Así es Smart #1 Pro, el SUV eléctrico con el que se relanza la marca en Argentina
El chiquito se agrandó y ahora lo probamos en ciudad y en ruta para conocer cómo responde, qué ofrece y para qué tipo de uso resulta mejor
Cuesta u$s54.500, tiene 272 CV y una autonomía declarada de 308 kilómetros. Así es el nuevo smart, este SUV que dejó de ser el auto chico de dos plazas que durante años se destacó por la practicidad, para volver al país con una propuesta diferente: ahora es más grande, 100% eléctrico y con una orientación premium que busca conquistar a un público que valora el diseño, la tecnología y la calidad.
El regreso de Smart se concretó hace algunas semanas de la mano de Prestige Auto, representante exclusivo de Mercedes-Benz en Argentina, con dos modelos eléctricos: el smart #1, más compacto, y el smart #3, un poco más grande.
En iProfesional nos subimos al #1 Pro, la versión intermedia de la gama, y lo manejamos en una experiencia que incluyó unos cuantos días en la ciudad y un viaje desde las oficinas de la compañías en Munro hasta San Pedro, a unos 130 kilómetros, un trayecto que permitió comprobar cómo se comporta fuera de su ambiente más favorable.
Desde el primer contacto se percibe su calidad, buen gusto y personalidad propia. Sin embargo, después de manejarlo en distintos escenarios, aparece una conclusión: aunque puede salir a la ruta, donde mejor aprovecha sus cualidades es en la ciudad.
Smart #1 Pro, adiós al auto chico
El cambio de concepto es evidente. Del smart Fortwo biplaza de 2,7 m de largo pasamos al #1 con una carrocería de 4,27 metros de largo y una distancia entre ejes de 2,75 metros. Ahora, en la marca lo denominan como un SUV compacto de cinco plazas,
En diseño consigue diferenciarse de otros modelos del segmento. La carrocería tiene líneas suaves, superficies limpias y una silueta moderna, con una imagen que combina rasgos de SUV con una estética de vehículo bien urbano y sofisticado.
En el frente se destacan las ópticas estilizadas y el tratamiento de la parrilla cerrada, adaptado a su condición de vehículo eléctrico. A pesar de su atractivo, es sobrio y delicado.
De perfil, se aprecian las llantas de aleación de 19 pulgadas con diseño aerodinámico, típico de los eléctricos; y llaman la atención las manijas de las puertas que se ocultan en la carrocería. La parte trasera completa la imagen con una propuesta que se aleja de la idea tradicional de un utilitario deportivo con las luces que se iluman en una línea unidad en todo el ancho.
Un interior moderno, con tecnología y buena calidad
Puertas adentro, el smart #1 Pro mantiene esa combinación de diseño y tecnología. El habitáculo tiene una presentación cuidada, con materiales y terminaciones que refuerzan su posicionamiento premium.
El tablero adopta un diseño minimalista, con pocos comandos físicos y protagonismo de las pantallas: por un lado, el instrumental digital de 9,2 pulgadas con la información de conducción: y por el otro, la pantalla central de 12,8 pulgadas reúne las principales funciones multimedia.
El sistema ofrece conectividad con Apple CarPlay y Android Auto, navegación y diferentes funciones digitales. También dispone de llave digital y funciones remotas mediante una aplicación, recursos que permiten interactuar con el vehículo desde el teléfono.
La versión Pro agrega elementos de confort como techo panorámico fijo con cortina eléctrica, asientos delanteros eléctricos con calefacción y memoria para el conductor, además de volante calefaccionado.
El baúl ofrece una capacidad de 323 litros.
Motor eléctrico de 272 CV y respuesta inmediata
El smart #1 Pro utiliza un motor eléctrico que entrega 272 CV y 343 Nm de torque, con tracción trasera. La batería tiene una capacidad de 49 kWh y la autonomía declarada para esta versión ronda los 300 kilómetros, con una cifra de referencia de 308 kilómetros.
Como ocurre con los vehículos eléctricos, una de sus principales características es la entrega inmediata de torque. No hay que esperar a que el motor suba de revoluciones para obtener respuesta: al acelerar, la potencia aparece de manera directa y progresiva.
En ciudad, esa característica se traduce en agilidad para arrancar. Tanto para salir de un semáforo, incorporarse al tránsito como para realizar maniobras cotidianas, es rápido. La ausencia de cambios de marcha también contribuye a una conducción suave, siempre acompañado por un silencio que aumenta el confort.
Con 272 CV, además, tiene potencia suficiente para responder cuando se necesita acelerar con mayor decisión, como puede ser en un sobrepaso. No es un vehículo pensado solamente para circular a baja velocidad, y esto rinde mucho en ruta.
En seguridad, tiene 7 airbags y smart Pilot Assist, con 8 sensores de estacionamiento (del. y tras.) y cámara de estacionamiento de 360° junto al asistente de arranque y control de descenso en pendiente; Control de frenado en curva; Asistente de frenado de emergencia; Control de Crucero Adaptativo; Sistema de mitigación de colisión; Alerta de tráfico cruzado frontal; entre otros.
No tiene auxilio, solo un kit de reparación.
Cómo anda el smart #1 Pro en la ciudad
En el tránsito urbano es donde el smart #1 Pro se siente más cómodo. El motor responde de inmediato, el andar es silencioso y la conducción resulta sencilla, especialmente cuando hay que avanzar entre autos, frenar y volver a acelerar constantemente.
Sus dimensiones también juegan a favor. Con 4,27 metros de largo, conserva un tamaño razonable para circular por calles congestionadas y buscar estacionamiento.
El confort de marcha, la respuesta del sistema eléctrico y la ausencia de ruido del motor hacen que los recorridos cotidianos resulten agradables. Es un vehículo que invita a aprovechar sus cualidades en trayectos urbanos y suburbanos, donde la autonomía disponible puede administrarse con mayor facilidad.
Para quien tiene dónde cargarlo habitualmente, la experiencia puede ser todavía más conveniente. En lugar de depender de una estación de servicio, es posible recuperar energía en el domicilio y comenzar cada jornada con la batería cargada, según las necesidades de uso.
En ese escenario, el smart #1 Pro tiene una lógica clara: es un SUV para quienes buscan un vehículo diferente, moderno y silencioso, con una propuesta eléctrica que simplifica los desplazamientos diarios.
De Buenos Aires a San Pedro, qué pasó con la autonomía
Para comprobar cómo responde fuera de la ciudad, hicimos un recorrido desde General Paz y Panamericana hasta la ciudad de San Pedro. El viaje permitió poner a prueba una de las cuestiones más importantes al momento de elegir un eléctrico: cuánto puede alejarse de su entorno urbano antes de necesitar una recarga.
Salimos de las oficinas de Prestige con 296 km de autonomía y un poco menos de 100% de batería. Al llegar a destino, el vehículo conservaba un 30% de autonomía. El dato sirve para dimensionar el desempeño en un recorrido concreto, aunque no debe tomarse como una referencia universal: el consumo y la energía restante pueden variar según la velocidad, el tránsito, la temperatura, el viento, el uso de la climatización y las condiciones del camino. En este caso, la velocidad promedio fue de 100 km /h.
La experiencia muestra que el smart #1 Pro puede utilizarse para realizar viajes, pero también deja en evidencia la importancia de planificarlos. En un trayecto de mayor distancia, la disponibilidad de cargadores y la posibilidad de detenerse a recuperar energía pasan a ser factores centrales.
A diferencia de un vehículo con motor de combustión, en el que una parada para cargar combustible suele resolverse en pocos minutos, en un eléctrico el tiempo de recarga depende de la potencia disponible y del porcentaje de batería que se quiera recuperar.
De regreso a las oficinas, tomamos registro de los datos que marcó el vehículo.
Indicadores de viaje:
- 300 km de autonomía según carga de batería al 98%
- 21,6 kwh/100 km consumo medio
- 79 km/h velocidad media
- 37 kwh consumo total
- 91 km autonomía restante
- 152,3 km recorridos
- 1.56 h de conducción
- 5 kwh recuperación total con frenado regenerativo
Distribución de energía:
- 98,3% consumo de conducción
- 0,2% consumo aire acondicionado
- 0% luces
- 0,1% sistema de sonido (radio)
- 1,4% otros
Por eso, aunque el viaje a San Pedro fue posible y el vehículo llegó con energía disponible, su autonomía exige prestar más atención a los recorridos largos. Para quienes utilizan el auto principalmente en la ciudad y salen a la ruta de manera ocasional, puede ser una limitación manejable. Para quienes viajan constantemente y recorren muchos kilómetros, en cambieo, conviene analizar con mayor detenimiento la infraestructura de carga disponible en los trayectos habituales.
Cómo se carga el smart #1 Pro
Una de las ventajas de la movilidad eléctrica es la posibilidad de cargar el vehículo en casa. El smart #1 Pro puede conectarse a un equipo de carga domiciliario, lo que permite recuperar energía durante las horas en que el auto permanece estacionado.
La gama se comercializa con elementos destinados a facilitar la recarga, entre ellos un equipo domiciliario, un cargador portátil compatible con tomas adecuadas y un cable para estaciones públicas. Antes de instalarlo, es importante verificar que la instalación eléctrica del domicilio sea apropiada y que el equipo se coloque de acuerdo con las recomendaciones técnicas.
Esta alternativa es especialmente interesante para quienes cuentan con cochera propia. En ese caso, la carga puede incorporarse a la rutina cotidiana y reducir la necesidad de buscar estaciones públicas para el uso diario.
Para quienes viven en departamentos sin cochera o no tienen acceso a un punto de carga, la situación es diferente. La experiencia depende mucho más de la infraestructura pública disponible y de la posibilidad de organizar las recargas fuera del hogar.
En otras palabras, el auto puede resultar muy práctico en la ciudad, pero la conveniencia de tenerlo también está vinculada con las condiciones particulares de cada usuario.
Smart #1 Pro, precio y posicionamiento premium
El regreso de smart a la Argentina marca un cambio profundo en la identidad de la marca. El #1 Pro deja atrás la imagen de los pequeños autos urbanos y propone un SUV eléctrico de cinco plazas, con diseño moderno, buen nivel de calidad, tecnología y una potencia que le permite moverse con soltura.
Su precio de u$s54.500 en la Argentina es una cifra elevada, más si se compara con la cantidad de propuestas que se encuentran en el mercado actual, especialmente de manos de marcas chinas. Entre las marcas de alta gama no hay un rival del segmento B directo.
Sin embargo, la compra de este modelo no se define solamente por el costo inicial o por la autonomía.
Su propuesta reúne diseño, terminaciones, equipamiento, tecnología y una motorización eléctrica de 272 CV. También ofrece una experiencia de conducción silenciosa y una respuesta ágil, atributos que pueden resultar atractivos para quienes buscan un vehículo urbano de categoría superior.
Sus mejores cualidades aparecen en el uso urbano, pero la ruta no está fuera de sus posibilidades. En este caso, hay que planificar las distancias y las recargas, pero lo más importante, es que cumple con lo que promete en cuanto a la duración de la batería.
Otro dato: para aprovecharlo, resulta importante contar con un lugar donde cargarlo y conocer las distancias habituales.
Como conclusión, el smart #1 Pro tiene todas las virtudes y defectos (por el valor) de comprar un auto de alta gama, junto con su particularidad que permite el ingreso a la movilidad eléctrica. Su argumento fundamental está en el producto integral: un SUV compacto, bien equipado, con una imagen diferente y muy bien lograda junto con una calidad percibida que justifica su posicionamiento premium.