Testeamos los SUV Jetour T1 y T2 y revelamos qué ofrecen los rivales de Baic y Ford Bronco
Ante una gran ofensiva de productos chinos, las marcas tienen que diferenciarse. Y en este escenario, Jetour invitó a los clientes de los T1 y T2 a un encuentro de dos días con el objetivo de que prueben en detalle a los SUV, en un destino donde pudieron pasar por diferentes terrenos: ciudad, ruta y pistas off road.
El objetivo de la automotriz es que cada cliente pueda aprovechar al máximo las prestaciones de estos vehículos que forman parte de la gama más off road de la marca, además de fortalecer el vínculo a través de programas de fidelización.
Jetour es una de las compañías chinas que más viene creciendo en el país, importada por grupo Famly, con larga trayectoria en el mercado local. Hoy, sus modelos (el T1 y T2 con versión naftera e híbrida) son grandes protagonistas en ventas, rivales de modelos como Baic BJ30 y BJ40, y el nuevo Haval H7, además de propuestas de marcas tradicionales como Ford Bronco.
En este contexto, fuimos parte de la acción para clientes y manejamos los productos, conocimos las prestaciones y experimentamos cómo la adquisición de un vehículo, con tanta oferta, no termina en el boleto de compra venta, sino que se tiene que seguir fortaleciendo con el tiempo.
Como son los SUV Jetour T1 y T2
En iProfesional fuimos parte de la experiencia "Comunidad T" como un cliente más, y probamos el T1 en ruta y el T2 en el circuito off road.
El plan arrancó en un recorrido de 120 km entre Pilar y San Pedro, en la provincia de Buenos Aires. Nos subimos al T1 naftero, y la primera sensación fue encontrarnos con un diseño interior y exterior bien aventurero, de líneas cuadradas y sobrias, aunque robustas y musculosas al mismo tiempo.
El frontal es uno de los aspectos más llamativos, con la parrilla dividida en líneas rectas y las ópticas led con el mismo formato.
Por dentro se destaca la cálidad, con muy buenas terminaciones, cuero en sus butacas y volante; y la tecnología presente en grandes pantallas. El espacio interior es cómodo, con muchos espacios portaobjetos y tomas para conectar cualquier tipo de puerto, muy práctico en los vehículos para la aventura.
En el caso del T2, nos subimos ya en el medio de la pista off road. De líneas similares, pero más voluminoso, es un vehículo pensado para el uso extremo, tanto en equipamiento exterior como interior. De todos modos, tiene muy buen confort.
Cómo andan los T1 y T2
En ruta, el T1 naftero (u$s47.900) con motor 2.0 TGDI Turbo de 4 cilindros, 254 CV y 390 Nm, muestra muy buenas prestaciones. Se combina con la transmisión automática de 8 velocidades. Tiene buena reacción y solidez, a pesar de su formato más elevado.
La posición de manejo contribuye a tener una buena visión de todos los lados, por ser más alta que un SUV de los más convencionales.
También ofrece el T1 i-DM (u$s35.800) una versión hibrida enchufable con motor 1.5 litros turbo de 140 CV y 215 Nm, combinado con uno eléctrico de 150 CV y 310 Nm. La batería tiene una capacidad de 27 kWh y tiene tracción.
El mismo motor que el naftero turbo tiene el Jetour T2(u$s56.500) con tracción integral, el cual probamos en el circuito off road del Enduro Park.
Con líneas similares al T1 pero con mayores dimensiones en todas sus medidas y lo mismo en el despeje, acompañados por un piloto, se puso a prueba cada uno de los controles de este modelo: asistente de descenso (el suv baja solo un camino empinado ) asistente de frenado en pendiente ( si hay que parar en una subida queda frenado y al tener que arrancar no se va para atrás) los ángulos de ataques de la inclinación, con más de 25 grados.
En cada uno de los desafíos el vehículo pasó "sin despeinarse". Para las subidas y bajadas la cámara de 360 grados es un asistente ideal que guía enduro un camino totalmente ciego.
También hubo esquive de conos, pruebas de aceleración y frenado, todo en un circuito cerrado y controlado.
La conclusión: dos productos a la altura de los rivales.
Qué significa pertenecer a la Comunidad T
Con ventas que crecen, el plan de Jetour es fortalecer la relación con los clientes. A través de la comunidad T se ofreció la jornada como un medio para fortalecer lazos ( pensando en una segunda compra o en escalar a otros modelos ) y en que realmente puedan aprovechar todas las prestaciones del producto.
La mayoría de los clientes admitieron que no conocían todos los controles, algo que pasa en muchas marcas con los productos más extremos.
En este contexto, y tras un día de recorrido por diferentes terrenos y experiencias, la marca dejó a los clientes un conocimiento completo de cada uno de sus productos. Además, fidelizó a los grupos para que sigan experimentando modelos de Jetour.
Por otro lado, cerró la puerta a muchos debates: hoy no hay dudas sobre la calidad de los vehículos chinos, pero en un escenario de muchos rivales, la posventa y la atención al cliente en cada instancia del vínculo, son elementos claves para la decisión de compra. Además, la trayectoria del importador y la fidelización a largo plazo son elementales. Parece que Jetour ya encontró un plan para seguir por mucho tiempo junto a sus clientes.