los actuales que tienen una pantalla pero mantienen sus mandos físicos, solo se podía hacer cuando se lanzara un nuevo modelo o versión. Es mucho más simple sumar un ícono a una pantalla que agregar un botón o tecla en un tablero que ya fue diseñado y tiene una matriz que se debe modificar.

Pantallas o botones en los autos

Incluso, al ver la gama de autos tradicionales analógicos, es frecuente encontrar botones o teclas sin movimiento alguno o tapas que cubren espacios desocupados porque determinado mando no está presente en ciertas versiones y solo es parte de aquellas con el mayor equipamiento de un modelo. Eso no hace otra cosa que "desnudar" la falencia de los mandos físicos, porque muestra como se deben contemplar determinados modos de accionar funciones, sin que eso permita ampliarlas en el futuro.

Los autos más tradiciones combinan botones y pantallas, como el caso de Toyota.

La otra cara de la misma moneda está en la funcionalidad de las pantallas. Aunque existe el comprador de autos que se deslumbra por un modelo que tenga la mayor superficie táctil posible, el verdadero debate no es estético sino funcional y de seguridad.

En aquellos autos que los ajustes de la radio, la climatización, la regulación de los espejos retrovisores exteriores y la baliza, están en una tecla o rueda, el accionamiento es casi automático para el conductor, que solo debe extender su brazo y tocar ese mando para accionarlo o desactivarlo.

El factor seguridad

En una pantalla, aun poniendo accesos rápidos en el menú fijo como la mayoría de los fabricantes permiten hacer, la mirada necesariamente debe dirigirse al punto en el que está el ícono a presionar, porque no hay nada que le indique al conductor que está tocando el mando que desea y no el de al lado.

Esa distracción de poco tiempo, a veces menos de un segundo, sin embargo, es algo que no aconseja ninguna entidad que trabaja en mejorar los estándares de seguridad vial en todo el mundo. Quitar la vista del parabrisas es lo único que no debe suceder mientras se conduce un automóvil, y buscar algo en una pantalla central genera, consciente o inconscientemente, que eso ocurra en breves lapsos.

Los autos chinos se caracterizan por traer grandes pantallas digitales flotantes.

Los fabricantes intentarán imponer las pantallas porque es mucho más económico e inmediato mantener actualizados sus vehículos sin tener que desarrollar tableros, teclas y botones nuevos, que no solo agregan gastos sino también peso y complejidad de instalaciones, y que se pueden instalar por vía del aire con solo tener una conexión de internet.

La grieta que no cierra

Los usuarios están divididos en dos. Quienes aceptan la tecnología y la disfrutan porque es lo mismo que tienen en el teléfono móvil, se adaptan más fácilmente. Y quienes no quieren este tipo de autos, no solo por defender una mayor seguridad al volante para todos, sino por convicción.

Hay autos que para subir el volumen de la radio requieren pasar por dos pantallas previas, cuando históricamente se debía girar una perilla hacia la derecha. Es cierto que algunas funciones están en el volante mismo, y que el conductor las puede utilizar sin sacar las manos y la vista del tránsito. Pero esos botones en el volante suelen tener varias funciones y al presionarlos hay que mirar de todos modos que la función sea realmente la que se quería habilitar.

Sin embargo, hay un motivo superador de todos y que terminará generando un beneficio para los usuarios. En la medida que los fabricantes adopten la misma tecnología, los costos serán menores, los autos tendrán sistemas similares que se replican en gran parte de la oferta, por lo cual será fácil aprender a usar y actualizar, y el precio que se pagará por los autos podrá bajar.